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Las obras de desdoblamiento de la carretera de circunvalación SG-20, iniciadas hace más de tres años, se están desarrollando a un “ritmo normal” en esta parte final, según aseguró ayer la subdelegada del Gobierno, Lirio Martín, quien no obstante evitó marcar una fecha para su conclusión, asegurando que se espera a lo largo de los meses de primavera.

“Durante las navidades se paró en algunos tramos por el convenio de los trabajadores, que les marca ese periodo como descanso, pero el 7 de enero se retomaron y avanzan a un ritmo normal. Mantenemos nuestra previsión de que se terminen a lo largo de la primavera”, aseguró Lirio Martín.

La subdelegada adelantó que en próximos días se desviará el tráfico al nuevo viaducto del Eresma para trabajar sobre el antiguo y realizar las pertinentes labores de asfaltado y adecuación del firme. Además, actualmente se están realizando cortes puntuales en la carretera de acceso a Palazuelos, a la altura del puente, mientras que uno de los puntos más conflictivos continúa siendo la rotonda de acceso a San Cristóbal.

Las obras de la SG-20 comenzaron en mayo de 2016 después de que prácticamente desde su entrada en servicio en 2001 se advirtiese la necesidad de desdoblarla. La alta siniestralidad que registró sobre todo en sus comienzos (12 fallecidos en el primer año) elevó la polémica en torno a esta vía que se concibió con una previsión de recibir 6.000 vehículos al día, cuando el tramo con más movimiento (los casi 3 kilómetros que separan las salidas hacia San Cristóbal y La Granja) supera ampliamente los 18.000.

El estudio informativo para el desdoblamiento se licitó en marzo de 2004 después de que en diciembre de 2002 el Gobierno central anunciase su intención de realizar la obra, pero no fue hasta finales de 2009 y principios de 2010 cuando el proyecto tuvo finalmente luz verde.

El plazo previsto inicialmente para su finalización rondaba los tres años, hasta el pasado verano, por lo que si se cumplen las últimas estimaciones que maneja la Subdelegación del Gobierno la obra se alargaría hasta los cuatro años.

A las inclemencias meteorológicas sufridas, habituales por otra parte en los meses de invierno en la provincia, se sumó un paro en octubre de 2018 por parte de la empresa Dragados como consecuencia del conflicto que mantenía con el Ministerio de Fomento por la recogida de residuos del antiguo vertedero de Roduelos en Palazuelos de Eresma.

La obra fue dividida en dos tramos. El primero, denominado A y adjudicado a Dragados, del que queda por ejecutar algo menos del 20%, va desde el enlace con la autovía A-601, en el punto kilométrico 0 hasta el enlace de la carretera autonómica CL-601, en el kilómetro 8,4. El tramo B, adjudicado a Azvi y que discurre entre el kilómetro 8,4 y el 15,5, se estrenó en octubre del pasado año.

Además del trastorno ocasionado en los usuarios de la vía, las obras de la circunvalación SG-20 también llegaron a provocar un considerable aumento del tráfico en vías urbanas. Una vez que estén concluidas, verá aumentada tanto su capacidad, con dos carriles por sentido, como su velocidad máxima, limitada inicialmente a 90 kilómetros por hora.