Desde hoy domingo, la borrasca Filomena pierde intensidad en cuanto a precipitaciones en Segovia, y da paso a un tiempo más anticiclónico, donde predominarán las bajas temperaturas. Serán valores próximos a los cero grados durante el día, y con heladas por la noche, que seguirán la próxima semana.

Este panorama, que reforzará la nieve acumulada de las últimas horas, seguirá provocando problemas de movilidad, por el riesgo de placas de hielo en las calzadas, e incluso de caídas de ramas y árboles, o elementos de inmuebles por el peso de la nieve.

A diferencia de ocasiones anteriores, la capital de la provincia no fue especialmente azotada por la nieve, y ni el viernes ni el sábado fue preciso que la Policía Local cortara calles al tráfico, ni se suspendió el transporte en autobús urbano. En cambio, las precipitaciones resultaron mucho más abundantes en zonas del centro de la provincia, con cotas mucho más bajas.

Tampoco resulta habitual que la climatología se presente más adversa en Madrid que en Segovia. Pero la borrasca Filomena se ha comportado de forma desigual en esta ocasión. En todo caso, los efectos en la Comunidad de Madrid sí se dejaron sentir en Segovia, puesto que las comunicaciones se encuentran afectadas desde la noche del viernes, y se espera que hoy continúen.

Lo saben bien los más de mil camioneros obligados a quedarse estacionados en las distintas áreas de descanso habilitadas en la provincia, ante la imposibilidad de circular por las principales carreteras, y a la espera de que mejoren las condiciones climáticas.
Según informó ayer la Subdelegación del Gobierno en Segovia, el mayor volumen de vehículos pesados se encuentran en el área de descanso de Boceguillas, kilómetro 116,500 de la Autovía del Norte (A-1), con 750 camiones, lo que supone una ocupación del 55 por ciento de esta gran área destinada al embolsamiento de vehículos.

En esta misma carretera, a la altura del kilómetro 99, se encontraban estacionados 86 vehículos pesados por la mañana, y aumentaron a 100 por la tarde, con un nivel de ocupación del 50 por ciento al acabar el día. Más de 70 camiones hay aparcados en Villacastín, a la altura del kilómetro 79 de la AP-6 (Villalba-Adanero), y donde aún había espacio ayer para otros 25 vehículos. Otro centenar está en la zona del polígono de Hontoria, en el kilómetro 80 de la AP-61 (Segovia-San Rafael), que representa un porcentaje de ocupación del 60 por ciento.

Precisamente en esta zona se ha contado con el apoyo de la delegación provincial de Cruz Roja Española, cuyos voluntarios, a petición de la Subdelegación del Gobierno, atendieron con bebidas calientes y comida a 15 profesionales del transporte. Se les facilitaron además,  galletas, bizcochos y zumos. A última hora de la mañana, las fuerzas de seguridad permitieron a algunos de ellos salir para proseguir su trayecto, hasta una próxima parada.

Cruz Roja Española en Segovia ha recordado que tiene a todos los equipos de Respuesta Básica en Emergencias (ERBES)  en prealerta al igual que el Equipo de Respuesta Inmediata en Emergencias  de Albergues (ERIE). Para ello esta oenegé está en comunicación constante con Guardia Civil, Protección Civil y la Subdelegación del Gobierno.

Pero la situación en las carreteras aún no está resuelta. Ayer por la noche todavía permanecían cortadas algunas. En el caso de la CL-601 en el acceso al Puerto de Navacerrada sigue intransitable para todo tipo de vehículos.

En algunos puntos de la provincia tampoco son utilizables algunas carreteras secundarias, como la SG-112, de Riofrío de Riaza al límite con Guadalajara; la SG-241, de Sepúlveda a la CL-603; o la SG-612, que va desde Navafría a la Comunidad de Madrid; así como la SG-615, que va del puerto de Navacerrada a Madrid.

Los camiones, como todos los transportes pesados, llevan más de 24 horas sin poder circular por la práctica totalidad de las carreteras principales, según el último parte enviado por la Subdelegación del Gobierno . Y las cadenas o los neumáticos de invierno son obligatorios en numerosas vías.

Los ventisqueros que se producen en algunas zonas de la provincia pueden ocasionar la presencia repentina de la nieve, a pesar de que en general estén bien tratadas las calzadas.

Anoche aún eran precisas las cadenas en puntos de carreteras como la CL-603, desde Garcillán a Santa María de Nieva; o desde este punto hasta Montuenga. La SG-115, entre Cerezo de Arriba y La Pinilla también requería cadenas, y era imposible llegar a algunas de las pedanías de Riaza o de Ayllón, donde la nieve alcanza espesores de hasta casi un metro.

Mientras unos sufren, otros disfrutan

Para muchos la llegada de la nieve supone verdaderos quebraderos de cabeza e incluso serios problemas, bien por la necesidad que tienen de desplazarse o por accidentes que se generan. Sin embargo, para otros representa un divertimento con el que pasar el tiempo al aire libre.

Del primer caso da cuenta el accidente de tráfico ocurrido ayer en la A-1, a la altura de Honrubia de la Cuesta a las 9:30 horas, donde una furgoneta deslizó en la vía y el conductor no podía salir. Se requirió la presencia de los bomberos. Fue uno de los más de 15 avisos que recibió el 112, la mayoría por imposibilidad de conducir por calles o carreteras, y también por caída de objetos a causa de la nieve. Mientras tanto, no faltó quien sacó sus esquíes, su quad y muchos pusieron a prueba su todoterreno.

Son las distintas escenas que la abundante nieve deja en Segovia, y que aún permanecerá unos días por las bajas temperaturas.00