La villa de Cuéllar es el epicentro del municipio más extenso de la provincia de Segovia. / CUELLAR.ES
La villa de Cuéllar es el epicentro del municipio más extenso de la provincia de Segovia. / CUELLAR.ES

Para conocer el presente de la provincia hay que conocer las grandes complejidades heredadas del pasado. En esta ocasión, se hará un repaso por el tamaño y características de los municipios de la provincia.

Tras desenmarañar los detalles sobre la altitud y su relevancia, hoy se repasará los pormenores de los 209 municipios que integran la provincia.

De nuevo se presenta una manifiesta disparidad. Grandes y pequeños, más perfilados por la historia o relativamente recientes, Segovia no cuenta con un perfil que englobe a todos sus municipios.

Antes de entrar en detalle, conviene empezar con los datos globales. Segovia es una provincia de pequeño tamaño, extendiéndose por 6.920 kilómetros cuadrados, el 1,37% de la superficie total de España. De las 50 provincias, dejando de lado las dos ciudades autónomas, es la decimocuarta más pequeña.

La mayoría de los municipios de la provincia son de reducido tamaño, pero por el contrario hay otros muy extensos. La media de su superficie se sitúa en los 28,11 kilómetros cuadrados.

Como ya se advertía al principio del artículo, los detalles de esta división es compleja, mezclándose factores históricos, geográficos, políticos y demográficos.

El primero de ellos es determinante. Segovia todavía escucha el eco de los tiempos de la reconquista, más concretamente del periodo de repoblación de los siglos XI y XII. Estos antiguos núcleos poblacionales se instituyeron en comunidades de villa y tierra de la Extremadura Castellana, ocupando no solo las poblaciones sino un gran número de suelo a su alrededor.

Hay varias regiones históricas importantes en la provincia como son las de Segovia, Cuéllar, Pedraza, Ayllón, Maderuelo, Montejo, Sepúlveda, Fresno de Cantespino, Fuentidueña o Coca, municipios de gran tamaño merced a esta herencia del pasado.

En su página web, la Diputación también recoge esta realidad histórica, enumerando un total de 10 que son: Comunidad Villa y Tierra de Fuentidueña, Comunidad Villa y Tierra de Segovia, Comunidad de Pinares de Miguelañez, Domingo García y Ortigosa de Pestaño, Comunidad de Villa y Tierra Antigua de Cuéllar, Comunidad Villa y Tierra de Maderuelo, Comunidad Villa y Tierra de Pedraza, Comunidad Villa y Tierra de San Benito de Gallegos, Comunidad Villa y Tierra de Sepúlveda, Comunidad el Ochavo de Prádena y la Comunidad Villa y Tierra de Coca.

No es hoy cuando se abordará con detalle este aspecto, pero conviene recordar la relevancia histórica en la división actual entre municipios, siendo posiblemente el factor más significativo.

Además, los límites naturales geográficos han tenido gran trascendencia al establecer fronteras naturales entre municipios, mientras que los criterios demográficos han obligado a aglutinar en un municipio a varias localidades de menor población. Todo ello da como resultado la división actual, una realidad amplia y compleja.

El municipio de Cuéllar es el más grande de toda la provincia con diferencia. Este ocupa algo más de 348 kilómetros cuadrados y cuenta con la antigua villa y varias localidades menores y pedanías.

Como antes se ha detallado, su presente viene marcado por la importancia de su pasado. La villa fue una población relevante durante la Edad Media e incluso celebró Cortes de Castilla, pasando de manos nobiliarias a realengo en varias ocasiones. Su término creció una buena porción cuando la Junta dio la titularidad del monte Común Grande de las Pegueras a la villa.

Tras Cuéllar, viene el municipio de El Espinar, con 205 kilómetros cuadrados. Este caso es muy distinto del anterior, pero su situación también enseña. Mucho menos antigua, también engloba a otras poblaciones menores y pedanías, pero destaca su amplitud a lo largo de la sierra. Este último detalle es importante, ya que los municipios limítrofes con el Sistema Central aglutinan parte de las zonas altas aunque despobladas, siendo mayores en superficie que los de otras zonas de la provincia.

coca

Después, vienen los municipios de Santa María la Real de Nieva (198 km2), Segovia (163, muy complejo, ya que su comunidad llegó a extenderse por el sur de la sierra y el actual sur de la Comunidad de Madrid), Riaza (149), el Real Sitio de San Ildefonso (144), Ayllón (126), Sepúlveda (124), Villacastín (109) y Coca (98).

Por el contrario, el municipio más pequeño es el de Ventosilla y Tejadilla, con menos de seis km2. Compuesto por tres barrios, los dos del nombre más Las Casas Altas, formaba parte de la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda antiguamente. Aunque llegó a contar con 187 vecinos en 1.900, ahora solo cuenta con 32. Perfecto ejemplo de la despoblación en la provincia.

Comparados los de ambos extremos, Cuéllar es 58 veces mayor que Ventosilla y Tejadilla.
Este municipio es seguido por Aldealcorvo (6,07 km2), Hontanares de Eresma (6,13), San Cristóbal de Segovia (6,35, el de más reciente creación tras desgajarse de Palazuelos de Eresma), La Matilla (7,47), Fuente el Olmo de Íscar (7,8), Pajareros (8,26), Encinillas (8,27), Ortigosa del Pestaño (8,4) y Remondo (8,47).

pilon

Sobre su tamaño, de los 209 municipios solo 15 cuentan con menos de 10 km2. La mayor parte se sitúan en las franjas entre 10 y 20 km2 , con 71, y entre 20 y 50, un total de 97.

Mayores, entre 50 y 100 km2 hay 17, mientras cinco cuentan con superficies entre los 100 y 150. Más arriba, ya minoría, hay dos entre 150 y 200; uno entre 200 y 300; y solo Cuéllar por encima de los 300 km2.

Como ya se vio con la altura, la realidad es mucho más complicada de lo que en principio se presume. No es de extrañar, dado que la provincia actual es heredera de todas sus peculiaridades pasadas y presentes. Antigua y compleja, pero con mucho que ofrecer y enseñar.