Foto de familia, con todos los participantes en la concentración del Consejo Municipal de Accesibilidad. / Kamarero
Publicidad

Reivindicativos, valientes, alegres o enfadados, que de todo hubo, los integrantes de más de una decena de asociaciones y entidades del ámbito de la discapacidad o, mejor, de las capacidades diferentes, han conmemorado hoy 3 de diciembre el Día Internacional de las Personas con Discapacidad con una concentración que alcanzó su séptima edición, organizada por el Consejo municipal de Accesibilidad. Este acto ha abierto de alguna manera los actos navideños en la ciudad con la colocación de adornos, grandes bolas plateadas, en el tilo de la avenida del Acueducto.

Han participado también representantes del Colegio de Arquitectos y del de Aparejadores, que forman parte del citado consejo municipal, así como la gerente territorial de Servicios Sociales, Carmen Well, junto a la alcaldesa, Clara Luquero, la concejala de Servicios Sociales, Ana Peñalosa, y concejales de todos los grupos políticos con representación en el Ayuntamiento.

El acto ha estado presentado por la responsable de prensa del Ayuntamiento, Yolanda Fernández, quien ha explicado que se trata de una concentración reivindicativa e ilusionante cuyo objetivo es trabajar por la plena inclusión. El turno de intervenciones lo ha abierto la alcaldesa con una frase de Marie Curie: “La vida no es fácil, para ninguno de nosotros. Pero… ¡Qué importa! Hay que perseverar y, sobre todo, tener confianza en uno mismo. Hay que sentirse dotado para realizar alguna cosa y que esa cosa hay que alcanzarla, cueste lo que cueste”.

Well ha sido aún más breve: “No eres lo que logras, eres lo que superes”.

Desde las asociaciones se ha insistido en cuestiones como los prejuicios pero también en la lucha de la sociedad por la accesibilidad universal con mensajes dirigidos sobre todo a las administraciones públicas, entre ellas la local. Romper barreras, visibilizar algunas discapacidades que nadie ve o quiere ver, los derechos de participación en el ámbito laboral o el deportivo fueron otras reivindicaciones.

La presencia de tantos concejales del Ayuntamiento ha servido de acicate para que muchas organizaciones insistan en las mejoras pendientes en accesibilidad en la ciudad. Desde Aspaym, por ejemplo, la frase elegida ha sido “mi discapacidad no está en tener y usar una silla de ruedas sino en que el entorno en el que vivo no es accesible”.

Un padre de ASPACE ha contado su amarga experiencia porque su hija no tiene un diagnóstico y las trabas que está encontrando en el sistema sanitario de Castilla y León para que la deriven a un centro de referencia en enfermedades raras.

En Frater han insistido en que se tenga en cuenta a las personas con capacidades diferentes a la hora de adoptar medidas que les afectan, quieren ser “sujetos activos, no sujetos pasivos”, mientras el representante de la ONCE confía en que dentro de no mucho tiempo no sea necesario conmemorar un Día de las personas con discapacidad.

La responsable del Colegio de Aparejadores ha resumido el espíritu de esta actividad con esta frase de Eduardo Galeano: “Cada persona brilla con luz propia entre todos los demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende”.

Residentes del CAMP El Sotillo aportaron su alegría de vivir. / Kamarero
La accesibilidad universal fue una de las reivindicaciones más repetidas. / Kamarero