Segovia cerró el año 2020 con unos datos laborales más positivos que los de un año antes, según la Encuesta de Población Activa (EPA), publicada ayer por el INE. La mejoría que proyectan las estadísticas oficiales referidas a la provincia resulta incongruente con la realidad. Es evidente el descenso de la actividad económica respecto a hace un año, tanto por el número de negocios cerrados, como por el volumen de personas acogidas a Expedientes de Regulación de Empleo (Erte).

De acuerdo con la EPA de Segovia, en la provincia habría 2.600 ocupados más que hace un año: 71.500 frente a los 68.800 de diciembre de 2019. Y en cuanto a las cifras de paro, se habría pasado de 7.100 a 6.400 desempleados, lo que supone 700 pardos menos.
También habría mejorado el volumen de personas que se encuentran en busca de su primer empleo: de un millar en 2019 se ha bajado a 500 en diciembre pasado.

Para la patronal de Castilla y León, los datos de la EPA del cuarto trimestre suponen “el cierre de un año absolutamente negativo en la creación de empleo motivada por la actual crisis sanitaria”. Además alertan de que las “sucesivas restricciones de la movilidad de la población y de la actividad económica están teniendo un crudo impacto sobre la actividad económica y el empleo, especialmente en determinados sectores de actividad, como el sector servicios, donde la tasa de paro ha subido un 3,77% respecto al trimestre del año anterior, o el sector industria, como un incremento del 18,57%”.

En opinión de CEOE Castilla y León, la salida de la crisis se atisba prácticamente imposible y no se recuperará el mercado laboral mientras las empresas no reciban ayudas directas, y se adopten medidas orientadas a salvaguardar la competitividad de las empresas para dar un giro definitivo a estos negativos resultados.

Provincias

El comportamiento del desempleo ha sido muy desigual por provincias, con repuntes del 20 por ciento en Ávila, del 19,39 en Salamanca o del 18,41 en Valladolid, y caídas del 28,39 en Segovia y del 22,32 en Zamora. Respecto a la pérdida de empleo, esto es los ocupados, osciló entre el 6,54 por ciento de caída que anotó León, con un -4,45 en Valladolid y el -4,43 en Salamanca, y el incremento del 4,69 en Zamora y del 2,48 en Palencia.

Si se miran los datos en conjunto respecto al tercer trimestre, Castilla y León ganó 5.800 empleos respecto al anterior, un 0,59 por ciento de incremento, por debajo de la recuperación nacional del 0,87 por ciento; y el paro bajó en 10.200 personas en la Comunidad, el -7,36 por ciento respecto al periodo de entre julio y setiembre. Pero los datos de Segovia contrastan con la tendencia regional, como también ocurre en Zamora o Soria.

Desde los sindicatos, la UGT ha advertido de que estos datos reflejan una “catástrofe poblacional y económica”, aunque la protección a los desempleados ha sido “fundamental para evitar un cataclismo laboral y social”.

Mientras, la central CCOO ha valorado que en el cuarto trimestre de 2020 haya bajado el desempleo en Castilla y León, en relación con el trimestre anterior, lo que ha considerado positivo. Y añade que las medidas de los Ertesiguen sujetando” el mercado de trabajo.

Para el viceconsejero de Empleo de Castilla y León, David Martín, la Comunidad sigue recuperando empleo perdido durante el estado de alarma, y dijo que es necesario evaluar con “prudencia” los datos de la EPA, teniendo en cuenta entre otros factores la situación del mercado laboral originada por los Erte, “que no significa que las personas en estas circunstancias sean desempleadas, sino que están en situación de inactividad temporal”.