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Vista de uno de los acuíferos en la zona de El Carracillo. / EL ADELANTADO

La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) ha formalizado la constitución de siete comunidades de usuarios de aguas subterráneas (CUAS) en las provincias de Ávila, Salamanca, Segovia y Valladolid, y espera que para final de año se puedan poner en marcha otra veintena más, gracias al trabajo conjunto desarrollado con las comunidades de regantes.

Estas siete nuevas comunidades se ubican en las masas de aguas subterráneas de Medina del Campo, Páramo de Cuéllar, Tierra del Vino, Los Arenales, Tordesillas y Cantimpalos, algunas de las más afectadas por problemas de sobreexplotación en la zona central de la cuenca: Pinarejos, Pinarnegrillo, Altos de la Mula, San Cristóbal de Cuéllar, Villoria, Lastras de Cuéllar y Hontalbilla. En total representan 6.520 hectáreas pertenecientes a 15 municipios en las provincias de Segovia, Valladolid, Ávila y Salamanca.

Actualmente, hay ocho comunidades constituidas de un total de 34 previstas, informa ICAL. La CHD trabaja para impulsar la constitución de estas comunidades con el objetivo de ordenar, controlar y planificar la explotación racional de los acuíferos, a pesar de las complicación es debido a la pandemia, que han dificultado la celebración de asambleas de usuarios para aprobar estatutos y continuar con los trámites requeridos.

Las comunidades de usuarios de aguas subterráneas otorgan a los usuarios más capacidad de decisión en la gestión del agua, facilitando una explotación racional del recurso, más flexibilidad en el uso y un ahorro de los costes individuales para los regantes.

Asimismo, esta figura ofrece ventajas añadidas ya que amparan el riego en la zona regable definida facilitando los trámites ante la administración. Existe un volumen máximo de agua asignado que, bajo la gestión de los propios usuarios, se reparte entre ellos en cada campaña en función de las demandas y disponibilidades sin necesidad de realizar modificaciones en la concesión. Un sistema que flexibiliza y agiliza la gestión del agua en cada campaña de riego para adaptarla a las rotaciones de cultivo.

Muestreos de fauna

La CHD realiza este otoño, por tercer año consecutivo, la campaña de muestreos de fauna piscícola en 61 puntos de ríos repartidos por todo el territorio de la cuenca. El objetivo de los trabajos es conocer mejor el estado ecológico en el que se encuentran las masas de agua superficiales.

El organismo va a efectuar los trabajos en tres puntos fluviales de Ávila; 15 de Burgos, 13 de León; seis de Palencia; seis de Salamanca; dos de Segovia; cinco de Soria; cuatro de Valladolid y siete de Zamora.

En esta campaña, los muestreos ictiológicos se van a realizar en los cauces de los ríos: Porma, Esla, Luna, Órbigo, Tera, Omañas, Ventanilla, Rubagon, Grande, Burejo, Duerna, Eria, Jamuz, Gamoneda, Castrón, Luna, Ausines, Valderaduey, Boedo, Valdavia, Carrión, Vena, Odra, Arlanzón, Pedroso, Arlanza, Duero, Esgueva, Moñigón, Madre de Rejas, Riaza, Pirón, Tormes, Caracena, Eresma, Adaja, Zapardiel, Huebra, Agueda, Corneja, Ubierna y Voltoya. Así como en los arroyos Barbadiel, Valdearcos, Valcorba del Río, Talanda y Bodón.

Los indicadores biológicos, fisico-químicos e hidromorfológicos aportan información fundamental en la planificación hidrológica, ya que son los que determinan la magnitud de la presión a la que están sometidas las masas de agua superficial.