Actualmente, en Castilla y León hay 120.965 cazadores con licencia en vigor.
Actualmente, en Castilla y León hay 120.965 cazadores con licencia en vigor. / María Pardos
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“Para que se paralice la caza primero tiene que ejecutarse la sentencia del Tribunal Superior de Justicia y publicarse en el Boletín Oficial de Castilla y León”, comentó el delegado de la Federación de Caza de Castilla y León en Segovia, José Luis Gómez. Amparados en esta circunstancia, y con la seguridad que tienen de que “es imposible que se prohíba la caza”, los amantes de la actividad cinegética confían en que podrán seguir realizando su divertimento sin inconveniente alguno.

La problemática en este sentido comienza cuando el partido animalista PACMA recurrió el Decreto 10/2018, que regula las especies cazables así como las épocas en las que se permite abatir a unas u otras, alegando los perjuicios que podría causar a la fauna salvaje la caza. El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, tras esta denuncia, emitió un auto por el cual debe suspenderse de manera cautelar la actividad cinegética en toda la Comunidad, considerando más importante la conservación de la fauna silvestre que los daños a los intereses generales, que reconoce puede producir la suspensión acordada.

En la jornada del jueves se conoció la intención de las Cortes de Castilla y León de blindar por ley la caza a través de una proposición de ley que cuenta con el respaldo de Partido Popular, Partido Socialista, Ciudadanos y UPL, una unión con pocos precedentes. El objetivo principal es asegurar un marco jurídico estable que dé garantías a la caza y perdure en el tiempo.

Según el Grupo Popular de las Cortes, opinión que se extiende al resto de partidos políticos que respaldan blindar la caza por ley, la Comunidad no puede prescindir de la actividad cinegética. Además de tener un alto componente cultural y tradicional, representa un recurso económico muy importante, tanto para los titulares de los diferentes cotos (Ayuntamientos y Juntas Vecinales) como para los distintos sectores de hostelería y servicios en el medio rural que giran en torno a dicha actividad.

“El domingo pasado se cerró la temporada de caza mayor y hasta el 15 de agosto no comienza la media veda, sin embargo, el 1 de abril se abre la temporada de caza del corzo pero con la modificación de la ley que se va a presentar el 27 de marzo, que no estará vinculada a ningún decreto y regulará las especies cazables y las temporadas para cada una de ellas, confío en que no haya ningún problema y se desarrolle tan bien como siempre”, dijo Gómez.

Desde la Federación de Caza de Castilla y León quieren dar a conocer a la sociedad castellanoleonesa su indignación en lo que a su relación con la Sala de lo Contencioso-Administrativo de TSJ de Castilla y León se refiere. Así, señalan que “esta Sala lleva muchos años golpeando de manera sistemática los intereses de los cazadores, agricultores y ganaderos de Castilla y León en relación a la caza y esto es algo inédito en España”, dicen en nota de prensa añadiendo que “este tipo de interpretaciones judiciales que, a nuestro entender bordean la prevaricación, se propician por la sistemática persecución que grupos fanáticos y radicales anticaza ejercen sobre la actividad cinegética”.

Las cifras

El pasado año 2018, la Junta de Castilla y León expidió un total de 88.992 licencias de caza —69.207 de tipo A (Armas de fuego o procedimiento que requiera autorización específica con validez de un año); 2.902 de tipo A (Exentas de pago de cuota con validez de cinco años); 4.591 de tipo B (Caza con galgo con validez de un año); 202 de tipo B (Exentas de pago de cuota con validez de cinco años); 11 de tipo C (Rehala con fines de caza y con validez de un año) y 12.079 de tipo C (Licencia interautonómica de caza)—, 53.778 menos que en 2002 (142.770). Bien es cierto que, en 2018, la cifra de cazadores con licencia en vigor asciende a 120.965. Desde esa fecha hasta nuestros días, el número de licencias expedidas no ha hecho más que bajar, excepto en 2004 y en 2005 que aumentaron respecto al año anterior.

En lo que se refiere a cazadores federados —aquellos inscritos en la Federación de Caza de Castilla y León—, en 2018, se contabilizaron 16.475 en toda la Comunidad, de los cuales 2.834 son de Segovia.