Alumnos entrando en el Centro de Educación Infantil y Primaria (CEIP) Emperador Teodosio, de Coca. / NEREA LLORENTE
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La escuela rural está abandonada y ese es uno de los motivos por los que se quedan vacíos los pueblos”, asegura la presidenta de la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de Segovia (Fedampa) ‘Antonio Machado’, Noelia del Barrio Arranz, que da voz a centenares de familias segovianas.

La preocupación por las condiciones en las que se imparte enseñanza en los colegios e institutos de los pueblos ha hecho que la Fedampa ‘Antonio Machado’ dedique este curso especial atención a esta comunidad educativa y haya iniciado acciones específicas para contribuir a su mejora, que se están trasladando al resto de las provincias de Castilla y León para sincronizar un movimiento regional.
“Hemos creado un grupo para trabajar en favor de la escuela rural de nuestra provincia, para solucionar problemas e intentar mejorarla y hemos propuesto la creación de un grupo regional en Confapacal que permita trabajar de manera conjunta con las demás provincias de Castilla y León”, explica Noelia del Barrio Arranz.

Las representantes de la Federación que agrupa a unas 80 asociaciones segovianas están convencidas de que con su iniciativa no solo mejoran la calidad de la educación sino que contribuyen a frenar el proceso de despoblación de la ‘España vaciada’. Sus acciones tienen un sentido reivindicativo que esperan cobre fuerza para que lleguen al Gobierno regional y puedan impulsar cambios normativos, pero también laudatorio.”Es necesario visibilizar el trabajo realizado en la escuela rural, ejemplo en muchos casos de buenas prácticas educativas” señalan desde la Federación de padres y madres de Segovia.

Adscripción, ratios, estabilidad del personal y recursos son algunos de los temas que preocupan a este colectivo. Los padres aseguran que hay aulas con “demasiados niños” de hasta siete niveles educativos distintos, situación que genera “gran dificultad para trabajar ya que hace que se pierda el criterio pedagógico, y atenta contra la igualdad”. Sostienen que a los municipios les debería corresponder, como primera opción, la escuela rural más cercana, en lugar de un centro educativo de una localidad mayor situado a más distancia, porque a los niños se les está haciendo recorrer kilómetros de carretera que podrían ahorrarse para su seguridad y descanso. Y denuncian que hay poco personal docente y equipos muy variables porque las condiciones del trabajo en los pueblos hacen que los maestros “pidan el traslado en cuanto pueden”. “Es imprescindible que las bajas se cubran desde el primer momento en que se producen” señala la presidenta de la Fedampa remarcando que, además, “la escuela rural no cuenta con apoyos suficientes”. Según los primeros estudios que maneja el grupo de trabajo de la Federación es habitual que varios centros de un área compartan “recursos muy limitados” y los alumnos con necesidades educativas especiales sufren de una forma muy directa la escasez de profesionales especializados.

Los datos de matrícula juegan en contra de la dotación de los centros de los pequeños pueblos y sirven de excusa y ahorro a la Administración que, según Noelia del Barrio, hace una asignación de recursos materiales dependiendo del número de alumnos. En algunos casos, “los recursos materiales son verdaderamente escasos”, más aún si se habla de tecnologías de la información y la comunicación, señalan los padres. El estado y el mantenimiento de las instalaciones “también debe mejorar”, añaden.

El grupo de trabajo ‘Escuela Rural’ dedicará atención especial al transporte escolar. La Fedampa aboga por flexibilizar los horarios de salida de los autobuses para que los alumnos puedan participar en las actividades extraescolares. El efecto de esta medida sería doble porque si no se facilita la participación, estas actividades se suspenden por falta de asistentes.”En las localidades pequeñas, —argumenta Fedampa—los alumnos carecen a menudo de las opciones para desarrollar una vida social, y las actividades, en este tipo, cumplen también esa función integradora y de socialización”.