Quema del 'pelele' en la plaza de las Alcaldesas de Zamarramala, ayer domingo. / E. A.

“El que nos hayan dado el premio lo achacamos, no solo al nombre de mujer sino a que reflejamos la violencia contra las mujeres, contra los niños, contra los que en principio puedan parecer más débiles y queremos denunciarla y luchar contra ella en las novelas”, explicó ayer en Zamarramala Jorge Díaz, uno de los escritores que, junto a Agustín Martín Martínez y Antonio Mercero, firman con el pseudónimo de Carmen Mola, nombrados este año ‘Matahombres de Oro’ por el Concejo de Aguederas de este barrio segoviano.

Junto a sus compañeros del Premio Planeta 2021 por la novela negra ‘La Bestia’, Díaz ha señalado que los tres están “muy orgullosos” y “con una satisfacción enorme” de recibir este nombramiento, el más popular de estas fiestas en honor a Santa Águeda, declaradas de Interés Turístico Nacional desde 1976 y conocidas como aquellas en las que mandan las mujeres.

El galardón de ‘Matahombres de Oro’ concedido a los tres autores tiene la forma de un alfiler, que emula al que tradicionalmente llevaban las zamarriegas en las enaguas para evitar ser molestadas por los hombres.

Por su parte, Agustín Martínez ha bromeado sobre el origen de este título: “A nosotros, toda manera de asesinar nos parece buena siempre, eso es en lo que consisten nuestras novelas… Hemos ensayado varios métodos, los nuestros son un poco más alambicados, más complejos, pero el ‘matahombres’ tiene también su efectividad seguro”.

El Concejo de Aguederas ha reconocido, además, con el título de ‘Ome Bueno e Leal’ a la periodista de TVE Macarena Bartolomé Lobo, quien, como segoviana, conoce la fiesta desde muy pequeña, por lo que “volver tantos años después como Ome Bueno y Leal es un gran honor para mí”.

Según Bartolomé, Zamarramala y Santa Águeda es una fiesta que “me conecta mucho con mis raíces, con las mujeres de mi tierra, con las mujeres de mi familia, porque es todo la banda sonora, la dulzaina y el tamboril, la jota la llevamos en el ADN”.

Otra segoviana célebre que ha participado en las fiestas de este año ha sido la chef y presentadora de MasterChef Samantha Vallejo-Nágera, como encargada de oficiar el pregón y lo hizo vestida con la indumentaria tradicional segoviana.

Sobre el carácter reivindicativo de la fiesta en favor de la igualdad, la presentadora celebró que “ya está la cosa bastante mejorada” porque las mujeres ya tienen su “sitio” en la sociedad “más marcado”.

Más reivindicativas se mostraron la alcaldesa de Segovia, Clara Martín, y la vicepresidenta segunda de la Diputación provincial, Sara Dueñas, quienes recogieron sendos nombramientos como Aguederas Honorarias e Perpetuas. La primera pone en valor la lucha histórica de las mujeres para conseguir la igualdad, que es lo que las ha permitido “avanzar”: “Las mujeres ya no solo gobiernan un día al año, afortunadamente han cambiado las tornas y ya podemos gobernar los 365 días”, comentó. Dueñas hizo una mención especial a las mujeres del medio rural, donde ha apuntado que aún es “muy difícil” luchar contra muchos “estereotipos” y “machismos”, y subrayó la importancia de acabar con el “techo de cristal” que impide todavía a muchas mujeres llegar donde realmente merecen.

A media mañana, las alcaldesas de este año, Berta Mateo Velasco y Cristina Mateo María, acompañaron en procesión a la imagen de Santa Águeda por las calles del barrio incorporado de Zamarramala, seguidas por un séquito de aguederas vestidas con los trajes típicos y vistosos mantones.

Después se llevó a cabo el juego de banderas y escolta de alabardas, para culminar con el tradicional baile de las alcaldesas con el Alcázar de fondo a la entrada de este núcleo del municipio de Segovia, ya que la fortaleza es un símbolo de la leyenda de 1227 que da origen a esta fiesta. El relato popular atribuye el éxito de su reconquista a las zamarriegas, ya que gracias a que estas se vistieron con sus mejores galas para entretener a los guardias con sus bailes, los tercios segovianos pudieron tomar el Alcázar.

Tras la procesión y la misa solemne, con la intervención del coro Lux Música, los asistentes se reunieron en la plaza de las Alcaldesas para la entrega de nombramientos, y después del pregón quemaron el pelele, el muñeco de paja que simboliza todo lo malo que hay que eliminar para afrontar un nuevo año.

Ha sido un domingo de Santa Águeda con temperaturas agradables al sol, tras la helada de la madrugada. Fueron muchos los vehículos y autobuses que se desplazaron a Zamarramala con personas llegadas desde diferentes puntos de la geografía nacional y también se observó la presencia de turistas extranjeros.

La fiesta de Santa Águeda, con gran arraigo en Segovia capital y en la provincia, motivó que aguederas de otros barrios, como San Lorenzo, San José o Santo Tomás, celebrasen actos festivos y religiosos. En Santo Tomás, pasadas las 14 horas las mujeres todavía bailaban jotas en el jardín dedicado al periodista Alfredo Matesanz, delante de una bonita imagen de la santa mártir italiana, a la que se considera protectora contra los males de los pechos, partos difíciles y problemas con la lactancia y en general, de las mujeres. Además, es la patrona de las enfermeras.

En San Lorenzo, las alcaldesas 2023, Inmaculada Arribas y Sila Tena, nombraron Alcaldesa de Honor a Carmen Carbajal Fernández, guardia civil destinada en la Comandancia de Segovia. La pregonera fue Inma Gómez Arribas y la Aguedera de Honor, Leonor Pozo Ortiz. Portó el estandarte Mª del Carmen Rincón Muñoz. Hubo procesión, con el acompañamiento musical del grupo Aljibe y quema del pelele.

Los vecinos de la entidad local menor de Revenga celebraron ayer la fiesta de San Blas (que se conmemora el 3 de febrero) y también fueron las mujeres las que más se animaron a bailar la jota delante de la imagen del santo.