CASA RURAL SALON COMEDOR
La ocupación en estos alojamientos alcanza el 45,05% en la región. / E.A.

Tradicionalmente, la Semana Santa era un periodo “más flojo”. Hasta que llegó la pandemia y las casas rurales se convirtieron en el principal refugio al que recurren los turistas que buscan huir de los destinos de masas. La ocupación para esta Semana Santa alcanza un 45,05% en Castilla y León, lo que la convierte en la quinta Comunidad con mayor porcentaje, según los datos de la plataforma de alojamientos rurales TusCasasRurales.com.

La crisis sanitaria, y el confinamiento, las limitaciones de aforo y las restricciones que esta trajo consigo revolucionaron muchas perspectivas vitales y dieron un gran impulso a las casas rurales. Cada vez eran más los que empezaron a optar por pasar sus vacaciones en el mundo rural, que se abrió paso como una opción viable, con espacios más grandes y mayor libertad de movimiento.

En los primeros momentos de la pandemia -en 2020 y buena parte de 2021- tuvieron más demanda los alojamientos pequeños, unifamiliares, puesto que “la gente trataba de evitar estar con más gente”, de acuerdo con el presidente de la asociación de turismo rural y activo de Segovia, Gerardo Otero. Pero hace meses que el turismo rural se encamina hacia la ‘normalidad’, y muestra de ello es que ya tienen “más tirón” las viviendas grandes, de 12 o 14 plazas, en las que se reúnen grupos de amigos o familias. Es por ello por lo que las características más demandadas por los viajeros durante la Semana Santa son casas rurales con barbacoa, chimenea y que admiten animales.