Los artilleros iniciaron el curso el pasado mes de noviembre en el Alcázar. / NEREA LLORENTE
Los artilleros iniciaron el curso el pasado mes de noviembre en el Alcázar. / NEREA LLORENTE

Desde que asumió la dirección de la Academia de Artillería, el coronel Alejandro Serrano no ha tenido oportunidad de participar el acto militar de celebración de la festividad de la patrona del arma que desde hace varios años hace convivir en la Plaza Mayor a segovianos y artilleros como ejemplo de la comunión existente con la ciudad desde la llegada del Real Colegio de Artillería hace 257 años.

Si bien es cierto que la celebración de Santa Bárbara no se aplazó en 2020 y se circunscribió únicamente a actividades de carácter interno en el centro, la mejoría de los niveles sanitarios y la vacunación han hecho posible que hoy vuelva a la Plaza Mayor este acto y que para el coronel Serrano supone avanzar hacia la tan deseada normalidad. “No será lo que fue en 2019, pero si será más de lo que tuvimos el año pasado”, asegura el director del centro de enseñanza militar, que asegura que la alegría por recuperar esta celebración no oculta la lógica preocupación por la evolución de la pandemia, lo que obligará a extremar las medidas de protección establecidas por las autoridades sanitarias.

coronel alejandro serrano
El coronel Alejandro Serrano, director de la Academia de Artillería. / KAMARERO

“Es evidente que no estamos en una situación de plena normalidad y tardaremos en recuperarla, pero estamos muy contentos de volver a compartir con los segovianos nuestra fiesta”, señala Serrano, que precisa que el hecho de que el acto se desarrolle en un lugar al aire libre y con la amplitud suficiente “nos hace estar más tranquilos en lo que se refiere a aplicar las medidas de prevención”.

Asimismo, destaca la importancia de que la fiesta incorpore el acto de jura de bandera civil; una iniciativa que llevó esta celebración en su día a la Plaza Mayor. Para Serrano, “no podemos entender un acto sin el otro y este es el momento ideal, porque es esencial que se produzcan encuentros entre la ciudadanía y las Fuerzas Armadas en un acto que es de los más emotivos de la tradición militar”.

Cerca de un centenar de personas pasarán a mediodía de hoy bajo el estandarte de la Academia de Artillería, cifra muy similar a la de ediciones anteriores, lo que prueba el apoyo de esta iniciativa por parte de los segovianos y que en opinión del coronel Serrano pone en valor el vínculo secular de la ciudad con el Ejército.

Las circunstancias sanitarias han obligado a prescindir de algunas actividades, como el tradicional baile de gala de los alumnos, ya que al margen de las recomendaciones para evitar aglomeraciones en actos sociales, desde la Academia se ha considerado oportuno realizar un ejercicio de coherencia y dejar a un lado este evento. El coronel Serrano asegura que “no sería coherente después de lo que hemos pasado y lo que hemos sufrido, y tenemos que ser consecuentes para mantenernos en la tónica de ser solidarios con el sufrimiento de los ciudadanos”.

Los artilleros iniciaron el curso el pasado mes de noviembre en el Alcazar
La bandera artillera luce en la virgen del Acueducto. / NEREA LLORENTE

Futuro

Mas allá de Santa Bárbara, la Academia de Artillería ha iniciado el curso 21/22 con la mirada puesta en poder desarrollar todo su programa lectivo para las enseñanzas de oficiales y suboficiales del arma de manera completa y presencial. Así, el director señala que este año “nuestras expectativas se centran en el retorno completo a la normalidad, ya que el año pasado, en peores circunstancias, conseguimos a base de prudencia cumplir con todas las actividades, y este año que tenemos a todo el centro vacunado en su práctica totalidad, el objetivo no puede ser otro que impartir clases presenciales para completar su formación”.

La pandemia obligó a aguzar el ingenio para optimizar todos los recursos formativos del centro, y el impulso a la enseñanza telemática y virtual ha llegado para quedarse. De este modo, la Academia puso en marcha un campus virtual corporativo que ahora sirve como referencia de gestión del conocimiento y herramienta de interacción cotidiana entre los alumnos, y que permite tener todo listo ante cualquier posible contingencia que pudiera sobrevenir por la crisis sanitaria.