Esta imagen, de 2018, recoge el momento en el que un niño se sube a los sillares de un arco del Acueducto. / Kamarero
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Hace poco más de un mes que se instalaron nueve cámaras y cuatro radioenlaces para controlar y sancionar las infracciones de tráfico en el entorno del Acueducto y este sistema de videovigilancia ya ha permitido la identificación de dos menores que se subieron a los sillares del monumento el sábado por la tarde. Ambos han sido denunciados al amparo de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana.

Fuentes de la Policía Local han informado de la tramitación de dos denuncias por estos hechos que están recogidos en el artículo 37, apartado 14, de la citada Ley de 2015, también conocida como Ley Mordaza. En concreto, la disposición establece que “el escalamiento de edificios o monumentos sin autorización cuando exista un riesgo cierto de que se ocasionen daños a las personas o a los bienes” puede ser sancionado como una infracción leve, con multas que van de los 100 a los 600 euros.

El artículo 42 de la Ley indica que si las conductas sancionadas hubieran ocasionado daños o perjuicios a la administración pública, la resolución del procedimiento contendrá un pronunciamiento expreso acerca de la exigencia al infractor de la reposición al estado anterior a la infracción y, cuando no sea posible, al pago de una indemnización por los daños y perjuicios causados.

Además, cuando el autor de los hechos cometidos es menor de 18 años no emancipado o una persona con la capacidad modificada judicialmente, responden, solidariamente con él, de los daños y perjuicios ocasionados sus padres, tutores, curadores, acogedores o guardadores legales o de hecho, según proceda.

El sistema de videovigilancia municipal se instaló el viernes 17 de enero y la zona vigilada comprende principalmente el área occidental del Acueducto, de la plaza de Día Sanz al Azoguejo y de este punto al postigo del Consuelo.

Las cámaras graban todo lo que sucede en el área de alcance y la Policía Local accede en tiempo real a las imágenes desde el 11 de febrero a través de un sistema mixto de radioenlaces y ADSL. El radioenlace facilita la interconexión entre los terminales de telecomunicaciones a través de ondas electromagnéticas.

Aunque la instalación del sistema se ampara legalmente en la vigilancia del tránsito de vehículos bajo los arcos del monumento, desde el primer momento se ha admitido que, obviamente, las grabaciones registran cualquier otra posible actuación o comportamiento inapropiado que pueda dañar al Acueducto.

Este ha sido el caso, ya que la actuación de los menores que escalaron al monumento fue descubierta por policías municipales a las 15,30 del pasado día 8. Posteriormente se comprobó que estaban acompañados por su madre, como tutora legal, y se procedió a cursar las denuncias.

Ordenanza

Como se recordará, el gobierno municipal lleva más de tres años tramitando una Ordenanza de protección del entorno del Acueducto que, en un primer momento, preveía sanciones de hasta 3.000 euros por los posibles daños causados al monumento debido a comportamiento incívicos e irrespetuosos con un patrimonio cultural que además está reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

El 30 de septiembre de 2017 concluyó el periodo de consulta pública que abrió el entonces equipo de gobierno monocolor socialista para que los ciudadanos pudieran participar en el proceso de elaboración de esta ordenanza.

Su puesta en vigor, sin embargo, se ha ido retrasando por diferentes motivos, el principal la coordinación con otras ordenanzas municipales, y finalmente el pasado enero los responsables municipales anunciaron que iba a replantearse el documento entre otras razones para contar con un procedimiento administrativo sancionador único para toda la normativa reguladora del Ayuntamiento de Segovia.