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Los accidentes laborales fueron la causa de la muerte de siete trabajadores entre los meses de enero y noviembre de 2019, una persona fallecida más que en el mismo periodo del año anterior, según los datos recogidos por la Junta de Castilla y León.

En los once primeros meses del año se registraron un total de 4.687 siniestros, un 1,2% menos que la cifra registrada un año antes, debido principalmente al fuerte descenso en los accidentes ‘in itinere’, aquellos que se producen durante el desplazamiento desde el domicilio hasta el lugar de trabajo, y viceversa.

Mientras que entre enero y noviembre de 2018 se contabilizaron 207 accidentes durante el desplazamiento, el año pasado la cifra cayó un 47,3%, hasta 109. Del mismo modo, se registró un descenso de los siniestros resueltos sin baja laboral, cayendo desde los 2.617 acaecidos en 2018 a los 2.500 del pasado año, un 4,5% menos.

En cambio, el número de accidentes ocurridos en el puesto de trabajo ha sufrido un incremento del 8,2%, pasando de 1.921 en 2018 a 2.078 durante los once primeros meses del año. De estos, 2.060 fueron catalogados como leves, 12 graves y 6 mortales.

El sector servicios se mantiene como el más afectado, registrando casi la mitad de los siniestros laborales (1.013), seguido de lejos por la industria (527), el sector agrario (304) y la construcción (234). Esta diferencia no se traslada a la gravedad de los accidentes, acumulando el sector agrario los mismos siniestros mortales (3) y graves (4) que el sector servicios.

Comparando los datos con el mismo periodo de 2018 se observa un importante incremento en el total de accidentes registrados en el sector de la construcción (28,6% más), mientras que el sector agrario fue el único que bajó con una caída en los siniestros del 3,8%.

Trabajadores autónomos

Por otra parte, las estadísticas hechas públicas ayer por el Ministerio de Trabajo especifican que 173 trabajadores por cuenta propia sufrieron un accidente con baja laboral durante los once primeros meses del pasado año 2019.

Estos datos, no obstante, no son directamente comparables porque la cobertura específica de accidentes de trabajo para los afiliados al régimen de autónomos pasó a ser obligatoria con carácter general el 1 de enero de 2019, mientras que hasta entonces era voluntaria y solo cubría a alrededor del 20 % del colectivo. De los 173 accidentes con baja laboral de trabajadores autónomos 167 fueron leves, 5 graves y uno mortal.