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El decano de Segovia (izqd.) entregó la insignia de oro a Julio Sanz Orejudo (dch.), del Consejo autonómico. / Nerea Llorente

Recordaba ayer el decano del Colegio de Abogados de Segovia, Julián Sanz Gómez, dirigiéndose a los cuatro nuevos colegiados que iban a proceder a la jura o promesa en la iglesia de San Justo, que esta entidad colegial tiene casi dos siglos de historia y lo hizo en un discurso donde reivindicó la dignidad del ejercicio de la profesión en un momento difícil y de cambios, como señaló el presidente del Consejo de la Abogacía de Castilla y León, el segoviano de El Espinar Julio Sanz Orejudo, quien en declaraciones a El Adelantado lamentó “la ineficacia casi crónica de la Justicia por la falta de recursos y de medios materiales y humanos”.

Ambos presidieron la celebración de la fiesta colegial, tras dos años en las que no se llevó a cabo por la pandemia, una fiesta pascual que tradicionalmente se celebra el llamado Viernes de Pascua, el siguiente al Viernes Santo, con sus ritos, como la limonada que se sirve al final, reconocimientos y distinciones —se entregaban 65 diplomas e insignias de plata y a quienes acreditan 25 y 40 años de colegiación— y, por supuesto, reivindicaciones, aprovechando la presencia de autoridades, entre ellas la subdelegada del Gobierno en Segovia, Lirio Martín.

No asistió la ministra de Justicia, Pilar Llop, ni tampoco quiso estar representada por otra persona en este solemne acto académico del Colegio de Abogados de Segovia en el que estaba prevista la imposición de la Cruz de San Raimundo a Julio Sanz Orejudo. Fuentes colegiales han informado de que el Ministerio comunicó hace unos días que será la propia ministra quien lo hará en una fecha todavía por determinar.

También excusó su ausencia, por enfermedad, la presidenta del Consejo General de la Abogacía de España, Victoria Ortega Benito, que iba a presidir el acto que se celebró en la iglesia de San Justo y no en la Sala Capitular, como es habitual, por el elevado número de invitados, ya que a las distinciones que correspondían a este año se han sumado las de los dos anteriores.

Entre los distinguidos se encontraba el propio Sanz Orejudo, incorporado en 1980 al Colegio, del que ha sido decano; el exalcalde de Fuentepelayo Jesús Lorenzo Tejedor Santos (incorporado en 1995), la exconcejal del Ayuntamiento de Segovia Eva Martín Peñas (1996) o el presidente de la Asociación de Periodistas de Segovia, Miguel Ángel López Fernández (incorporado en 1982 y no ejerciente).

En su discurso inicial, el decano Julián Sanz Gómez, además de dar la bienvenida a los nuevos colegiados, cuatro este año, les dijo que “a partir de ahora el futuro depende solo de vosotros” y les animó “a perseguir vuestros sueños”.

Reivindicaciones

El decano destacó la labor que la abogacía ejerce con el turno de oficio y con la justicia gratuita “en defensa de los más desfavorecidos” pero comentó que se carga sobre las espaldas de los letrados “con retribuciones indignas e insuficientes” de acuerdo con la responsabilidad que supone. El Colegio reclama nuevamente “la igualdad de las retribuciones en toda España” y la dignificación en el ejercicio de la profesión.

Poco antes del acto, el presidente de la Abogacía en Castilla y León recordaba que el pasado mes de marzo se celebró un congreso al que asistieron en torno a 400 colegiados de la Comunidad Autónoma para tomar el pulso a la Justicia y reclamar al Ministerio y al Tribunal Superior de Justicia medidas de racionalización de la administración de Justicia, su modificación estructural, llamar la atención sobre “la desconexión digital que esclaviza a los abogados, la necesidad de conciliar la vida familiar y laboral y pedir una vez más la renovación del Consejo General del Poder Judicial.

Formaron parte de la mesa presidencial el presidente de la Audiencia Provincial, Ignacio Pando, y la fiscal jefe de Segovia, Inmaculada Martínez, además de contar con la presencia de los decanos de los colegios de abogados de Valladolid, León, Burgos, Ávila y Zamora y de representantes de instituciones locales y de las fuerzas de seguridad del Estado. De hecho, la Comandancia de la Guardia Civil recibió un placa de agradecimiento por su colaboración con los abogados segovianos en los últimos años en la mejora de los servicios que prestan, como la asistencia a detenidos e investigados.

Expectantes

Tanto el decano del Colegio de Segovia como el presidente del Consejo de la Abogacía de Castilla y León esperan cambios normativos procesales y de organización judicial.

“Estamos expectantes por las nuevas modificaciones que anuncian desde el Ministerio de Justicia, leyes procesales, tanto civiles como criminales”, comentó ayer Julio Sanz Orejudo a El Adelantado. En el ámbito penal, la nueva ley procesal criminal “está muy avanzada y va a suponer un antes y un después. Los abogados hemos estado exigiendo, participando y colaborando con los borradores pero queremos ver la norma en el boletín para saber qué alcance tiene y qué respuesta puede dar la abogacía”, añade.

Por su parte, el decano de Segovia, Julián Sanz Gómez, enumera pros y contras de una reordenación de la planta judicial reclamada por diferentes actores, como el presidente de la Audiencia Provincial en estas mismas páginas ayer viernes.

“Hay un proyecto bastante avanzado que en el caso de Segovia supondría traer todos los juzgados a la capital y suprimir los juzgados de paz para sustituirlos por una especie de oficina judicial, pero topa con reticencias de ayuntamientos y fuerzas políticas que consideran que en una provincia como la nuestra el medio rural perdería actividad económica y servicios. Para los abogados evitaría el riesgo de desplazamientos aunque no es esencial para nosotros; sí podría compensar entre juzgados el número de asuntos que ahora soportan, mayor en los de la capital que en el resto”.