Alcaldesa de Honor, Aguedera de Honor, alcaldesas 2020 y la pregonera de la fiesta. / E. A.
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“El día se ha quedado bonito”. La frase, pronunciada por una mujer, una de tantas entre los centenares de personas que al mediodía de ayer domingo se concentraron en la Plaza de San Lorenzo para celebrar el día grande de las aguederas del barrio, resume muy bien la amalgama de sensaciones vividas, algunas físicas, como el agradable calor de los tímidos rayos del sol que asomó unos minutos o el aroma del chorizo al vino, y otras, emociones que nacen no se sabe bien de donde, que humedecen los ojos y quiebran la voz, por ejemplo llevando en procesión la imagen de Santa Águeda o en el baile de rueda alrededor de un pelele que ardió en menos de cinco minutos.

Loren y Tere, Lorenza Gómez Mateo y María Teresa Alcaide Sanz, las alcaldesas 2020, estuvieron bien acompañadas en todos los actos por el resto de aguederas y por autoridades como la propia alcaldesa de la ciudad, Clara Luquero, acompañada por dos concejales de su equipo de gobierno, Jesús García Zamora y Raquel de Frutos, y los concejales del PP Azucena Suárez y José Luis Horcajo.

Mención especial merece la Alcaldesa de Honor, Mª Isabel Gómez que, tras recibir la montera honorífica de manos de su hija Susana, se mostró “muy orgullosa” del nombramiento y animó a mantener las tradiciones que ella misma promueve desde su taller de trajes regionales, que surgió a raíz de una iniciativa de la asociación Apyfim.

Allí conoció a la pregonera de la fiesta, la procuradora Inmaculada García, quien hizo una encendida defensa de la igualdad y de la educación desde la escuela en ese derecho y en los valores del respeto a las personas. Animó a denunciar la violencia contra la mujer y a luchar contra ella, al tiempo que aseguró que “las víctimas no están solas”.

Pilar de la Morena fue distinguida como Aguedera de Honor y Mercedes Herrero García llevó el estandarte.

En la tradicional ‘tajada’ se repartieron 100 kilos de chorizo y 100 barras de pan, participando activamente en la preparación y lógistica, entre otros, Javier San Cristóbal, el marido de una de las alcaldesas y otros familiares de las protagonistas, incluyendo nietos.