Leer puede ser la respuesta

El escritor Alejandro Martínez Gallo presentó ayer su última novela negra, en la librería Intempestivos.

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El escritor de novela negra, Alejandro Martínez Gallo, estuvo ayer en Segovia, en la librería Intempestivos, presentando su libro ‘Oración Sangrienta en Vallekas’. Se trata de la nueva entrega de una serie de libros sobre el inspector Ramalho da Costa. La historia está situada en el barrio madrileño, donde matan a un sacerdote en un congreso internacional. Ramalho comienza a investigar el caso a causa de la detención de un poeta argentino amigo suyo, que fue exiliado en 1970 por la dictadura que tenía lugar en su país.

Con esta obra realiza una crítica sobre cómo se utiliza la seguridad ciudadana como excusa para evitar que la gente se movilice. El libro es la tercera entrega de una serie de novelas protagonizada por el detective Ramalho da Costa. Los otros dos son ‘Una mina llamada infierno’ (2005) y ‘La última fosa’ (2007). En 2008 adapta estas novelas a una novela gráfica, ‘Ramalho’ con dibujos de Julio Cangialosi y Vicente Cifuentes.

Ramalho da Costa, personaje principal de estos libros, con él ha pretendido crear un héroe al que no le importa subordinar su vida personal en aras de buscar la verdad. El personaje se implica en todos sus casos y subordina lo que le rodea, tiene empatía con las victimas. Es decir no es el típico inspector que busca superarse a sí mismo; este personaje busca sentir empatía con las victimas para poder dar todo en su trabajo.

Gallo divide su literatura en tres pilares. El primero hace mención a todas novelas sobre la memoria histórica y sobre el exilio republicano español (‘Operación exterminio’, ‘Caballeros de la muerte’, ‘Morir bajo dos banderas’ y ‘Asesinato en el Kremlin’). Otro pilar son las aventuras del inspector Ramalho da Costa. El último es el comisario Gorgonio, cuyas aventuras se publicaron en el diario El Comercio, y después fueron recopiladas en el volumen ‘Seis meses con el comisario Gorgonio’.

Alejandro Gallo, además de un conocido escritor, es el jefe de policía local de Gijón. Por lo que utiliza su experiencia laboral y los conocimientos adquiridos a lo largo de los años para afianzar sus novelas y relatos, pero nunca utiliza hechos de casos reales ya que no lo considera ético. Prefiere enfocar sus obras en casos históricos o trabajar con la ficción.

Alejandro recibió el Premio Internacional de Novela Negra Umbriel o el XIV Premio Francisco García Pavón de Narrativa Policíaca, y fue finalista del Premio de la Crítica de Castilla y León. Ha sido distinguido por su labor como policía con la Medalla al Mérito Policial por el Ministerio del Interior.

El autor explica que el género de la novela negra está en pleno auge en occidente como muestran los grandes premios literarios que se están dando actualmente. Los momentos de máximo apogeo vienen a partir de crisis sociales, económicas o de valores. Los lectores buscan respuestas a todo lo que está pasando en las novelas negras. Desde el inicio de este género con Edgar Allan Poe, todos los momentos de auge se han dado en épocas de crisis. Los momentos más álgidos de la novela negra fueron, uno en Estados Unidos durante el crack del 29, impulsando su expansión mundial, y otro durante los años setenta, en Francia. En cada década, en los momentos de crisis se produce un auge de este género.

La corrupción también es un tema intrínseco a la novela negra. Como ocurrió en la crisis de Grecia, donde el primero que se lanza a hablar de las consecuencias de la crisis es el escritor Petros Márkaris.