Kamarero.
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PILAR DE MIGUEL

Periodista de raza demostrado y sobre todo, buena gente. Guillermo Herrero, ha venido a cubrir el puesto que le correspondía en el escalafón familiar, en la Librería Cervantes. Este establecimiento ya histórico en Segovia, fue creado en el inicio del siglo XX por su bisabuelo, después lo gestionó su abuelo y más tarde su padre. Librería Cervantes se convirtió desde ese momento, en un ejemplo vivo del comercio segoviano, con sus escaparates llenos de gomas de borrar, peones, cuentos infantiles, calendarios zaragozanos e imágenes y estampas del Sagrado Corazón y la Virgen de la Fuencisla…

En sus más de 100 años de historia, este establecimiento ha visto una Guerra Civil pero, ahora que estamos viviendo la pandemia del Covid-19, no podemos olvidar que el calendario no engaña y, por lo tanto, también vivió la mal llamada “Gripe Española”, o “Gripe del 18”… ¡Si las paredes hablaran!

De cómo ha cambiado el comercio en la Calle Real, de cómo se está viviendo el confinamiento y la pandemia, de las expectativas para el futuro, nos habla Guillermo Herrero, a quien por cuna y profesión, no le faltan las palabras.

— Ayúdanos a recordar la historia de un establecimiento que ha acompañado a Segovia desde hace muchos años, “Librería Cervantes”.
— La Librería Cervantes fue fundada por un bisabuelo mío en el año 1906. Ha ido pasando de generación en generación. Primero estuvo mi bisabuelo, luego mi abuelo, después estuvo mi padre y yo, desde hace un par de años, he tenido que asumir el tema.
Es la librería más antigua de Segovia y hemos intentado ir amoldándonos a los tiempos. Esta librería sufrió la Guerra Civil y ahora el coronavirus. Sobre lo que ocurrió durante la Guerra Civil, recuerdo historias que me contaban como que los soldados incautaban los globos terráqueos para ir a jugar al futbol.
Del mismo modo, y esto ya lo habrán visto los segovianos, recientemente hemos hecho un especial homenaje a Antonio Machado. El poeta vivía en la calle de los Desamparados y, cuando se dirigía al Instituto, pasaba todos los días por la Calle Real. Siempre hubo cierta vinculación entre mi familia y Antonio Machado. Había amistad personal y cierta amistad o afinidad política.
Machado paraba todos los días en el escaparate. Ahora ponemos unas chapas metálicas pero antes, había unos tablones de madera y una barra horizontal. Se da la circunstancia de que Antonio Machado tenía un problema serio, los pies planos, por lo que en el Instituto le llamaban “Charlot” o “Zapatones”, porque caminaba muy mal. Cuando llegaba aquí, se apoyaba en la barra de la Librería Cervantes, para ver unos minutos el escaparate. Por eso hemos puesto su imagen en ese lugar en noviembre, cuando se cumplió el centenario de su llegada a Segovia.
¿Otra anécdota en la historia de la librería? Te puedo contar muchas. Por ejemplo que por aquí pasó hace unos años, estando mi padre, el expresidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter. Entró a comprar unos peones y otras cosas. ¿Anécdotas? Muchas, a fin de cuentas Librería Cervantes ha estado siempre en el centro de Segovia y, por aquí ha pasado, a lo largo de un siglo…

— Además es una Librería muy reconocida por los niños. Todos conservamos la imagen de esos escaparates llenos de gomas de nata. Era como el paraíso de cualquier crio. Entre eso y los cuentos de la Ratita Presumida, con su escobita… ¿Siguen preguntando por ellos?
— Sí, sí, hay muchas abuelas que con una cierta nostalgia se lo quieren regalar a sus nietos. Intentamos tenerlo, intentamos diferenciarnos en líneas generales. Lo que hicieron mi abuelo o mi padre fue tener productos propios y nosotros, en esa línea, hemos intentado diferenciarnos tanto por los libros como por el material de papelería. Por las gomas gordas que vendemos, por los peones… algo que sea un poco diferente y se salga de lo común.

— Además de esos detalles que forman parte de la historia del comercio en Segovia ¿Ha cambiado mucho el negocio de la librería y la papelería desde los tiempos de tu padre a los que tú vives hoy?
— Parto de la base de que soy un novato todavía en este mundo pero, hace poco, un dependiente que estuvo aquí trabajando, me comentó la cantidad de productos que eliminó cuando se implantó el bolígrafo.
Cuando apareció el bolígrafo, quitó un montón de pequeños materiales, sustituyó al lapicero y sus derivados.

— El tintero sería el primero en salir volando…
— De ese tipo. Y esto sigue cambiando. Nosotros estamos intentando hacernos a lo que viene. A nivel de papelería, esta está últimamente un poquito desprestigiada porque son productos más baratos, cada vez es más complicado conseguirlos, no es sencillo. Sí, hay un cambio constante.

— En cuanto a los libros, ¿hoy se editan muchos libros?
— Se editan una barbaridad.
He mamado en la librería, aunque después mi vida profesional se ha desarrollado en otros ámbitos, pero me llama la atención una cosa: Cuando era pequeño y venía aquí, a lo mejor salía un libro de Segovia cada dos o tres meses. El Marqués de Lozoya, Tomás Calleja…A lo largo del año, a lo mejor había 4 o 5 libros sobre Segovia, que se vendían muchísimo, se vendían miles. Por lo que veo, en los últimos años, libros de Segovia o de autores segovianos, rara es la semana que aquí no vengan dos o tres.
Antes había gente que compraba todo lo que salía de Segovia y ahora es imposible. Lo puede hacer la Biblioteca Pública pero, un señor de “a pie” no, porque salen libros de forma incesante, en Segovia, especialmente.

— Antes de hablar de lo que ha supuesto el confinamiento causado por el Covid-19 ¿Cómo funciona el comercio en una calle tan céntrica como la Calle Real?
— La Calle Real se ha convertido en una calle meramente turística. Por circunstancias que todos conocemos (urbanísticas, acceso, aparcamientos….) el casco histórico, no vive su mejor momento. Vive muy poca gente, se ha despoblado y el público principal que tenemos es el turista porque, en el entorno en el que estamos, vuelvo a decir, vive poca gente. Eso es un hecho.
Podemos entrar además, en temas políticos. Creo que sería conveniente que las Administraciones Públicas echaran una mano, no al comercio, sino al mantenimiento del Casco Histórico porque, si te das cuenta y te pones a recordar, han desaparecido el Teatro Cervantes, la Biblioteca Pública, el Colegio de las Jesuitinas, el Policlínico, el Colegio Universitario… Si echas la mirada atrás, la Calle Real tenía un movimiento, un tráfico, que hoy no tiene. Desde la asociación AVRAS lo están denunciando desde hace tiempo y yo, en esa línea me sitúo, estoy de acuerdo en que no es bueno que se marchen todas las Administraciones Públicas de aquí.
De esto no hay que echar la culpa a un partido concreto porque se debe a que ha habido una tendencia y el Casco se ha despoblado. Me gustaría que hubiera más tráfico de gente de Segovia, que viviera más gente aquí, que tuviera más vida y, creo que las administraciones deberían echar una mano para que determinados servicios públicos se pudieran poner aquí.
El antiguo Colegio Universitario, que se use; las Jesuitinas, que se usen o las Concepcionistas, que se van a ir. Todo eso supone que hay menos tráfico y una dedicación, principalmente, turística.

— Además, los centros que se han ido marchando estaban relacionados con la educación, con gente joven…
— Te he comentado algunos, pero si te pones a recordar las instituciones que han desaparecido en 20 años, alguna se me escapa. Esa es la situación en la que estamos, tenemos mucha dedicación al turismo.

— ¿Y con el coronavirus?
— Con respecto al coronavirus, entiendo que esto va a suponer que hasta que no empiece a venir de nuevo gente, el turismo va a costar levantarlo y, aparte, el turismo vendrá de una forma más tranquila. Así es como, sinceramente, lo veo.

— De hecho están cerrando algún negocio en esta calle, incluso cerca de aquí…
— En primer lugar, lo siento y lo lamento, pero lo comprendo. Aquí los alquileres son relativamente altos y, los que han tenido que pagar gastos sin facturar nada, se han visto abocados a cerrar la empresa.
También nos encontramos con pequeños establecimientos que quien está atendiendo es el propietario porque, las ventas son muy escasas como para mantener el salario y los seguros sociales de uno o varios trabajadores, no te digo para ganar dinero. Mantener eso, va a ser complicado. Creo que habrá una temporada difícil…

— Cuando vienen los clientes a Librería Cervantes ¿Qué cuenta la gente? Quienes atendéis al público escucháis opiniones de todo tipo imagino.
— Creo que todavía hay cierto miedo a salir y hablo también por mí mismo. Espero que si conseguimos librarnos o podemos controlar “al bicho” durante un tiempo, la gente se irá entonando y saldrá más a la calle.
Con respecto al coronavirus, me gustaría decir que se perciben “cambios de tendencia”. Entiendo que, a partir de ahora, se comprará más por internet. Nosotros como Librería, hace tres años apostamos por tener una página web y se percibe un cierto incremento en su uso, aunque seamos pequeños, una página pequeña. Imagino que la tendencia a comprar por esta vía, a medio plazo, irá “in crescendo”.
Sobre este tema, le diría a todo el mundo que apostara por el comercio local, sea librería, pastelería o, lo que sea. Que a la hora de comprar por internet, sea también de comercio local más allá de empresas multinacionales que no pagan impuestos en España y cuyos trabajadores están en unas condiciones “altamente precarias”. Con esto, ya sabe todo el mundo a quien me refiero.
En el caso de las Administraciones Locales, pienso que es en la misma línea. No soy muy amigo del tema de las subvenciones, pero pido que cuando el Ayuntamiento de Segovia o la Diputación Provincial, tengan que comprar un producto de limpieza, lo compren en una droguería segoviana, que intenten comprar productos locales porque eso va a generar empleo y va a suponer que no se cierren empresas y, por tanto, no se den situaciones “límite” como le ocurre a la gente que pierde el empleo.
No quiero centrarme en el tema de librería, aunque también, pero que se intente apoyar a nuestro comercio, porque, quien siempre está allí es el comercio local. Quien te va a llevar la fruta a casa es el frutero. Vamos a intentar apoyarnos. A ver si esta crisis sanitaria puede servir, de alguna manera, para darnos cuenta de que, lo que tenemos a nuestro alrededor, es importante.
Como empresario, en esta circunstancia de la pandemia, me ha agradado mucho el papel que han jugado la FES (Federación Empresarial Segoviana) y la Cámara de Comercio, con la adquisición de los respiradores. No sé si alguien se lo va a agradecer o no pero, cuando he visto este tema en los medios de comunicación he dicho ¡esto es lo que había que hacer!, ¡esta gente ha sabido estar en su sitio! Sinceramente lo pienso.
En el caso concreto de las Asociaciones Empresariales, lo agradezco porque cuando estábamos todos metidos en nuestra casa, pensábamos en cómo se podía parar esto y que, de forma simbólica, la FES y la Cámara hayan conseguido esto… me parece ¡chapó!

— Con todo lo ocurrido ¿cambiaremos en nuestra forma de ver la vida? ¿valoraremos lo realmente importante?
— No lo sé. Lo que sí veo es que la gente viene más tranquila que antes. Antes íbamos todos corriendo, muy estresados. Ahora, como hay que ponerse la mascarilla, hay que ir… la gente sale a comprar lo que necesita, con menos prisa que antes.
Lamento mucho, como todo el mundo, la muerte de tantísima gente aquí, que nos ha afectado tanto. Otra lección que creo que debemos aprender es que nosotros, más allá de las Comunidades Autónomas, dependemos de Madrid, es una realidad. Igual que Madrid nos ha traído el virus, si queremos salir económicamente, vamos a tener que recurrir a Madrid. No lo digo como crítica a los madrileños.

— Casi en el final, como periodista que eres, de siempre y para siempre ¿Qué opinas de la actitud de los políticos ante lo que está ocurriendo?
— Si entro en ese tema soy absolutamente crítico. Entiendo que esto había que haberlo controlado antes. No culpo al Gobierno de Pedro Sánchez de la creación del virus ni de su expansión internacional pero, de su entrada en España… había que haber hecho lo que se ha hecho, pero antes. Claramente. La gestión ha sido horrorosa, a las pruebas me remito con los datos que tenemos.
Tristemente estamos liderando a nivel mundial los datos. Esto ha llegado a todos los países, está claro, pero hay países que tomaron medidas antes y, han minimizado el impacto o, por lo menos, este ha sido menor. Aquí, las cosas se han hecho mal.
Me gustaría que el nivel de crispación se redujera porque, estamos viviendo una situación que no se veía aquí desde la Guerra Civil. Es absolutamente dramática por el número de muertos y por la situación económica en la que queda el país.
Personalmente me gustaría que los principales partidos alcanzaran acuerdos. PP y PSOE, deberían unirse porque es una situación tristemente histórica y única. No puede el PSOE gobernar a espaldas del PP, ni el PP no apoyar. Creo que deberían alcanzar acuerdos entre los principales partidos, simplemente.