Los colegios abren sus puertas y el día 10 recibirán a los escolares para empezar las clases. / NEREA LLORENTE
Los colegios abren sus puertas y el día 10 recibirán a los escolares para empezar las clases. / NEREA LLORENTE

1 de septiembre se abren las puertas de los centros educativos para comenzar el nuevo curso académico 2021/2022. Los primeros en llegar serán los equipos directivos, los profesores y algunos alumnos de los institutos que tengan que recuperar asignaturas. A partir del 10 de septiembre irán regresando a las aulas todos los estudiantes, de forma gradual por niveles educativos, para iniciar la actividad lectiva. Este proceso cambia el ritmo de vida de las familias de los alumnos que ya se encuentran ultimando los preparativos de un curso que, por segundo año consecutivo, estará marcado por la evolución de la pandemia del Covid.

La Federación de madres y padres del alumnado de centros públicos de Segovia ‘Fedampa Antonio Machado’ defiende a ultranza que “los centros educativos son lugares seguros” y confía en la aplicación de las medidas anticovid que ya fueron eficaces el curso pasado, pero también espera una aplicación que se adapte a la evolución que tenga la pandemia en los próximos meses. Los padres temen que perpetuar algunas restricciones, sin necesidad real de aplicación, pueda  bloquear el desarrollo de sesiones presenciales y actividades complementarias que mejoran la calidad de la enseñanza y la vida de la comunidad educativa.

El protocolo  anticovid  “dice expresamente que las medidas que limiten actividades o metodologías, se pueden flexibilizar si la situación mejora, y queremos que sea así de verdad y que no se dejen de hacer por miedo o inercia”,  manifiesta la presidenta de Fedampa, Noelia del Barrio. Esta reclamación abarca varios ámbitos y se basa en la consideración de que la vía telemática de comunicación no puede ser exclusiva. Así la federación, que agrupa a cerca de 80 asociaciones y unas 5.500 familias de la ciudad y de la provincia de Segovia, reivindica el cumplimiento de las reuniones presenciales de padres y profesores, la entrega de la información a las familias por escrito y la recuperación de actividades con los alumnos o las familias, guardando las medidas de seguridad.

“La atención telemática a las familias nos preocupa mucho, sobre todo pensando en las más vulnerables”, dice Noelia del Barrio recordando que todos los hogares no tienen los mismos medios ni todos los padres se manejan bien con el ordenador. “Hay que concertar citas presenciales y al menos cumplir a lo largo del curso con las tres reuniones que marca la normativa”, dice la portavoz del colectivo ‘Antonio Machado’ a la vez que insiste en que hay que informar a los familias “por escrito” de los planes de refuerzo, su desarrollo y sus resultados.

En relación también con las instrucciones que se han dado desde la Consejería de Educación a los centros docentes, la Fedampa reclama “máxima difusión“ de los planes de contingencia y digitalización. “Que los expliquen y se aseguren de que llegan a las familias, ya que tenemos razones para pensar que no llegan a todos. No basta con que los pongan en la web del centro”, recalca Noelia de Barrio.

Respecto a las actividades complementarias, esperan que este curso, si la pandemia no da un nuevo revés, las asociaciones de madres y padres de alumnos puedan retomar la organización de charlas o actividades al aire libre. “Hay muchas familias que no tienen posibilidades de acudir a otras actividades extraescolares”, dice Del Barrio quien no ve impedimento en, más adelante, llevar a cabo conferencias “con la mascarilla, la distancia de seguridad…) o salidas al campo».

 Horario de septiembre

Uno de los cambios que más ha molestado a la Fedampa es la reducción del horario lectivo en septiembre que provoca que los alumnos salgan de los centros a las 13.00 horas. El recorte de una hora de clase es “un paso atrás” en el camino de la conciliación, dice Del Barrio quien reclama a la Administración que ponga los medios suficientes y adecuados para cumplir con actividades o servicio ese tiempo de diferencia con el horario de la jornada completa.

Stecyl apuesta por la reducción del número de alumnos por aula

La sección provincial del Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Enseñanza de Castilla y León (Stecyl) defiende la enseñanza presencial pero defiende que se respete la distancia interpersonal de 1,50 metros y la reducción de la ratios de alumnos por aula. “Aunque la vuelta a clase parece que estará marcada por la variante delta, y el  curso 2021-22 seguirá afectado por la pandemia, apostamos por una presencialidad en todas las etapas”, dicen fuentes de la organización sindical. Stecyl considera que este comienzo de curso cuenta con la ventaja de que la mayoría de los docentes y del alumnado mayor de 12 años estará vacunado por lo que la “inmunidad” será mayor que el año pasado. “La incertidumbre del curso pasado será menor —aseguran—y volveremos con un entorno seguro”.

La mayor preocupación de Stecyl Segovia se centra en el número de alumnos por aula, pues en el caso de que se  recortara la distancia interpersonal de 1,50 metros a 1,20 metros, las ratios serán mayores. “Nos parece que no es el momento de volver a la situación previa a la pandemia, el virus sigue con nosotros y no debemos bajar la guardia”, dicen las portavoces del sindicato. Sostienen que “el sentido común” y su experiencia como docentes a pie de aula confirman que “se educa y se enseña mejor con ratios más reducidas, y se atienden mejor las necesidades del alumnado». “Por desgracia hemos tenido que vivir una pandemia para poder confirmar que la bajada de la ratio es la base de la calidad educativa. Para conseguir esta bajada de ratios dependemos de una mayor inversión en educación”, remarcan