La madre del joven segoviano fallecido en el accidente, junto a la líder del BNG Ana Pontón (d) en la manifestación. / EFE
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“16 millones de ciudadanos, más de 100 Ayuntamientos y Europa exigen una investigación independiente”. Siete años después del accidente ferroviario ocurrido en Angrois la víspera de la festividad de Santiago, la Plataforma Víctimas Alvia 04155 volvió a Santiago de Compostela para recordar a las 80 personas que perdieron la vida aquella tarde, entre ellas el joven segoviano Curro García Liras, esta vez en un acto de menor dimensión debido a la situación sanitaria marcada por la pandemia pero con una gran pancarta con esta reivindicación.

La familia de Curro, sus padres, no han faltado a una cita dolorosa pero necesaria porque como explican en el manifiesto que la plataforma ha leído esta mañana en la capital gallega “han transcurrido más de 2.500 días, ha habido cuatro gobiernos y cuatro ministros de Fomento distintos y todavía no hay una investigación técnica independiente”.

Tampoco se ha juzgado este caso en el que las familias de los 80 fallecidos y los más de 140 heridos quieren que se determinen los responsables penales, sin renunciar a exigir también responsabilidades políticas por un accidente que entienden se podía haber evitado.

En cuanto a las primeras, un juez de Santiago mantiene imputado a un exdirector de Seguridad de Adif y al maquinista del tren por 80 delitos de homicidio por imprudencia grave profesional. La plataforma considera que puede existir también responsabilidad penal por parte de Renfe, ya que “tenía constancia por escrito de un aviso del jefe de maquinistas sobre la peligrosidad de la curva de Angrois” donde ocurrió la tragedia y no actuó.

Sobre las políticas, insisten en que “es imprescindible que se depuren todas y cada una de las responsabilidades … A lo largo de estos años víctimas, familias y amigos hemos tenido que ir a Europa para ser tratados como verdaderos ciudadanos y hemos luchado mucho para desmontar la verdad oficial”.

Alrededor de medio centenar de personas, según Efe, se concentraron ante la estación de ferrocarril compostelana, a la que la tarde del 24 de julio de 2013 debía llegar el tren accidentado. Desde allí ha arrancado una manifestación hasta la plaza del Obradoiro con parada ante el Parlamento gallego, institución en la que siguen reclamando la apertura de una comisión de investigación.

Para esta plataforma es la forma de “pasar página” porque lo contrario lo que hace es “generar más dolor”, en palabras del portavoz, Jesús Domínguez.