Concentración de los profesionales sanitarios contra el 'decretazo' de la Junta del pasado mes de noviembre. / KAMARERO / ARCHIVO

El Colegio de Médicos de Segovia ha pedido este miércoles medidas más duras, urgentes y “drásticas” para evitar un colapso del sistema sanitario en la provincia. Así lo ha ratificado el presidente del Colegio, Enrique Guilabert, quien ha insistido en la necesidad de “realizar un confinamiento inteligente y selectivo“.

Según ha hecho saber el Colegio Oficial de Médicos de Segovia en un comunicado, si la Administración regional no aumenta las medidas restrictivas “nos podríamos ver en una situación similar a la que se vivió en Segovia durante los meses de marzo y abril“. “Es un tema duro, es verdad, sobre todo en zonas con las características económicas de Segovia, pero es fundamental adoptar medidas más ambiciosas”, ha explicado el presidente.

En su opinión, ese nuevo cierre “inteligente y selectivo” pasaría por por mantener la posibilidad de acudir a los trabajos, clases y compras esenciales, pero cerrando el resto de las acciones y encuentros sociales que “se ha demostrado están detrás de los contagios”.

Para los profesionales sanitarios, el aumento de la tasa de incidencia acumulada y el descontrol de las últimas semanas en cuanto al número de positivos diarios registrados es una consecuencia “que se intuía por la relajación social y de los encuentros durante las Navidades“. Por este motivo, exigen una respuesta “inmediata” para no provocar un desbordamiento de la atención sanitaria.

Todavía no hemos llegado a la cresta, pues tienen que salir los positivos del final de las fiestas y el hospital está casi completo, tanto en plantas como en cuidados intensivos. Estamos teniendo fallecimientos todos los días”, recuerda.

Este miércoles, Segovia vuelve a situarse en la barrera de los 200 casos positivos diarios y ya supera los 10.000 casos acumulados desde el inicio de un pandemia que sigue aumentando registros y superando indicadores en la provincia. La incidencia acumulada a 7 días es la más alta de Castilla y León (689,61 casos por cada 100.000 habitantes) y una de las más elevadas del país.

Como aspecto positivo y principal diferencia respecto al comienzo de la primera ola, el representante de médicos ha señalado que esta vez sí se está realizando la derivación de pacientes a otras provincias con mejor situación, como Valladolid o Salamanca.