Leve desahogo del tráfico con la mitad de la SG-20 ya desdoblada

El tramo sur, entre la carretera de la Granja y la salida hacia Ávila cuenta desde ayer con dos carriles por sentido

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Algunos operarios cambian la señalización de la SG-20 / kamarero
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Los usuarios de la carretera de circunvalación de Segovia (SG-20) notaron ayer el desahogo que supone circular por una carretera de doble sentido. Gracias a la puesta en marcha de un tramo de 7,1 kilómetros, el desdoblamiento de esta vía va tomando forma.
La paciencia de los conductores se ha puesto a prueba en los más de tres años que lleva en obras la carretera, y cuatro desde que se adjudicaron las obras.
El tramo desdoblado que se abrió ayer al tráfico, de forma progresiva, corresponde a la mitad sur: la comprendida entre el enlace con la CL-601 (que comunica con La Granja), y la salida hacia la N-110 (dirección Ávila). Se trata del recorrido señalizado con los kilómetros 8 al 15 aproximadamente.

Los trabajos de este tramo han sido ejecutados por la empresa Azvi, a la que le fueron adjudicados por 18,3 millones de euros, importe que sumado al coste estimado de las expropiaciones y de las asistencias técnicas vinculadas a las obras, arroja una inversión total estimada de 19,6 millones de euros.
Este trozo de autovía dispone de dos calzadas con dos carriles cada una de 3,5 metros, arcenes exteriores de 2,5 metros e interiores de un metro. Se ha remodelado el enlace con la autopista AP-61, con un ramal semidirecto que mejora la conexión entre la autovía A-601 y la autopista AP-61; y el enlace con la N-110, con acceso a Segovia Oeste y Villacastín-Ávila. Se han construido 8 estructuras, la principal es el paso superior sobre la carretera de Hontoria.

Como medidas de integración ambiental de la obra destacan la adecuación de las obras del drenaje al paso de pequeña fauna; la revegetación de los taludes de terraplenes y desmontes empleando tierra vegetal e hidrosiembra y la plantación de especies autóctonas de árboles y arbustos. De igual modo, se han instalado pantallas contra el ruido en zonas cercanas a la población, y se ha realizado un seguimiento arqueológico de las obras
Velocidad limitada Gracias a esta apertura parcial, la velocidad máxima permitida se ha incrementado hasta los 100 kilómetros/ hora.

Aunque no es el máximo que permite una vía de alta capacidad, supone un gran aumento respecto a las limitaciones que había hasta la fecha, y sobre todo la que ha mantenido durante los más de tres años en que han permanecido en obras.

Ahora falta por completarse  la obra de duplicación de calzada de la otra mitad de la SG-20. El Ministerio de Fomento recuerda que continúan avanzando las obras en el tramo contiguo hasta la conexión Norte con la A-601, dirección Valladolid.

Cuando se licitaron las obras de desdoblamiento de la carretera se presentaron 33 ofertas para llevar a cabo el primer subtramo, y 36 para el segundo. El montante era entonces de 66,7 millones de euros.

El plazo de ejecución de esta actuación era de tres años. De este modo se anunció entonces que los trabajos podrían estar terminados a principios de 2019. La realidad muestra que las fechas se han venido retrasando. De forma más acusada lo será el tramo que aún se encuentra desarrollándose.

Las obras conllevaron la necesidad de voladoras con explosivos, que se realizaron durante todo el verano y el otoño de 2016. Pero también con posterioridad. Algunas de ellas provocaron más de un susto. De hecho, en noviembre pasado, varios cascotes cayeron sobre la gasolinera y oficinas del Centro de Transportes de Semutransa, llegando también a golpear a un camión que repostaba. Afortunadamente ninguna persona sufrió daños.
Historia Para la historia queda ya famosa frase del entonces ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, cuando dijo: “Mejor esto que nada”, en el acto de inauguración y donde ya se puso de manifiesto la estrechez de esta carretera, cuando las de otras ciudades similares, como Ávila, estaban ya desdobladas.

También hubo que lamentar varias muertes en los primeros años de funcionamiento de esta carretera. Las últimas ocurrieron los días 1 y 24 de agosto de 2016, cuando fallecieron dos mujeres en sendos accidentes. Pero el año más trágico fue el primero de puesta en marcha de la circunvalación en que la cifra de víctimas mortales superó la docena. No en vano, un informe de Automovilistas Europeos Asociados (AEA) situaba a la SG-20 como una de las vías más peligrosas de la red de carreteras españolas, por la alta concentración de accidentes registrados entre 2008 y 2012.
UN CUELLO DE BOTELLA PARA OTRAS VÍAS RÁPIDAS
La carretera SG-20 representa un embotellamiento para la mejor comunicación por carretera entre Valladolid y Madrid, y viceversa.
La circulación vial entre las capitales madrileña y de Castilla y León supondría un  importante ahorro de tiempo si la SG-20 estuviera desdoblada al completo.
De hecho, los 200 kilómetros que separan a ambas ciudades, y donde Segovia se encuentra en un punto intermedio, podrían hacerse en poco más de hora y media.  Para ello habría que tomar la Autovía de Pinares (A-601) pasando por Cuéllar hasta Segovia, y luego la AP-61 (Segovia-San Rafael).
Sin embargo, ahora se necesitan 2 horas y 25 minutos, según el cálculo de cualquier sistema automático de navegación por GPS.
Estos navegadores aconsejan actualmente, como camino más rápido para desplazarse entre Valladolid y Madrid, utilizar la N-601 y la AP-6, de modo que la mayoría de este tráfico bordea la provincia de Segovia, y evita tener que recorrer los 15 kilómetros de circulación lenta que conllevaba hasta ahora la SG-20.