Figura 1. Reparto de las tipologías de manifestaciones culturales singulares documentadas en la provincia de Segovia relacionadas con los desastres naturales.

Desde los orígenes de la Humanidad, las comunidades humanas han sufrido los efectos de los desastres naturales (como terremotos, volcanes, inundaciones, sequías, plagas, rayos, pedrisco, plagas de langosta, etc.), que han supuesto importantes daños socio-económicos y han condicionado la historia de muchas de las civilizaciones del planeta. Para reducir sus efectos, en cada territorio se han desarrollado estrategias de mitigación que han dado lugar a un importante legado cultural, tanto material como inmaterial, para la predicción, prevención y corrección de estos desastres naturales.

Entre los meses de marzo de 2019 y julio de 2020, gracias a una Beca de Investigación del Instituto de la Tradicional Segoviana ‘Manuel González Herrero' (Área de Cultura de la Diputación de Segovia), un equipo de cuatro investigadores segovianos formado por una historiadora, un geólogo, un biólogo y un meteorólogo (con la tutoría de D. José Luis Alonso Ponga, Universidad de Valladolid) ha estudiado las manifestaciones culturales tradicionales en relación con los desastres naturales en la provincia de Segovia; abarcando tanto manifestaciones tangibles (construcciones, artefactos, documentos, obras de arte) como intangibles (procesiones, romerías, paremias, leyendas, milagros, ritos, danzas y música) que se han utilizado históricamente como estrategias culturales tradicionales para mitigar los desastres y convivir con los riesgos naturales.

A través de una exhaustiva búsqueda documental en archivos, bibliotecas y hemerotecas, así como con trabajo etnográfico de campo recorriendo todas las comarcas de la provincia y prácticamente todos los municipios, se han recopilado y documentado todas estas manifestaciones culturales tradicionales. Posteriormente se han analizado e interpretado desde el punto de vista científico, con la visión de la geología, la meteorología, la hidrología y la biología, para entender su distribución en las diferentes zonas de la provincia de Segovia y su evolución y pervivencia en el tiempo. Finalmente se han hecho reflexiones sobre su mantenimiento o recuperación, en los casos más singulares y originales.

Los resultados son varios: una recopilación documentada de 80 manifestaciones culturales tradicionales singulares de los desastres procedentes de más de medio centenar de municipios de la provincia de Segovia; un catálogo de los 242 desastres naturales históricos (entre los años 1201 y 2020) más importantes que han acontecido en Segovia y que han condicionado la cultura popular; y un documento de interpretación científico-técnica de 16 de dichas manifestaciones y los desastres asociados.

Entre las 80 manifestaciones culturales recopiladas y documentadas predominan las relacionadas con romerías, procesiones o rogativas a vírgenes, santos y cristos (43 manifestaciones; 53,7%), seguidas por los elementos materiales, como edificios, documentos, inscripciones, pinturas, esculturas… (15; 18,7%), los actos y celebraciones no procesionales (9; 11,3%), parajes y lugares (3; 3,8%) y otros elementos no visitables intangibles (10, 12,5%; Figura 1).

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Figura 2. Detalle de la lámina del grabado del “Verdadero Retrato de Nª Sª del Pinarejo…”(Aldeanueva del Codonal), en la que se narran algunos hechos milagrosos de rescate de jóvenes de una riada del río Voltoya, atribuidos a la intercesión de la Virgen:“Un carro de trigo en q yban dos mozos / que se los llevava el rio sin Remeº / se encomendaron a Nª Sª y se li- / braron de la furia del agua”

La mayor parte de las manifestaciones culturales se relacionan con desastres meteorológicos (54 manifestaciones; 46,3%), seguido por multidesastres (11; 13,8%), biológicos (7; 8,8%), geológicos (4; 5,0%) e hidrológicos (4; 5,80%; Figura 2). Mientras que las manifestaciones culturales asociadas a los desastres meteorológicos se reparten uniformemente a lo largo de la provincia; las otras tipologías de riesgos se concentran en los ejes de los ríos principales (Eresma, Duratón) o en determinadas comarcas (Hoces del Duratón, alfoz de Segovia).

La distribución espacial de las manifestaciones culturales documentadas (Figura 3) es bastante homogénea en la provincia, si bien se aprecian concentraciones en el entorno de Segovia capital y los municipios de su alfoz (posiblemente por la mayor disponibilidad de fuentes documentales y mayor acumulación de población para garantizar la pervivencia de las manifestaciones) y menor en las campiñas del noreste y el piedemonte serrano (menor densidad de población).

Se han recogido y documentado manifestaciones culturales singulares en 51 de los 209 municipios de la provincia de Segovia; y de ellos, en 34 se ha documentado una única manifestación, y en 17 más de una manifestación cultural relacionada con los desastres naturales. El municipio con más manifestaciones es Segovia capital, con 9 manifestaciones singulares; seguido de Cantalejo, Cuéllar, Fuentepiñel, Santa María la Real de Nieva y Riaza, con 3 manifestaciones cada municipio.

La mayor parte de la información recopilada procede de fuentes documentales y bibliográficas, puesto que algunas de estas manifestaciones ya no han podido ser registradas mediante trabajo de campo y entrevistas a personas vivas en la provincia de Segovia, por haber desaparecido histórica o recientemente. Entre los motivos de la desaparición o alteración de algunas manifestaciones culturales populares en torno a los desastres naturales, se encuentran:

— La despoblación del mundo rural segoviano, iniciado en las décadas de 1950-60 con la emigración a las ciudades, y especialmente agravado en las últimas décadas. Ha conllevado la falta de personas para desarrollar determinados ritos (p.e. portar los pendones en procesiones y romerías) o ni tan siquiera para organizar la logística de los mismos.

— El envejecimiento de la población rural segoviana, que hace que muchas de las tradiciones queden relegadas al conocimiento de las personas de mayor edad, sin que se produzca un relevo generacional y la transmisión a la población juvenil.

— La dinámica del clero eclesiástico católico en el mundo rural segoviano, donde la falta de vocaciones y de sacerdotes para dar servicio a todas las parroquias y localidades, obliga a que párrocos tengan que hacerse cargo de los actos religiosos de múltiples localidades (y a veces distantes). Ello implica menor predisposición a mantener y realizar manifestaciones religiosas fuera de lo común (misas, rosarios…) y disponer de tiempo para actos locales (rogativas, procesiones…). Menor disponibilidad temporal de los sacerdotes que se suma a la incorporación al clero rural segoviano de sacerdotes de procedencia extranjera (africana, sudamericana o asiática) que desconocen las costumbres populares.

La adaptación de los calendarios de las manifestaciones a la dinámica de la población emigrada o no residente, que hace que festividades que antes se celebraban el día correspondiente en el calendario, cuando correspondía a fechas de invierno o entre semana, se han trasladado a los fines de semana o el periodo estival, para posibilitar la asistencia de los emigrados a las ciudades o de los jóvenes que estudian fuera. Un ejemplo es la procesión de Fuentesaúco de Fuentidueña a la Olma de la Virgen, que originalmente se celebraba cuando había langosta, luego a finales de junio, y en la actualidad el primer domingo de julio.

Las 16 manifestaciones culturales singulares estudiadas en profundidad, tanto en sus aspectos histórico-documentales como en su interpretación científica, se encuentran:

— Ceremonias y actos rituales singulares: Las Mojadas de Caballar; El Cuatrojunio de Abades; la Misa de Todos los Santos en la Catedral de Segovia, tras el Terremoto de Lisboa de 1755; Las Cabañuelas en Segovia; y las rogativas por sequías en Fuente de Santa Cruz.

— Advocaciones singulares a Santos, Vírgenes y Cristos: San Isidro (varias localidades); Virgen de La Aparecida (Valverde del Majano); Virgen de la Estrella (Casla); Virgen de la Soterraña (Santa María la Real de Nieva); Cristo de los Gascones o Cristo de Segovia; Virgen de La Fuencisla; Virgen de Rodelga; y Virgen de Hornuez.

— Lugares o elementos singulares: el Portalillo de la iglesia de Santiago en Bernuy de Porreros; canciones, cantos y rogativas cantadas; y la leyenda de la ‘Blasfemia de Alfonso X – caída del rayo en el Alcázar de Segovia'.

Para algunas de estas manifestaciones culturales singulares ya conocidas y estudiadas, como Las Mojadas de Caballar, Las Cabañuelas o las rogativas a vírgenes, santos y cristos, se ha recopilado toda la documentación y se ha hecho un pormenorizado análisis científico de su distribución espacio-temporal (Figura 4). Pero otras, como las inscripciones del portalillo de la iglesia de Bernuy de Porreros o la Misa de Todos los Santos tras el terremoto, que permanecían inéditas, se ha hecho un exhaustivo análisis documental y científico.

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Figura 4. Distribución temporal y correlación espacial de las manifestaciones culturales relacionadas con las sequías (y plagas de langosta) en diferentes localidades de la provincia de Segovia y el resto de España, con los años de sequías generalizadas en dos o más advocaciones de la provincia (recuadros rojos).

Todas estas investigaciones tienen hoy en día un doble interés: en primer lugar básico, de carácter antropológico, para conocer mejor las respuestas humanas en su relación con el medio natural; y en segundo lugar aplicado, para recuperar manifestaciones que mejoran la resiliencia frente al riesgo, que sirvieron localmente para afrontar problemas globales, y que puede que sigan teniendo vigencia en un planeta en profundos cambios ambientales y sociales, como señas de identidad cultural de un territorio.


(*) Guadalupe de Marcelo Rodao, Andrés Díez Herrero, Alberto Díez Herrero, Adrián Escobar Burgueño.