El ascensor de la calle de Gascos se está construyendo junto a las escaleras que comunican con Vía Roma. / E. A.
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Ya dice el refrán que “cuando cae la lluvia, agua anuncia” e incluso que “cuando corran los canales, no salgas de tus umbrales”. Media casi el mes de diciembre y el concejal de Obras, Miguel Merino, no está para refranes y mira al cielo esperando que salga el sol, “en todos los sentidos”, a ver si se arregla el tiempo y despeja la incertidumbre que en este momento pesa sobre las obras del ascensor de la calle Gascos. Y todo porque se ha excavado y se ha alcanzado una profundidad de unos tres metros y medio pero todavía no hay tope, no se llega a la roca y “una gran oquedad”, en palabras de la alcaldesa, Clara Luquero, ralentiza la ejecución de este proyecto.

Cuenta Merino primero que las obras no están paradas, aunque en los últimos días “el avance es pequeño” porque las lluvias que se suceden desde el pasado mes de noviembre han anegado el hueco, lo que dificulta los trabajos, “a parte de que trabajar en esa profundidad, con esa humedad y este clima, humanamente también es complejo”, añade.

El edil explica que esta intervención se desarrolla “en base a la previsión y a lo que cualquier obra implica en determinadas circunstancias como tiene la ciudad, con unos parámetros arqueológicos, por lo que se ha ido llevando a cabo una excavación arqueológica” conforme avanzan los trabajos.

A eso se suma que la profundidad del agujero es mayor que se preveía. Los técnicos municipales estimaron cuando se redactó el proyecto que se iba a encontrar apoyo en una cota superior basándose en los proyectos de edificios anejos o cercanos al punto donde se construye la estructura del ascensor.

Estudio geotécnico

En este sentido, Merino no descarta la necesidad de un estudio geotécnico, que no se consideró necesario en un primer momento, pero insiste en que “lo que realmente necesitamos es que las condiciones meteorológicas permitan que haya una serie de días en los que se pueda ahondar y, viendo el terreno de una manera limpia y clara, reflexionar sobre las medidas a adoptar”. Concluye que, en base a esas conclusiones, se podrá entonces valorar si es preciso el estudio geotécnico “o a lo mejor a veinte centímetros más encontramos la roca”.

El concejal dice que se trata de la misma situación que se produce “cuando alguien que quiere hacer una casa tiene que excavar y hay veces que se arriesga y cuesta más encontrar una base en la que hacer los cimientos”.

Asimismo, la alcaldesa reitera que los edificios cercanos “tienen una cimentación superficial”, lo que ha motivado que no se considerase otra alternativa hasta ahora.

San Millán

Por otro lado, Luquero ha informado de que el otro ascensor previsto, el que comunicará el barrio de San Millán con el paseo del Salón, está pendiente del informe de la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural. “Pensábamos que estaría el mes pasado, se nos dijo que en diciembre pero este mes tampoco, será en enero porque tiene tres meses y apura plazos”, ha añadido.

Ambos proyectos forman parte de las inversiones de los Presupuestos Participativos para este año.