En pleno proceso de descubrimiento de los valores estéticos, un escogido número de jóvenes estudiosos provenientes de las distintas facultades del territorio nacional han llegado a Segovia para formar parte del curso de  Pintores Pensionados que cada año organiza la Academia de San Quirce.

Han pensado la ciudad desde diferentes ángulos, en buena compañía, trabajando del natural, “en directo” bajo el sol. Todos han incluido la ciudad en sus pinturas. Y han visto pasar rápidos los días.

Segovia, la ciudad cantada que se abre a la luz, se deja pintar como pocas lo hacen; no se extraña del tránsito que desde hace décadas realizan los pintores de “plein air” por sus calles.

Catorce alumnos -uno por cada facultad de Bellas Artes de España menos la de Cuenca- han sido seleccionados por sus universidades para convivir unos días y disfrutar de intensas jornadas de pintura en la ciudad, talleres y conferencias especializadas y algunas excursiones por la provincia.

Alfonso Moral, de 30 años, acaba de graduarse en la Universidad Politécnica de Valencia y lleva algo de su tierra en la paleta: “Se puede notar que vengo de Valencia porque mi luz suele ser más saturada, al estilo de Sorolla, no uso tanto los negros como la gente de la meseta”, ha comentado el artista, quien desde luego ha aprendido que “no es lo mismo pintar Valencia que pintar Segovia”.

Para Marta Regojo, que a sus 24 años es recién graduada en la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra, el choque al compararse con sus compañeros viene de que su facultas es “muy conceptual”, “Se sale del estilo más clásico, purista, perfeccionista, es más abierto”.  “Aquí hay gente que tiene mucha técnica y nosotros en Pontevedra no tenemos tanta técnica porque somos más abiertos a crear una nueva forma de pintar, una nueva forma de representar el arte en general”, ha señalado la artista, mientras trabaja en un plano muy cerrado del dibujo que forman en el suelo las sombras de los arcos del Acueducto.

Por allí discurre, de un caballete a otro, el director artístico de este año, el artista especializado en pintura, dibujo y grabado Joaquín Millán, profesor en la Universidad Complutense de Madrid, quien ha opinado que, aunque hayan pasado más de cien años entre los primeros pensionados y los de ahora, “los problemas son eternos”. Cuestiones como la belleza o la espiritualidad persisten en la mente de los pintores de ahora y sólo cambia “cómo se cuentan las cosas”: “Tú sigues amando, la gente sigue muriendo, hay sentimientos que no cambian, son los mismos pero a través de diferente manifestaciones”, ha comentado.

Sí se puede detectar en estas nuevas generaciones de pintores una pintura “más ligera” y “espontánea”, en la línea del mundo en el que viven, “más veloz” que hace décadas, con trazos más precisos y más largos: “Se quedan menos ensimismados, pero no es menos poético, sigue teniendo carga poética, pero es más la carga del móvil, del WhatsApp, la fotografía, la imagen”, ha apuntado.

Según el profesor, también se nota una especie de “planteamiento global” de la pintura, una “globalización estilística”, consecuencia de la facilidad de acceso a referentes de cualquier lugar del mundo: “Se está perdiendo un poco el arraigo de aquello de la escuela propia de Madrid, la escuela andaluza…”, ha manifestado el experto.

Joaquín Millán ha lamentado que “seguramente, no son los mejores momentos para la pintura, ni para los poetas”, pero enseguida ha añadido que “eso no quiere decir que no tengan valor” y pone de ejemplo las aportaciones fundamentales del dibujo y la pintura a la ciencia.

“Hay cosas que, verbalmente, cuesta explicar y para eso está la pintura, que es un lenguaje”, explica el profesor, quien cita como muestra de ello la estructura helicoidal del ADN o una escalera de caracol.

Este curso, el mejor del país dentro del género del paisaje, sirve para poner en valor esto en un mundo que no siempre parece tener tiempo para apreciarlo, según ha observado Millán.

El próximo jueves día 18 a partir de las 20 horas en la Casa del Alhóndiga se inaugurará la exposición colectiva en esta edición 2022, clausurando así un curso lleno de experiencias inigualables y sobre todo, de mucho trabajo.

Horario de Viernes a Domingo.

11:00h-14:00h y de 17:00h a 21:00h