Multitud de empresarios y representantes de entidades segovianas celebraron un encuentro ayer en la ciudad. / E. A.
Multitud de empresarios y representantes de entidades segovianas celebraron un encuentro ayer en la ciudad. / E. A.

“Estamos viendo que el conflicto ucraniano se está extendiendo mucho; hay personas que incluso no van a poder volver y tendrán una larga estancia en Segovia”, declaró este miércoles José María Chaparro, director general adjunto de Cajaviva Caja Rural. Así se justificó la necesidad de aunar esfuerzos con la comunidad ucraniana residente en Segovia para intentar paliar la situación de las personas recién llegadas por la guerra en su país. Un propósito que ha desencadenado en la puesta en marcha de un proyecto colaborativo junto a la Asociación de Ucranianos de Segovia para facilitar la búsqueda de empleo a los refugiados que residen en la capital y provincia.

La iniciativa, que se presentó ayer en el Hotel San Antonio El Real, consiste en hacer llegar a los ucranianos, en su idioma natal y con la mayor celeridad posible, las ofertas laborales publicadas en el portal SegoviaEmpleo.com impulsado por la Fundación Caja Rural y Cajaviva Caja Rural.

Para ello, voluntarios se encargarán de traducir las informaciones del castellano al ucraniano. En suma a ello, se ha creado un videotutorial -que será enviado a los interesados la próxima semana- en el que se explica en el idioma natal de los refugiados cómo navegar en la página web y acceder a todas las ofertas de trabajo en Segovia y provincia, con el fin de facilitar su pronta inserción al mercado laboral de la provincia.

“Hay personas que van a encontrar empleo gracias a este proyecto. ¿Qué mejor manera de dignificar a una persona que buscándole trabajo?”, remarcó Chaparro. A su juicio, poder sacar a una familia adelante no solo aporta seguridad y “hace invencible” a los que han huido de la guerra y viven aquí, sino también a los que han tenido que quedarse en Ucrania “para defender su país”, añadió.

El problema del idioma

La mayoría de los refugiados ucranianos de Segovia están acogidos por Accem y Cruz Roja. Los principales focos son la capital, con más de 150 personas alojadas en casas; y en El Espinar, donde se superan los 200, según informó ayer la presidenta de la Asociación de Ucranianos en Segovia, Mariana Radvanska. La práctica totalidad de los desplazados de la guerra que han llegado a la provincia son mujeres con sus hijos.

“Este proyecto colaborativo permite lanzar ofertas de trabajo para todos aquellos que quieran establecerse de forma temporal o construir una nueva vida”, dijo Radvanska. Aunque no hay un número exacto de los contratos que ya se han formalizado, “la mayoría de los trabajos a los que están accediendo son físicos, ya que pueden realizar sus labores sin necesidad de la comunicación”, expresa.

El idioma es “la primera barrera que hay que surfear”, explica Chaparro. De ahí que las primeras acciones que se han llevado a cabo tengan relación con la traducción de ofertas laborales y la búsqueda de intérpretes. No obstante, esto no supondrá un problema en el largo plazo. Radvanska pone el ejemplo de su experiencia, cuando llegó a España, y sitúa en tres meses el periodo necesario para poder comprender el castellano, a lo que se suman otros tres meses más para hablarlo. Tan solo medio año, en la mayoría de los casos, para resolver este hándicap.

Precisamente, la inmensa mayoría de los ‘ucranianos segovianos’, como los califica la Fundación Caja Rural, están formándose en castellano para ampliar sus posibilidades laborales cuanto antes y favorecer la rápida integración en nuestra provincia.
Por el momento, los puestos a los que están accediendo fundamentalmente son los ofertados en empresas hortícolas, cárnicas, de limpieza, hostelería y estética. Y ya son una veintena de empresas de todos los puntos de la provincia las que han decidido sumarse al proyecto colaborativo.

Facilitar la adaptación

Una de ellas es Huercasa, empresa de alimentación ubicada en Sanchonuño. Tal y como refiere su directora de Recursos Humanos, Alicia Martín, tienen previsto incorporar unos 80 trabajadores para la campaña de verano, entre junio y octubre. Para facilitar la contratación de personal y su desplazamiento, contemplan fletar autobuses desde Segovia hasta Sanchonuño. “Si hay personas disponibles e interesadas que quieran trabajar, por nuestra parte no habrá ningún problema”, defiende.

Otras de las empresas que han manifestado su interés de participar en la contratación de refugiados ucranianos son Innoporc, Copese, Globales, Huevos Velasco, Drylock, Ilunion, Semen Cardona, Cárnicas Tabladillo, Grupo Gali, Dado Multiservicios y Libnova, cuyos representantes asistieron este miércoles a la presentación del proyecto.

Algunas entidades también han decidido aportar su granito de arena en este proyecto, como es el grupo de acción local Segovia Sur, la Asociación de Empresarios de Alojamiento, Hostelería y Turismo de Segovia (Hotuse) o los ayuntamientos de El Espinar y el Real Sitio de San Ildefonso.

“Hay familias que llegaron a Segovia pero se marcharon porque no pudieron soportar el cambio”, reconoce Radvanska. “No tener domicilio o trabajo crea una gran incertidumbre”, añade. Por ello, es menester poner en valor estas acciones. Según informaron desde Fundación Caja Rural, ya son 38 los ucranianos que se han sumado a esta iniciativa en busca de una oportunidad laboral y más de 90 vacantes.

De este modo, el portal SegoviaEmpleo.com se constituye como una herramienta de gran valor a la hora de facilitar la adaptación de todas aquellas personas que han huido de la guerra y que quieran permanecer en la provincia. “Estoy segura de que esto contribuirá a levantar las familias y su economía”, se alegra la presidenta de la Asociación de Ucranianos en Segovia.

Conciliación familiar

El acceso a un puesto laboral muchas veces genera complicaciones. Sobre todo de cara al verano, cuando muchas familias ucranianas tienen hijos y no conocen a nadie que se pueda hacer cargo de ellos mientras trabajan, lo que supone un obstáculo añadido. Para ello, se están planificado diferentes actividades que permitan llevar a cabo la conciliación familiar y laboral. “Es algo muy importante, pues la mayoría de los refugiados son madres y padres”, determinó Mariana Radvanska, presidenta de la Asociación de Ucranianos en Segovia.

De este modo, se contempla la creación de campamentos de verano para niños ucranianos, que se desarrollarán principalmente en la capital segoviana. “Aunque no dudo que se extienda a otros municipios”, añadió. Junto al Ayuntamiento de Segovia y la Universidad de Valladolid, “vamos a llevar a cabo diferentes actividades en el Centro Cívico de San José con voluntarios universitarios, aunque la participación y colaboración está abierta a cualquier persona”, remarcó Radvanska.

En esta misma línea, la directora de la Fundación Caja Rural, Beatriz Serrano, destacó que también se han involucrado diferentes clubes deportivos para acoger a un grupo de jóvenes ucranianos durante el verano. “Todas las mañanas podrán convivir con chavales segovianos y practicar el deporte; se divertirán mientras sus padres y madres están trabajando”, determinó.

En las próximas semanas se dará a conocer más información sobre estas actividades y también se anunciarán más iniciativas.

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Ana María Criado (Segovia, 1998). Periodista y humanista por la Universidad Carlos III de Madrid.