Concentración de sucursales bancarias en Vía Roma. / Nerea Llorente
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No es el distrito financiero de Nueva York o de otras grandes ciudades norteamericanas, ni siquiera se acerca a la conocida como ‘milla de oro de la banca’ de la madrileña calle de Alcalá pero en Segovia hay una acera, en Vía Roma, en el tramo del barrio de San Lorenzo, que concentra hasta cinco oficinas bancarias en menos de 100 metros. Con la crisis del coronavirus han cerrado temporalmente cuatro de ellas y algunos clientes, especialmente los más mayores, los que no tienen tarjeta electrónica ni se manejan con las aplicaciones online, han hecho llegar a El Adelantado mensajes que van de la sorpresa al enfado.

“También es casualidad que solo esté abierta la Caja Rural, ni que se hubieran puesto de acuerdo”, apostilla Mercedes, que añade que ha tenido que convencer a su madre para que no se cogiera el autobús hasta la avenida del Acueducto, la otra ‘milla’ segoviana de los bancos.

Desde Bankia, la entidad financiera con más oficinas en la capital segoviana, su departamento de Comunicación ha explicado que en la provincia de Segovia “están cerradas 3 de las 48 oficinas con motivo del coronavirus”, la de Vía Roma y la de la plaza de Jorge Manrique, en el barrio de Nueva Segovia de la capital y la de Abades, en la provincia.

La entidad informa en su web que la sucursal de la plaza de Jorge Manrique se reabrirá mañana 1 de abril, ayer mismo abrió de nuevo la de Sanchonuño que había cerrado temporalmente el 27 de marzo, y está previsto que la de Abades esté a disposición de sus clientes el día 3 de abril y la de Vía Roma el día 8.

“Mantenemos las oficinas abiertas, en la medida de lo posible y siguiendo en todo momento las recomendaciones de las autoridades, con el objetivo de satisfacer las necesidades de los clientes que lo necesiten, especialmente de aquellos clientes que no estén familiarizados con los canales digitales”, explican desde Bankia, donde el 98% de los trabajadores de los servicios centrales está teletrabajando y también más del 50% de las personas de las oficinas.

En cuanto al resto de entidades financieras, entre las que tienen mayor cuota de mercado hay diferencias y mientras en la ciudad de Segovia Caja Viva mantiene abiertas todas las oficinas, Banco de Santander solo abre la de la avenida del Acueducto y BBVA y CaixaBank tienen abiertas tres cada una.

¿Qué alternativas tienen los clientes sin tarjeta, banca online o que necesitan hacer gestiones de manera presencial? La oficina más cercana, indican desde los bancos. En el caso de las de Vía Roma, tienen que trasladarse hasta la avenida del Acueducto y en el de Nueva Segovia, dependiendo de la entidad, lo más cercano es José Zorrilla.

El de las oficinas bancarias es solo uno de los muchos ejemplos de los trastornos, puede que menores pero fastidiosos, que está ocasionando la crisis sanitaria motivada por la pandemia del Covid-19. Por un lado es fundamental mantener el distanciamiento social y especialmente en colectivos más vulnerables y grupos de riesgo ante el virus como los mayores, las personas con dependencia y otros con diferentes patologías crónicas respiratorias o cardiopatías, diabéticos, etc.

La Asociación Española de Banca (AEB) recalca que se sigue trabajando en las oficinas para garantizar el acceso a los servicios a quienes no pueden hacerlo a través de los canales digitales y se hace aplicando todos los protocolos de seguridad recomendados por el Ministerio de Sanidad, como guardar una distancia mínima o reforzando con mamparas las zonas de caja.

Las mismas fuentes recuerdan que los bancos están dando facilidades a los mayores para cobrar la pensión, desde adelantar su pago a comunicar con ellos para ofrecerles diferentes alternativas como retirar efectivo a través de la red de cajeros, fijar citas en las oficinas bajo flexibilidad de horario o a través de familiares siempre que estén debidamente acreditados para ello.

Paquita, una segoviana del barrio de San Lorenzo, pregunta “¿qué pasa con los que no tienen familiares o no los tienen cerca o están enfermos o tienen miedo de estarlo y de contagiar a sus mayores?” y añade que “todos sabemos que hay personas desconfiadas, por la edad y con razón muchas veces porque están viendo que todos los días advierten de fraudes y de estafas a los abuelos; personas de 70 años o algunos más que se encuentran bien física y mentalmente, que quieren ocuparse de sus cosas pero en estas situaciones se ven sobrepasados porque no pueden sacar su dinero; al final saldrán a donde sea, con miedo o sin él, y alguno se va a contagiar”.