OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Publicidad

“Creo que hay que seguir haciendo las cosas bien, y ahora toca usar la mascarilla de forma obligatoria”.  Pedro,  vecino de Nueva Segovia expresa su opinión sobre la orden del Gobierno que hace obligatoria esta protección en espacios públicos para mayores de seis años  embozado en su propia mascarilla, que pone una leve sordina a su voz, pero que cumple eficazmente con su labor de evitar un posible contagio.

La primera jornada del uso obligatorio de la mascarilla ha puesto de manifiesto la disciplina que, mayoritariamente, están demostrando los segovianos a la hora de cumplir con todas las recomendaciones de las autoridades sanitarias. En las calles, pocas caras quedan ya al descubierto, con algunas salvedades como las de los deportistas a pie o en bicicleta, o las personas que por distintas patologías médicas acreditadas no pueden usar este elemento de protección.

Las principales dudas surgen a la hora de emplear uno u otro modelo para salir a la calle, según el tipo de protección que ofrecen. “Hay muchas clases, tantas como opiniones o informaciones –asegura Pedro-. Unos dicen que la FFP2 es la mejor, otros que con la quirúrgica es suficiente… pero creo que lo importante es que la llevemos, porque de alguna u otra manera nos podemos proteger del contagio”.

También surgen dudas sobre el mantenimiento de este material, ya que en gran parte de los modelos su uso está limitado a unas pocas horas, y no son susceptibles de reciclaje. Sobre este aspecto, Pedro señala que “es verdad que hay mucha información, pero también es cierto que el exceso genera confusión,  y  mucho me temo que en este río revuelto pueda haber gente que especule o comercialice con mascarillas no homologadas, como ya ha pasado en los hospitales”.

Sobre este aspecto, el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos, Francisco Javier Alcaraz aseguró en declaraciones a Radio Segovia que en la orden publicada en el BOE sobre la obligatoriedad del uso de las mascarillas  “se recomiendan las quirúrgicas y las higiénicas, pero creo que por que son más cómodas de usar y de llevar, y otras protegen más pero son más oclusivas y mas molestas para llevarlas mucho tiempo y están pensadas para el personal sanitario  o si hay que trabajar en zonas de  riesgo como centros asistenciales”.

Alcaraz señaló que incluso con las mascarillas confeccionadas en casa “podemos llegar a cubrir el expediente, pero según el tipo de tela y como esté hecha, ya que en algunos casos el poder filtrante es mínimo, aunque si hay que elegir entre no llevar nada y ponerse una de estas, la elección siempre es la de protegerse”.

“Hay que pensar que llevar mascarilla es una medida de protección hacia los demás –explicó- y cada uno de nosotros tenemos que seguir protegiéndonos personalmente, por lo que no solo hay que usar mascarilla, sino llevar a cabo otras medidas como la distancia social, que es fundamental, lavarse las manos, desinfectar todas las superficies… la mascarilla no es más que un complemento al conjunto de todas estas medidas”.

En cuanto al uso de las mascarillas, señaló que existen “muchas lagunas” en cuanto a la normativa y los estándares de homologación, y precisó que en las farmacias “nos surtimos de nuestra distribución cooperativa y confiamos que haya hecho el filtro  para lo que llegue a las farmacias  esté homologado; y aún así siguen llegando cosas extrañas”.

También señaló la importancia de manipular de forma correcta las mascarillas para que no pierdan su eficacia como protección, y aunque reconoció la dificultad que supone emplear un elemento “al que ninguno estamos acostumbrados”,  expresó la necesidad de evitar la incorrecta manipulación. “En la calle se ve a gente con la mascarilla sobre la cabeza o en el cuello, que se la quita y la guarda en el bolsillo, que son usos que eliminan cualquier protección”, explicó.

Del mismo modo, pidió a los ciudadanos que tras su empleo,  no se depositen en las papeleras de la calle ni que se arrojen al suelo, sino que se arrojen a la basura en el contenedor orgánico e introducidas al igual que los guantes y otros elementos de protección en una bolsa especifica.