Las rutas migratorias del vencejo se conocen gracias a la iniciativa que lleva a cabo SEO/BirdLife. / NEREA LLORENTE
Las rutas migratorias del vencejo se conocen gracias a la iniciativa que lleva a cabo SEO/BirdLife. / NEREA LLORENTE

Los huecos y grietas del Acueducto se convierten en los lugares de cría de cientos de vencejos cada verano, desde finales del mes de marzo, tras una migración de miles de kilómetros desde su lugar de invernada en el sudeste de África. En ocasiones, los recovecos en los que esta especie común encuentra cobijo quedan tapados cuando se acometen obras de rehabilitación o, directamente, desaparecen cuando se derriban edificios antiguos.

Así, con motivo de la celebración hoy del Día Mundial del Vencejo, la Sociedad Española de Ornitología (SEO)/BirdLife llama a la acción para proteger sus lugares de cría. Reclaman que se tenga en cuenta que estas especies conviven con los seres humanos, a los que aportan “numerosos beneficios”, de ahí “la importancia de conservarlas”, sostiene la Responsable de Biodiversidad Urbana de SEO/BirdLife, Beatriz Sánchez.

Las rutas migratorias del vencejo se conocen gracias a la iniciativa que lleva a cabo SEO/BirdLife y que realizan desde 2017, como parte del programa Migra, este año con la particularidad de que ha sido declarado Ave del Año. Así, la entidad ha capturado a cientos de estas aves para recopilar información de los dispositivos de GPS que colocaron en ellas en 2020.

Estos aparatos no envían información, por lo que es necesario que los recapturen al año siguiente para lograr descargarla. El objetivo es retirarles el aparato y descubrir dónde han estado en invierno, conocer sus rutas migratorias o cómo utilizan la zona de alimentación en el entorno de Segovia. Estos datos son fundamentales para que puedan conocerlos mejor y contribuir a su conservación en las zonas urbanas. “Igual que el Acueducto es una parte fundamental de Segovia, los vencejos también hay que conservarlos, para tener pueblos saludables y con diversidad”, asegura el biólogo Javier de la Puente.

A su vez, solo trabajan con aquellos vencejos que son reproductores y, de esta forma, fieles al nido, de manera que al año siguiente regresan al mismo lugar. Los técnicos de SEO/BirdLife colocaron por la noche unas redes en un tramo del Acueducto que reúne mayor densidad de vencejos. Por la mañana, una vez que salen en busca de alimentos, quedan enganchados: los pesan, los miden, les colocan la anilla y los liberan de nuevo.

La ambientóloga ha explicado cómo es posible compatibilizar el rico patrimonio cultural de Segovia con el patrimonio natural que alberga. Para Sánchez, “es una ciudad fantástica para la biodiversidad urbana, tiene muchos edificios antiguos que tienen lo que las aves necesitan”.