Los campings de la provincia se ubican en entornos naturales y tranquilos./KAMARERO
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Los campings de la provincia de Segovia han vuelto a la actividad a lo largo de este mes de julio, tras la crisis sanitaria del coronavirus, y se han convertido en una de las alternativas más seguras para pasar estas vacaciones de verano. Los responsables de este tipo de establecimientos coinciden en subrayar la incertidumbre con la que se presenta esta temporada, y aunque no se puede comparar este campaña con las de años anteriores, las perspectivas de cara a los próximos meses son “buenas”, dependiendo de cómo evolucione la pandemia y si no se producen nuevos rebrotes.

La provincia de Segovia oferta más de 2.300 plazas de camping. Este verano se han reducido porque algunos establecimientos han tenido que adaptar el aforo de sus espacios a las medidas que establece la normativa, pero la respuesta de los visitantes está siendo “regular” o “buena”, sobre todo del turismo nacional, que es el que este año ocupa los campings de la provincia. Jesús Martín es el encargado del Camping de Riaza, y es el único que se ha mantenido abierto en la provincia durante el estado de alarma, ya que a cuatro familias, clientes de larga estancia, les pilló la cuarentena en Riaza. Al no depender de zonas comunes, la crisis transcurrió con normalidad, y desde entonces se han extremado las medidas de seguridad en todo el recinto, que suma 330 parcelas de acampada y 22 bungalows. Jesús reconoce que está siendo un verano “raro”, con una gran afluencia de clientes sobre todo los fines de semana, y menos de lunes a viernes. A Riaza han llegado principalmente familias de Madrid, País Vasco y Valencia, y pocos extranjeros, por aquello del cierre de fronteras, y este mes está resultando “bueno”. Jesús cree que si no hay rebrotes, “agosto se espera bastante bueno”.

No es el caso del Camping El Acueducto, de Segovia, que con 550 plazas, está notando una merma considerable en la llegada de turistas nacionales, mientras que los extranjeros empiezan a venir ahora. Juan Félix de Esteban, encargado de este establecimiento, explica que reabrieron sus puertas el 22 de junio. El aforo del camping no se ha reducido, al ser las parcelas grandes y estar bien separadas unas de otras, pero el de la piscina sí, para cumplir la normativa. Al igual que está ocurriendo en la provincia, el camping de la capital está registrando más estancias de fin de semana que el resto de los días, y en este caso, el perfil del cliente es extranjero, procedente de Madrid, que es la que nutre de visitantes a este establecimiento.

También en la capital, pero en el núcleo de Fuentemilanos, está el camping del aeródromo, en el que se alojan principalmente las personas que vienen con sus veleros a volar. Este año, según explica la secretaria Belén Rascón, ha bajado el número de extranjeros, “por el miedo a que cierren las fronteras”. La afluencia de clientes, muchas parejas de fin de semana, ha caído prácticamente a la mitad este verano, a pesar de que no han reducido el aforo, porque ofrece “espacio de sobra”. Con más de 250 plazas, han reabierto este mes, y para agosto ya tienen reservas, las que en un principio se preveían en junio.

Coca alberga el Camping El Cantosal, un establecimiento pequeño y sin piscina, pero de parcelas grandes y separadas, junto al pinar de la villa. Vive más de clientes del resto del año que del verano, pero esta temporada, todo está siendo diferente. Berta Herranz, la adjudicataria, comenta que están recibiendo muchas peticiones de información, y están llegando muchas parejas, “sobre todo, de mediana edad, que quieren desconectar, y este es un buen sitio para ello”. También han tenido cancelaciones, dependiendo de las noticias de nuevos rebrotes, pero tienen una previsión “regular” de este verano, “si pensamos en la ruina que podía haber sido”. Su ubicación en pleno Camino de Santiago, por el que pasan muchos peregrinos, les está beneficiando estos meses, ya que al encontrarse cerrados los albergues, pues los caminantes deciden pasar la noche en el camping.

Después de tantos días de confinamiento es normal que lo que más apetece a la gente es poder disfrutar de la naturaleza y su libertad. Los campings, sin duda, son una de las mejores opciones para disfrutar de este verano.