Pilar de Andrés firma el documento de cesión en presencia de García Hourcade, Gómez y Mora. / Nerea Llorente

No podía ser otro el lugar ni el acto podía tener mejores promotores o mediadores. El Aula de San Quirce, sede de la Real Academia de Historia y Arte del mismo nombre, fue escenario ayer del acto de entrega de cuatro cartas originales (datadas entre 1960 y 1971) que muestran la relación del maestro segoviano Pablo de Andrés Cobos, muy vinculado a Antonio Machado, con dos hispanistas británicos, Helen Grant y Eric Southworth, quienes deseaban hacer su tesis doctoral sobre el poeta.

El vicedirector de la Academia, Juan Luis García Hourcade, recibió estos valiosos documentos en nombre de la institución de manos de Pilar de Andrés, nieta del pedagogo y divulgador de la obra machadiana, en presencia de la redactora jefa de la revista Ínsula, Arantxa Gómez, ya que esta publicación, en su número de octubre, ha publicado la transcripción de estas cartas como complemento a un artículo escrito por José Luis Mora, académico correspondiente de San Quirce y profesor universitario, y el hispanista Stephen Roberts, en el que dan a conocer quiénes eran Grant y Southworth y su aprecio por la figura de Machado y la cultura española.

Pablo de Andrés Cobos (La Cuesta –Segovia–, 1 de junio de 1899 / Madrid, 4 de enero de 1973) fue maestro (principalmente en La Granja), pedagogo, escritor y filósofo español, discípulo de Blas Zambrano (padre de María Zambrano) y biógrafo de Antonio Machado. Participó en el desarrollo de la Universidad Popular Segoviana, de la que es heredera la Academia de San Quirce, y en la puesta en marcha de las Misiones Pedagógicas. Escribió, entre otros libros, ‘Antonio Machado en Segovia. Vida y Obra’, ‘El pensamiento de Antonio Machado en Juan de Mairena’ y ‘Sobre la muerte en Antonio Machado’, las dos primeras reeditadas por el Ayuntamiento de Segovia con motivo del programa ‘Constelación Machado’ del centenario de su llegada a la ciudad para ocupar la Cátedra de Francés del instituto.

Para su familia, el acto de ayer, como la recuperación de su obra en los últimos años, “es un regalo maravilloso que consideramos de justicia histórica, aún más excepcional por lo desinteresado e inesperado en un mundo tan huérfano de cultura y educación”, según sostuvo su nieta.

“Estoy segura de que el único reconocimiento que mi abuelo desesaba al escribir su obra era la universalidad de este gran ser humano y al llegar a los hispanistas del Reino Unido debió ver colmados sus esfuerzos”, añadió Pilar de Andrés.

Mora explica que la relación de Pablo de Andrés Cobos con los dos hispanistas británicos era desconocida y su descubrimiento fue una casualidad. Contó en el acto que precisamente fue el también hispanista británico Stephen Roberts quien encontró una de las cartas cuando servía de marcapáginas a un libro que había pertenecido a su tutor en Cambridge. “Supusimos que si había una carta podría haber más” y, efectivamente, en el archivo cuidado por Marisol de Andrés, la benjamina del escritor segoviano, se encontraron tres de las cartas de Helen Grant.

Esta hispanista comenzó a viajar a España para sus investigaciones en los años veinte del siglo pasado y encontró a Pablo de Andrés Cobos en la tertulia de los miércoles de la librería Ínsula del número 9 de la calle del Carmen de Madrid, germen de la revista que en enero del año que viene cumple 75 años.

Esa tertulia era, según Mora, lugar de encuentro “de los primeros exiliados que empezaron a regresar después de la Guerra, de quienes se habían quedado aquí como náufragos y estos hispanistas que tenían verdadero amor por el conocimiento de la cultura española”.

En el caso de Machado fue Pablo de Andrés, de alguna manera el decano de la tertulia, quien sirvió de puente para el estudio de su obra y biografía, quien les “transmitió el espíritu con el que se había fundado la Universidad Popular, la tradición liberal reformista de los años veinte y fue Ínsula la revista que publicó los primeros textos de los exiliados y sirvió como mantenimiento de esta tradición durante los años 50, 60 y 70”.

La redactora jefa de la revista señaló que “el hispanismo fue importante durante la dictadura porque actuó por sustitución. Aquí no se podía estudiar a ciertos autores, era muy complicado. El hispanismo, que fue muy potente en EEUU, Reino Unido, Francia, Italia y Alemania en los años 50, 60 y 70, hizo una labor de rescate que no se podía hacer aquí y la figura de Machado es entonces muy relevante por su valor moral, esa ética que significa Machado”.

Los hispanistas que veneraban a Machado
Las tres cartas de Helen Grant a Pablo de Andrés Cobos. / Nerea Llorente

El Centro de Estudios Machadianos, a la espera

San Quirce no cesa en su empeño de establecer un centro de investigación y divulgación en la Casa Museo de Segovia

Son cuatro las cartas que muestran la relación de hispanistas británicos con la obra de Machado a través de la figura del maestro segoviano Pablo de Andrés Cobos.

Tres, cedidas por la familia de este último (dos manuscritas y una mecanografiada) fueron enviadas por Helen Grant al también escritor y pedagogo. En la primera, fechada el 1 de diciembre de 1960, le da cuenta de su visita a Segovia. “¡Qué bonita es! vi al señor Grau –por Mariano Grau (poeta, ensayista, dramaturgo, historiador y académico)– que estuvo muy atento y visité la casa en la que se hospedaba Machado. Segovia es un encanto”.

La cuarta es del propio De Andrés a Eric Southworth, quien realizaba su tesis sobre Machado con Helen Grant y en ella da cuenta de un intercambio de libros.

Estos documentos se expondrán en una vitrina en la Casa Museo de Antonio Machado de la calle Desamparados de Segovia, aunque el vicedirector de San Quirce, Juan Luis García Hourcade, lamenta la falta de apoyo institucional (de la Junta y del Gobierno central, afirma) para la creación en el ahora almacén de la Casa de un Centro de Estudios Machadianos o, al menos, “un pequeño centro de investigación y difusión de la obra de Machado”.