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Más de 300 personas participaron ayer en la tradicional concentración del Día del Trabajo que organizaron los sindicatos UGT y CCOO. / ICAL

Segovia respiraba un ambiente festivo de esos a los que la pandemia ya tenía tan poco acostumbrados. A los pies del Acueducto y bajo un sol resplandeciente, se escuchaban petardos, música y cánticos; algunos anunciaban la presencia de la clase obrera y su “orgullo proletario”, y otros animaban a las cerca de 2.000 participantes en la Marcha de Mujeres. En este contexto y ante un buen número de turistas que trataban de superar el difícil reto de abrirse paso por la Avenida del Acueducto, más de 300 trabajadores se unieron ayer a la concentración del 1 de mayo organizada por los sindicatos UGT y CCOO, en la que la mejora de los salarios, la contención de precios y una mayor igualdad fueron el eje sobre el que giraron las reivindicaciones.

Tras la progresiva instauración de la ‘normalidad’ en la sociedad, los sindicatos retomaron la tradicional marcha del Día del Trabajo -en 2020 tuvieron que hacerla de forma simbólica a causa de la pandemia-, bajo el lema ‘La solución: subir salarios, contener precios, más igualdad’.

Al encuentro, que arrancó a las 12:00 horas, asistieron el secretario general de CCOO en Segovia, Alejandro Blázquez, y el secretario general de la Federación de Servicios Públicos de UGT Segovia, Miguel Ángel Mateo Núñez, para denunciar la pérdida del poder adquisitivo de la clase trabajadora ante el alza desbocada de los precios, lo que provoca que las familias “se estén retrotrayendo bastante en el consumo”. “Se consume cuando hay masa salarial, cuando hay dinero”, añadió Mateo.

Principal reclamo

Los sindicatos hicieron especial hincapié en la inflación, ligada a la subida del coste de la energía y de los productos de alimentación, y abogaron por medidas que “permitan avanzar en la eficiencia y autosuficiencia energética”.

La inflación anual estimada del IPC en abril es del 8,4%, de acuerdo con el indicador adelantado elaborado por el INE, mientras que los salarios pactados en convenios colectivos comenzaron 2022 con un incremento salarial del 2%, lo que implica que el trabajador “esté perdiendo más de un 5,5 por ciento de poder adquisitivo”, según Mateo.

Para combatir este problema, apuestan por introducir cláusulas de revisión salarial en los diferentes convenios colectivos a pesar de que, desde UGT, denunciaron que ciertos sectores que “deberían haber aplicado la subida salarial del 6,5 por ciento del mes de diciembre que estaba pactada, se están negando a hacerlo”. Para llevar a cabo la mejora de los salarios, propusieron desarrollar una negociación colectiva que “frene la dinámica de pérdida del poder adquisitivo, para evitar que se genere un polvorín social y poner en riesgo la recuperación económica”.

Por tanto, una vez más, la petición de los sindicatos fue la misma: la mejora de las condiciones de vida de los trabajadores. Pero desde hace dos años, añaden algo más a su reclamo: “a pesar de la pandemia”. Para Blázquez, frente a la crisis económica que se desató en 2008 en España, y de la que “se salió a base de despidos”, la actual se ha afrontado con “protección” hacia el trabajador, por medio de los ERTES y de las ayudas de la Junta de Castilla y León y del Gobierno central, “por lo que el resultado no ha sido el mismo”. Esto le lleva a concluir que las condiciones laborales “han mejorado a nivel general”.

Reivindican su papel

La pandemia también dejó su huella en la salud de los sindicatos, cuya utilidad cuestionan ciertos sectores de la población. Es por ello por lo que las organizaciones aprovecharon la ocasión para poner en valor la labor que han realizado como agentes sociales y económicos, en especial, con la prórroga de los ERTES y la subida del SMI, que “ha supuesto un importante impulso para la clase trabajadora, sobre todo en una provincia como Segovia, ya de por sí con salarios castigados”, alegó Blázquez, quien acusó a las patronales de “no ser capaces de desbloquear determinadas negociaciones”. CCOO y UGT manifestaron su preocupación ante una negociación colectiva que está bloqueada y que “necesita certezas”, frente a las “incertidumbres” que genera la inflación.

En un manifiesto conjunto, ambos sindicatos expusieron que la reforma laboral va a contribuir a superar la inestabilidad, la precariedad y el excesivo ajuste externo y a profundizar los mecanismos de ajuste interno en las empresas. “Esperamos que el Gobierno tome medidas y la patronal asuma su responsabilidad”, declaró el secretario general de CCOO en Segovia, quien afirmó que las medidas adoptadas por el Ejecutivo son “correctas, pero insuficientes”. Desde la organización defienden la importancia de apostar por la clase trabajadora y, en especial, por aquellos que aún no han salido de la crisis de 2008.

Por su parte, para demostrar su utilidad, CCOO y UGT aludieron a los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados hace unos días por el INE, que detallaron que Segovia rebajó su número de parados en 900 personas durante el primer trimestre, el mayor descenso de Castilla y León, lo que supone que la tasa provincial cayó del 10,10 por ciento al 8,94 por ciento y significa, en palabras de Blázquez, “que no se están haciendo las cosas tan mal”. “Mientras que los políticos no se ponen de acuerdo en temas importantes, gracias a los sindicatos se están adoptando medidas para no machacar a la clase trabajadora”, explicaron desde UGT. Además, instaron al nuevo Ejecutivo autonómico de PP y Vox a recuperar la senda del diálogo social y la moderación.