Los restos de las bolsas de cotillón ocupan las mesas de un restaurante durante la pasada Nochevieja. / Kamarero
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El fin de año se acerca. Apenas restan horas para cerrar 2019 y los segovianos se preparan para despedirlo de la mejor manera posible. Muchos lo harán en casa, cenando con sus familias y amigos; otros en alguno de los restaurantes de la capital, lejos de los trabajosos preparativos de la seguro copiosa cena, pero también rodeados de las personas queridas. Una opción, esta segunda, que cada año va cogiendo más fuerza a la hora de celebrar la Nochevieja y dar la bienvenida al nuevo año.

Prueba de ello es el ‘todo completo’ que presentan la inmensa mayoría de las hojas de reserva de los establecimientos hosteleros de Segovia, de cara a la última cena del año. Una nueva realidad a la que han ido correspondiendo los hosteleros, con la progresiva apertura de sus locales y restaurantes en una fecha que, pese a la tradicional escapada hacia las discotecas que sigue a los postres, aún conserva un importante componente familiar y de celebración en el hogar.

“En Nochevieja ya abren la mayoría de restaurantes y además la cifra va creciendo año tras año. Creo que antes no había tanta gente que saliese a cenar fuera el 31 de diciembre, pero las tradiciones van cambiando con las nuevas generaciones, igual que pasa en Nochebuena. En Segovia, que somos una capital muy pequeña donde nos conocemos todos, todavía tiene más arraigo el tema familiar, pero me atrevería a decir que de aquí a dos o tres años esto va a cambiar incluso en la noche del día 24. De hecho, cada vez tenemos más solicitudes de gente de fuera de la ciudad preguntando por la posibilidad de cenar aquí en Nochebuena”, explica el presidente de la Agrupación Industrial de Hosteleros Segovianos (AIHS), Roberto Moreno.

Con el objetivo de atender a todas esas familias o grupos de amigos que prefieren pasar la noche fuera de casa, la oferta mejora cada año, “siempre con un toque tradicional”. “Lógicamente en Nochevieja se ofrece un menú especial, mucho más elaborado y completo. Es un menú más grande que incluye de todo: aperitivo, entrantes, carnes, pescados, postre, las uvas, copas… Lo importante es que la gente no tiene que montar cosas en casa, fregar o preocuparse de la compra o de preparar las mesas. Siempre había alguien al que le tocaba ‘pringar’ y ahora se prepara muy bien en los hoteles y restaurantes, con ropa de gala y se disfruta mucho”, argumenta Moreno.

Además de las cenas en los restaurantes, varios hoteles de la capital ofrecen packs en los que se incluye cena, fiesta, noche y desayuno en el establecimiento. Opciones por las que se decanta un perfil de cliente que ronda los 40 o 45 años, que huye del ajetreo y de las complicaciones y que, en ocasiones también acude con sus hijos. Algo que para el presidente de la AIHS es “muy positivo no solo para las familias, sino también para la economía y el turismo”.

Las perspectivas del sector son, por tanto, inmejorables para Nochevieja, en la línea de lo que vienen siendo las últimas semanas y la propia campaña navideña. Después de unos meses de octubre y noviembre en los que la meteorología no acompañó a la hostelería, las suaves temperaturas de estos días unidas al calendario favorable de las fiestas de Navidad van camino de cerrar un mes de diciembre “excepcional” para los empresarios.

Mejoras en la ‘Tardebuena’

El mencionado buen comportamiento de los termómetros provocó, por ejemplo, una masiva participación en la ‘Tardebuena’ celebrada el pasado día 24 de diciembre. Más de 4.000 personas disfrutaron de la tarde prenavideña en la Plaza Mayor y sus aledaños; eso sí, no sin complicaciones para los comercios y vecinos de la zona, por la aglomeración de gente y los comportamientos poco cívicos que allí se dieron.

Unas actitudes y una coordinación en general de la fiesta que debe llamar a la reflexión, según Roberto Moreno. “La fiesta debe continuar, pero hay que comprender también que fue muy desagradable ver tantas imágenes de gente orinando o vomitando en cualquier sitio…creo que se fue de las manos y que ni los compañeros organizadores se imaginaron la repercusión. No podemos ponernos en contra a la ciudadanía y evidentemente un evento de este tipo requiere una mejor coordinación con el Ayuntamiento, con los servicios de limpieza, sanitarios y Policía Local”, defiende el responsable de los hosteleros.

Moreno destaca también que”en lo positivo fue un día excepcional, en el que se hizo mucha caja, pero para otro año hay que prepararlo bien, con dos o tres meses de antelación y estudiar si se celebra de nuevo en la Plaza Mayor o si, como propongo, se puede llevar el evento a la Plaza de Toros, con mejores condiciones”.