Imagen de los vestigios de la antigua catedral románica de Segovia, frente al Alcázar. / Kamarero
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El coronel José María Martínez Ferrer, alcaide del Alcázar de Segovia, ha informado de la marcha de los trabajos para la reordenación de la plaza de la Reina Victoria Eugenia que desde hace meses se vienen ejecutando frente al monumento.

Unas obras cuya finalización se estimó en un primer momento para principios de año –coincidiendo con la salida de la cabalgata de los Reyes Magos del recinto–; fecha que ahora se antoja casi imposible. El motivo, la ampliación de tuberías que, por recomendación de los bomberos, se ha ejecutado en la zona del adarve sur para asegurar que en caso de incendio las mangueras de los equipos de extinción puedan cubrir toda la zona del Alcázar.

“Después de los que hemos visto que ha ocurrido en otros monumentos, estábamos muy interesados en aumentar la protección”, ha afirmado el coronel.

Además, y aprovechando los trabajos sobre la plaza, se están realizando catas para establecer “si es posible” la planta de la antigua catedral románica de Segovia, de cuyos muros han aparecido vestigios. “No existe ninguna traza sobre su orientación o dimensiones y por ello hemos querido hacer algunas catas. De todos modos, no se trata de ninguna campaña arqueológica”, ha explicado Martínez Ferrer.

Meses atrás, y de la misma manera, también se produjo el hallazgo del desarenador del Acueducto.

Aumento de visitantes

Las obras, contrariamente a lo estimado por los propios responsables del Alcázar, no solo no han provocado un descenso en el número de visitantes, sino que la marcha de la campaña hace presagiar que se puedan superar las 680.000 visitas de 2018.

Cifras al alza que, no obstante, no alertan a los gestores del monumento que creen que hay margen antes de poder hablar de una masificación que provocaría un replanteamiento de las visitas y que estas tuvieran que regularse por franjas horarias.