El teniente coronel San Clemente fue quien dirigió la visita guiada a través de las salas del archivo militar. / KAMARERO
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Con motivo del día de las Fuerzas Armadas Segovia ha acogido diferentes actividades durante todo el fin de semana. Ayer el teniente coronel Eduardo San Clemente, director del archivo militar de la ciudad, hizo una visita guiada a los recursos que se guardan en el alcázar.

Los visitantes pudieron disfrutar de diecisiete salas que muy pocas veces se abren al público. San Clemente señaló que es un número mayor que el que normalmente pueden ver los visitantes del castillo, que solo disfrutan de doce estancias.

Para marcar la importancia del archivo, dijo que se atienden al año 8.000 peticiones para consultar los legajos, se realizan 125.000 fotocopias y que hacen más de 25.000 movimientos. Si los fondos del alcázar se pusieran uno tras otro ocuparían 16 kilómetros en línea recta.

El edificio se convirtió en archivo en 1898, cuando la reina María Cristina intentó unificar en él todos los archivos militares. Antes fue palacio real de los reyes de Castilla, prisión y Real Colegio de Artillería.

Guarda documentos desde 1870. No obstante entre sus paredes se guardan legajos más antiguos como una Carta de Perdón escrita por los Reyes Católicos en 1477 o un pergamino de Felipe IV.
Desde la pérdida de Cuba y Filipinas también custodia los archivos que existían en las antiguas colonias. El teniente coronel destacó que en el alcázar se guarda toda la documentación sobre los ‘Últimos de Filipinas’, un tema histórico que actualmente está adquiriendo una gran importancia; además de documentación militar hay cartas, mapas e incluso la gorra de uno de los comandantes.

Los papeles se colocan de manera fonética, lo que quiere decir que a pesar de que se usa el órden del alfabeto hay letras que están unidas como la b y la v o la g y la j ya que en ocasiones los ayudantes que movían estos papeles tenían una educación limitada y ante los problemas de colocación que pudiera ocasionar decidieron unir las letras que sonaban igual.

Fondo biográfico

Uno de los recursos más importantes que guarda el Alcázar es una lista de todos los altos cargos del ejército desde mediados del siglo XIX. En estos papeles se incluye una pequeña biografía con su lugar de origen, matrimonio y principales cargos en el ejército.

Entre los archivos biográficos se encuentra la hoja de servicio de Adolfo Suárez durante su milicia universitaria o la del premio Nobel de medicina Santiago Ramón y Cajal que sirvió como capitán sanitario en Cuba.

Otro de los elementos que más llamó la atención de los visitantes fueron los permisos de boda. Se trata de los documentos que debían presentar las novias de los militares para poderse casar con ellos, lo que incluye actas de limpieza de sangre donde demostrar que todos sus antepasados eran cristianos o árboles genealógicos y escudos nobiliarios para reflejar la importancia social de sus familias.

También conserva una rica colección de planos de edificios que fueron del ejército algo importante para la actual rehabilitación de estos edificios.

Se realizará una nueva visita a esta parte del alcázar el 8 y 9 de junio con motivo del Día de los Archivos. No obstante, el teniente coronel señaló que cualquier persona puede realizar una consulta tanto presencialmente como por correo electrónico.