El presidente de Apadefim desde 2017 es Maximino Viloria Castro. / E. A.
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Actualmente, Apadefim, una veterana asociación segoviana, centra su actividad operativa a través de Fundación Personas, entidad que en el ámbito autonómico tiene por fin el fomento de la prevención y la atención e inclusión de las personas con discapacidad intelectual. La prestación de servicios para mejorar su calidad de vida y la de sus familias se traduce en la provincia de Segovia con la puesta a disposición de casi 500 plazas de atención, que se distribuyen entre las distintas actividades: atención temprana, centros de día, centros ocupacionales, residencia y vivienda y, por último, en el ámbito del trabajo, el fomento de la inclusión laboral con un centro especial de empleo. Maximino Viloria preside la entidad desde mayo de 2017.

— ¿En qué medida han resultado afectadas por la Covid-19 o por el confinamiento las personas que atiende Apadefim en la provincia?
— Durante el periodo de pandemia, se han respetado escrupulosamente las medidas de confinamiento derivadas del Decreto de Alarma, y muchos de los usuarios han estado con sus familias. Hemos prestado servicio directo en centros residenciales y viviendas tuteladas a 80 personas, en nuestros diferentes centros de Segovia y Cuéllar. Todos ellos han pasado por las etapas de confinamiento establecidos en las normas sanitarias que han regido los meses pasados. Hemos sufrido varias pérdidas –cuatro fallecidos en las residencias– que, consecuentemente ha supuesto una gran tristeza para sus familias y paras sus compañeros, que han vivido la situación como el resto de personas, en unas condiciones limitadas de movilidad, aliviadas por la magnífica actividad desarrollada por los profesionales de Apadefim/Fundación Personas, que se han volcado en hacer más llevadera esta difícil situación.
Por parte de la Entidad, desde el primer momento y con las limitaciones de cada situación, se ha facilitado el contacto telefónico y telemático, por videoconferencia,con sus familias por los residentes. Una vez superada la fase crítica de los primeros días, también se ha intentado mantenerlo, de igual forma, con el resto de usuarios que estaban pasando la pandemia con sus familiares.

— ¿De qué manera está afectando o puede afectar en el futuro esta pandemia a la situación económica de la asociación y los servicios que ofrece?
— Como en todas las organizaciones de nuestro sector, la incidencia del estado de alarma ha conllevado un deterioro importante de la situación económica, incrementado por las inversiones que se han tenido que realizar. Fundamentalmente han sido en medios de protección y adaptación de infraestructuras a la nueva situación, especialmente de compartimentación, señalización y dotación de medios.

— ¿Qué medidas se están adoptando en este momento en los centros que gestiona y/o cuáles se están barajando para el futuro?
— Las medidas que nos vienen establecidas por las administraciones sanitarias y de servicios sociales, concretadas en las diferentes normativas que han desarrollado para prevenir contagios o nuevos rebrotes; básicamente son: la distancia de seguridad, el uso de mascarilla y el lavado frecuente de manos.

— ¿Qué apoyos adicionales ha recibido, está recibiendo o prevé recibir en todos los ámbitos: económico, institucional, social, etc.?
— Las administraciones son conscientes de nuestra situación, del impacto directo de la crisis sanitaria en nuestro sector y de las especiales características de las personas que desarrollan su actividad, como profesionales y usuarios, en nuestros centros. En estos momentos desde nuestra Federación Plena Inclusión Castilla y León y desde el CERMI estamos permanentemente en contacto con las Consejerías de Familia e Igualdad de Oportunidades (de la que depende la Gerencia de Servicios Sociales) y de Sanidad, para tratar de abordar conjuntamente los retos de esta nueva normalidad.
En resumen, en los meses pasados hemos sufrido las mismas carencias y necesidades que el resto de residencias y centros de discapacidad de la región; debo señalar, sin embargo, que, en nuestro caso, el sector de la discapacidad intelectual sólo ha acumulado el 1% de todos los fallecimientos producidos por coronavirus en residencias de Castilla y León (según los datos de la propia Junta de Castilla y León). Esto demuestra que hemos aplicado con rigor e intensidad, desde el primer momento, las numerosas instrucciones que hemos recibido en todo este periodo por parte de las autoridades sanitarias y de servicios sociales, habiendo sido objeto de inspección por parte de las mismas.

– ¿Cómo ha sido la atención durante el estado de alarma?
— Durante este tiempo hemos estado volcados en la atención a nuestros residentes, en los tres centros residenciales que han permanecido abiertos y hemos tratado de mantener contacto telefónico y mediante videoconferencia con las familias y los propios usuarios que se encontraban en sus domicilios; aunque no ha sido fácil, pues además de que algunos de ellos no han pasado estos meses en sus domicilios habituales, nos hemos enfrentado a la realidad de que hay mucho que hacer en materia de formación y conectividad, tanto con usuarios como familias. También hemos querido facilitar el contacto de los usuarios residentes con sus familias, mediante teléfono y no pocas videoconferencias; esto ha permitido mitigar, en parte, la frustración que supone no haberse podido ver en persona. Esta actividad también se ha orientado a potenciar el contacto con los mismos medios entre los usuarios residentes y sus compañeros en domicilio.

– ¿Han contado con personal suficiente para hacer frente a la situación?
— Nos ha tocado vivir una etapa muy dura en la que nos ha obligado a enfrentarnos a un escenario absolutamente desconocido, especialmente se ha visto agudizado por la materia prima a la que enfocamos el 100% de nuestra actividad, que son las Personas con Discapacidad Intelectual que requieren, aún más si cabe, un gran apoyo y protección que el resto de la población.
Estamos en el entorno de una entidad privada, Apadefim/Fundación Personas, cuyos profesionales han sido con su dedicación, esfuerzo y cariño los verdaderos artífices de haber podido superar con dignidad esta pandemia. En definitiva, esta situación tan extraordinaria nos ha permitido evidenciar la heroicidad que se pone de manifiesto cuando se conjugan armoniosamente todos los sectores implicados. Y a todos ellos quiero agradecer públicamente su dedicación y apoyo, mis verdaderos héroes.

– ¿Como afronta la asociación la “nueva normalidad”?
– En este momento estamos completamente centrados en adoptar medidas que garanticen el retorno de los residentes que han pasado este periodo en sus domicilios, así como el regreso de los usuarios de centro de día, con las mayores garantías de seguridad; siendo conscientes que no existe el riesgo cero y que la vuelta a la “normalidad” implica necesariamente asumir algún riesgo, que tratamos de minimizar al máximo con la adopción de las medidas oportunas de distanciamiento, higiene y uso de medios de protección personal (mascarillas).
En este sentido, hemos trabajado y revisado la situación en el Patronato de la Fundación en sesión celebrada el lunes 22, y estamos ya casi listos para reabrir plenamente los centros de día, seguramente desde el próximo miércoles 1 de julio; también hemos empezado a recibir residentes que pasaran una cuarentena preventiva antes de reincorporarse plenamente a la actividad normalizada.

– ¿Están previstos cambios destacados en la actividad de Apadefim, sobre todo en su relación con la sociedad segoviana?
– Es más que probable la suspensión de la celebración de la Paella de Verano prevista para la última semana del mes de Julio, en la que se daban cita más de 900 personas. Además, la celebración de la 39 edición de la Marcha Apadefim está también siendo objeto de profundo análisis por la junta directiva, no porque las condiciones que se puedan tener en la fecha de su celebración (4 de octubre) no lo permitan, sino por prudencia y prevención de concentraciones elevadas de personas (más de 2.500 andarines la edición pasada) de cara a un otoño en el que se podrían dar las condiciones para un repunte de la enfermedad.

– ¿Evalúa Apadefim, entonces, la actuación en un futuro incierto todavía?
– Pienso, y esto es compartido ampliamente por los compañeros de Fundación Personas de los distintos territorios en los que se ejecuta la actividad asistencial, que debemos sacar conclusiones prácticas; fundamentalmente para adoptar las medidas preventivas de futuro que nos permitan paliar, en la medida de los posible, situaciones como la que, tristemente, nos ha tocado vivir. Las medidas, además de las orientadas a realizar unas amplias dotaciones de medios en los centros, debieran orientarse a la formación en materia de conexiones telemáticas, tanto para profesionales, familias como de usuarios, que permitan agilizar las comunicación de forma eficaz y rápida. Esto llevará a la necesaria dotación de medios, jornadas de formación y la incentivación de la coordinación con las Administraciones Públicas.