Marta Román, junto a algunas de las acuarelas que forman parte de la exposición dedicada a su padre. / Nerea Llorente
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Cuenta Marta Román que no era difícil ver a su padre, Antonio Román, uno de los fundadores del grupo de acuarelistas Aqua, pintando por plazas, calles y alamedas de Segovia “porque era un pintor de calle, no de estudio. Bajaba con su caballete, buscaba rincones y se ponía a pintar su Plaza Mayor, la alameda, iba a las afueras para hacer panorámicas estupendas, paisajes, tierras de labranza, nevadas en invierno, árboles con los colores del otoño, o el quiosco de Benito, del que hizo hasta en tres versiones, o diferentes visiones de la plaza de San Martín: un nocturno con el Torreón de Lozoya, desde la Calle Real con la iglesia de San Martín o la Casa del siglo XV con la escultura de Juan Bravo de espaldas. En cualquier sitio encontraba un motivo para pintar”.

Muy prolífico, su obra es grande en calidad y en número y, con motivo del 20º aniversario de su fallecimiento, su familia, en colaboración con el Ayuntamiento de Segovia, ha querido seleccionar una parte de sus acuarelas inéditas, nunca mostradas hasta ahora, en una exposición que reúne casi 80 cuadros de Antonio Román, así como una pequeña muestra de familiares que influyeron en su formación como pintor: su abuelo Manuel, su padre Alfonso y su tío Faustino Román. “Somos una familia que llevamos en las venas el mundo de la pintura y del arte”, asegura Marta, que también es pintora.

La Alhóndiga acoge hasta el 1 de marzo esta exposición que puede visitarse de miércoles a viernes por las tardes de 17 a 20 horas y sábados y domingos de 11 a 14 horas y de 17 a 20 horas.

La concejala de Turismo, Claudia de Santos, que como muchos segovianos se encontró varias veces a Román pintando en Segovia, habla del “milagro de la pintura en la calle, ese poner la cultura, el arte, a la vista del ojo del que pasa, un acto de generosidad del pintor y un privilegio para quien está viendo las tripas de un acto de creación”.

La muestra incluye el caballete y otros objetos personales del pintor, que da nombre al Memorial de Acuarela que organiza la Concejalía de Cultura.

Supone un nuevo reconocimiento a un pintor relevante en Segovia que, además de su trabajo con el grupo Aqua, fue profesor del Taller Municipal de Pintura y son muchos quienes le consideran su maestro “porque iba a pintar con sus alumnos, todo el mundo podía aprender de su técnica, de su forma de trabajar, le gustaba hablar y enseñar”, cuenta su hija.

Miembro de honor de The San Francisco Museum of Contemporary Hispanic Art, en 1995 fue seleccionado por la Goya Art Gallery para la exposición ‘Los mejores de la Acuarela Española’ en Nueva York y en Segovia expuso de forma individual en la Casa del Siglo XV o en el Torreón de Lozoya, entre otros espacios.