Las obras en el Palacio de Enrique IV dejan al descubierto la fachada

La retirada del trampantojo y de los estabilizadores es uno de los últimos pasos del proyecto de consolidación y restauración que lleva a cabo el Gobierno regional.

Los operarios de la empresa Lorquimur, adjudicataria de las obras de consolidación de las ruinas del palacio de Enrique IV, iniciaron la pasada semana la retirada del trampantojo y de los elementos de estabilización de la fachada, siendo éste úno de los últimos pasos del proyecto cuyas obras comenzaron el pasado mes de febrero.

Una vez finalizadas las obras, el objetivo del Gobierno regional es destinar al edificio un uso turístico, ya que el edificio quedará «operativo pero no habitable», según manifestó el director general de Patrimonio Cultural, Enrique Sáiz, en declaraciones recogidas por agencias hace varias semanas.

Así, los trabajos de consolidación no constituyen una rehabilitación integral, según explicó en febrero, el jefe del departamento de Proyectos, Estudios y Obras de Lorquimur, Ramón López Ruiz, Técnicamente, la Junta avanzó las actuaciones del proyecto de ‘consolidación y puesta en valor' del palacio de Enrique IV, declarado Bien de Interés Cultural en 2005, cuando lo sacó a licitación en septiembre del año pasado.

En concreto, se persigue la eliminación del sistema de estabilizadores y de protección de chapa existentes, la implantación de un nuevo sistema de cubiertas que proteja los muros y alfarjías del monumento, el refuerzo de la estructura y muros, mediante un sistema de madera laminada y policarbonato, la reposición de los apuntalamientos, la limpieza de fachadas y la protección con revoco de los huecos. Además, se restablecerá la armonía urbanística del entorno de la plaza de la Reina Doña Juana que, además, supone un coste añadido para la Junta de casi 1.500 euros al mes por la tasa de ocupación de la vía pública que cobra el Consistorio

La intervención se centra en lo que fueron las dependencias de la reina, conectadas por su extremo suroeste con la parte del palacio que desde hace casi 16 años alberga el Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente, que deberá seguir esperando (‘sine die') para incorporar estas instalaciones, tal y como se barajaba años atrás. “La ampliación dependerá del Patronato (del Esteban Vicente), según su disponibilidad económica, ya que precisará de un proyecto museológico y museográfico que deberá cuantificarse para posteriormente proceder a su realización”, explican fuentes de la Consejería.