Fueron dos años oscuros. De incertidumbre. Y mucho silencio. Pero ahora la música volverá a sonar y lo hará con más fuerza que nunca. Si por algo se caracteriza el verano segoviano es por tener un calendario repleto de festejos, aunque este estuvo en blanco durante 2020 y 2021 debido a las restricciones impuestas por la pandemia. Con la eliminación de todas las limitaciones y la instauración progresiva de la ‘normalidad’, los ayuntamientos retoman la organización de fiestas, lo que ha generado un bum en la contratación de orquestas y, con ello, la reactivación del sector del espectáculo, que afronta ahora su temporada más fuerte con la agenda repleta: el número de actuaciones se ha triplicado en comparación con el pasado año.

Desde que el periodo de contratación comenzara a principios de 2022, los grupos ya tienen prácticamente cerrada la temporada de verano e, incluso, algunas orquestas añadirán más fechas a su calendario que en años anteriores. “La contratación está muy avanzada y casi no tenemos disponibilidad de días”, asegura el director de Prin Espectáculos y Euroconciertos, Darío García. Mientras que en 2020 los grupos tenían de media unas 30 actuaciones, esta vez cuentan con entre 70 y 90.

Las orquestas arrancaron el pasado mes de abril y ya no tendrán ningún fin de semana libre de actuaciones hasta finales de octubre. “Es una locura las ganas de disfrutar que hay”, garantiza el cantante de ‘Pikante’, Javier Fernández. Las fiestas que se han celebrado hasta ahora y la afluencia de público que asiste a ellas llevan al sector a tener buenas perspectivas con el que esperan que sea el verano que les haga aproximarse a las cifras de 2019.

El mes más intenso es agosto, pero la temporada fuerte comienza con la Festividad de la Virgen del Carmen, el 16 de julio, y se prolonga hasta el primer fin de semana de septiembre: es aquí donde se concentran el 80 por ciento de las fiestas. “Tenemos apenas un día de descanso cada 10 o 20”, cuenta el vocalista de ‘La Huella’, Rodo Téllez.

“Quizá hay demasiado trabajo, este año está todo muy saturado”, afirma uno de los integrantes de la banda de pop rock FedeFieras y del grupo Raider, Federico Iglesias, que recorrerá la provincia de Segovia y otros puntos de España. En los últimos días, están teniendo que decir que no a muchas de las propuestas que les llegan. En cambio, en 2021 tan solo tuvieron 10 actuaciones.

Su precio se incrementa

Las fiestas de verano son su vida. Con su correspondiente equipamiento, recorren la carretera y los escenarios de la geografía española. Durante cuatro horas de música ininterrumpida, teletransportan al público a 2019. La recuperación de las verbenas es también un motivo de celebración para el mercado laboral, dada la cantidad de puestos de trabajo que generan las orquestas. En escena, ‘La Huella’ y ‘Pikante’ disponen de diez y nueve artistas, respectivamente, a los que se suman conductores, montadores y quienes se ocupan del atrezo, sonido o vestuario.

Muchas orquestas se han quedado por el camino en estos dos años de pandemia, pero las que han sobrevivido están padeciendo el incremento de los costes energéticos, que han traducido en un aumento del precio de sus tarifas, que renuevan cada año. “Por ejemplo, el líquido de humo está mucho más caro, los vehículos, el gasoil…”, relata Téllez.

El año pasado, desde el sector aseguraban que no habían podido recuperar los gastos que realizaron a finales de 2019 y principios de 2020, algo que no ha cambiado. “Queda todavía un camino largo por recorrer porque necesitas varios años para recuperar una inversión, y acabamos de empezar”, explica García. En enero de 2020, antes de que se decretara el confinamiento en el mes de marzo, las orquestas habían comenzado sus ensayos. El dinero que invirtieron hasta esa fecha, por ejemplo en vestuario -que han tenido que renovarlo-, aún no lo han recuperado.

Así, ‘La Huella’ tiene programadas, por el momento, más de 90 actuaciones y, a pesar de que reconocen que “podrían salir muchas más”, han de estudiar a fondo las propuestas para comprobar su rentabilidad, por lo que colocan en una balanza el coste y el ingreso que les reportan.

Dos años para reciclarse

Que las orquestas retomen su actividad habitual implica también que su ritmo de vida será frenético durante los próximos meses. “Y qué bonito es volver a estar así”, manifiesta el vocalista de ‘La Huella’. La carga de trabajo en esta temporada hace que la mayoría de los integrantes de las bandas se dediquen a esto en exclusiva, puesto que el resto del año se ocupan de planificar su espectáculo: cambian por completo el vestuario, las coreografías, la música y parte del escenario.

Sin embargo, el hecho de que las características de sus contratos no le permitiera a un buen número de músicos ajustarse al ERTE, unido a la “precariedad” que denuncian desde el sector, obligó a muchos integrantes de charangas a dejar a un lado su pasión, insuficiente para mantenerse económicamente, y cambiar de sector o, en algunos casos, compaginarlo con otro empleo. Este es lo que le ocurre a Federico Iglesias, quien también se ocupa de la gestión de dos casas rurales en Muñoveros, y de Javier Fernández, que lleva 18 años en ‘Pikante’ y nunca ha dejado de ejercer como albañil.

Pero lo cierto es que algunos han utilizado estos dos años para “reciclarse” y renovar su energía. “La noche también satura mucho y, si no hubiese sido por esto, no paras porque no te puedes permitir estar un año sin trabajar”, declara Téllez.

No obstante, todos coinciden al señalar lo “afortunados” que se sienten por poder subirse de nuevo al escenario del que nunca quisieron bajar.