detenidos e investigados delitos contra la seguridad del trafico

Los hombres están detrás de nueve de cada diez delitos contra la seguridad vial que se cometen en Castilla y León. El pasado año la Guardia Civil detuvo o investigó a 1.535 conductores en la Comunidad, de los que solo 133, el 8,7% fueron mujeres. Este porcentaje es inferior a la media nacional que fue del 9,3%, dado que de los 19.006 delitos totales, 1.772 fueron cometidos por féminas.

Por provincias, aunque León se situó a la cabeza con 335 imputados, por delante de Valladolid (252), Burgos (203) y Salamanca (157), Segovia se acerca mucho a las estadísticas de la provincia charra, con 154, por delante de Ávila (147), Palencia y Zamora (ambas con 105) y Soria, que registró un total de 77 detenciones.

Después de cuatro años de subidas consecutivas, en 2020 la Comunidad registró una caída de las infracciones graves del 25,9% con relación al 2019, al pasar de las 2.072 a 1.535, según datos del Ministerio del Interior a los que ha tenido acceso Ical. Este es el nivel más bajo de la última década, por debajo de los 1.696 delitos registrados en 2016.

No obstante, este descenso hay que encuadrarlo en el contexto de la pandemia de Covid-19 y de las limitaciones a la movilidad, que provocaron una caída de los desplazamientos de largo recorrido del 26% en Castilla y León, descenso que los fines de semana alcanzó el 37,1% y que afectó más a turismos y furgonetas (-30,9%) que a los vehículos pesados (-6%).

A pesar de las campañas de concienciación y del incremento de los controles por parte de la Guardia Civil, los positivos por alcohol y drogas continúan siendo la primera causa de los delitos y el pasado año dejaron 712 detenidos, que suponen el 46,4% del total, frente a los 49,1 por ciento del pasado año. En este caso los hombres acumulan el 91,5% (652).

La segunda causa, al igual que en los últimos ejercicios, fue la de conducir sin haber logrado el permiso o bien por hacerlo habiendo agotado todos los puntos del carnet. En este caso se contabilizaron 586 imputaciones, que representan el 38,2%, más de dos puntos que el pasado año.

Por su parte, el exceso de velocidad sólo supone el 0,7% de los casos de las detenciones. El pasado año se contabilizaron 17, las mismas que un año antes y todas fueron para varones.

Roles de género

Para el sociólogo Ángel Martín, miembro de la Asociación Profesional de Sociología de Castilla y León (Socyl), detrás de estos datos se encuentra la socialización de los roles de género por los que al hombre se le presuponen cualidades como la valentía, el atrevimiento o el riesgo, y a la mujer otros como la prudencia o su papel de “cuidadora de todos”.

Para Martín, aunque no es la única razón de este comportamiento imprudente al volante por parte de los hombres, esta socialización de los roles de género también se refleja de forma nítida en la publicidad de los principales fabricantes de coches. Así, según explica, mientras hay anuncios dirigidos a hombres en los que prima la velocidad y la potencia del vehículo, en el caso de las mujeres se ponen en valor otras cualidades como la seguridad.

Denuncias

La caída del número de delitos contra la seguridad vial fue mayor que el descenso de las denuncias impuestas por los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, que cayeron un 17,49%. El pasado año tramitó 163.473 denuncias en la carreteras de Castilla y León, frente a las 198.138 de 2019.

El exceso de velocidad se mantiene como la principal infracción y el año pasado representó el 49,46% de las denuncias (86.636). En segunda posición, pero a mucha distancia, aparecen las multas impuestas por circular con la ITV caducada, el 8,72% (14.267), por delante del uso del teléfono móvil, con el 4,48% (7.327), y la no utilización del cinturón de seguridad, con el 4,45% (7.281).