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Los visitantes a la feria han cumplido con todas las medidas del protocolo Covid. /NEREA LLORENTE

La primera Feria Nacional de Artesanía de Segovia post Covid ha tenido un balance “positivo”, en el arranque de la actividad para este gremio que lleva más de un año encerrado en los talleres. Después de diez días en la Avenida del Acueducto, ayer se clausuraba la muestra con unas primeras impresiones de los expositores muy buenas y esperanzadoras. Han sido 25 los artesanos, procedentes de casi todas las comunidades de España, los que han tenido la oportunidad de contactar de nuevo con su público, deseoso de salir a la calle.

Carlos Jara, de Asturias, valoraba este domingo el desarrollo de la feria y la actitud del público, afirmando que “los segovianos son compradores de artesanía”, además de los turistas que se acercaron, sobre todo el primer fin de semana de feria a los stands a ver y adquirir verdaderas obras de arte.

Para Nacho Pellón, de Santander, esta era su primera feria de Segovia, y reconocía que los fines de semana han sido buenos, con más gente, aunque entre semana también ha habido movimiento por el pasillo de la feria. “Lo importante es que hemos arrancado, después de 14 meses sin ferias, y empezamos a movernos”, comentaba.

Todos los artesanos destacan la buena organización de la Feria de Segovia, que este año además ha establecido un protocolo de accesos, con motivo de la pandemia del coronavirus. En este sentido, el presidente del Gremio Artesanal de Segovia, Jesús de la Cruz, señalaba que los aforos han funcionado “perfectamente”. “No ha habido ningún momento en que hayamos tenido que cerrar, porque todo ha transcurrido con naturalidad, con todas las medidas: mascarilla, hidrogeles y distancia”.

De la Cruz hablaba este domingo de balance positivo de la Feria, destacando que “estamos nuevamente en la calle, en el inicio de lo que puede ser la dinámica de Segovia, de empezar sus actividades culturales y demás oferta, de cara al turismo que ya empieza a visitarnos”.

El Gremio, como todos los años, pasó ayer una encuesta a los expositores participantes para que opinaran sobre el desarrollo de la muestra. A falta de los resultados definitivos, la expectativas se han cumplido, de forma diferente a ediciones anteriores, teniendo en cuenta que aún hay pandemia, pero con los ánimos por todo lo alto para mostrar en la calle una artesanía de gran calidad.

Los responsables de Alfarería Martín, de la localidad segoviana de Fresno de Cantespino, veteranos ya en la Feria de Segovia, reconocían que a pesar de ser un año y una feria “raros”, ha funcionado, sobre todo los fines de semana, “aunque entre semana, el público segoviano responde”. “Parece que ahora sí sale el sol”, concluían sonriendo.

Termina así la XL Feria Nacional de Artesanía de Segovia, una edición extraña, pero que deja aires de esperanza para un sector, como el de los artesanos, que también lo ha pasado mal, al no poder viajar, desplazarse y mostrar su trabajo en la calle.