Un momento del espectáculo que ofreció Happening en el Teatro Juan Bravo el día 26. / E. A.
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Cuando Miguel Ríos suena por los altavoces dándote la bienvenida, poco importa que tengas tres, treinta y tres, o sesenta y tres años; el cuerpo se vuelve eléctrico y la cabeza dice exageradamente que sí, que te quedas; que tú también debes de ser hijo del rock and roll. La vergüenza a bailar se pasa, las palmas de las manos se unen al ritmo de las sílabas del estribillo y esperas, con decisión, a que ese espectáculo que una voz diminuta te recuerda que va a comenzar en cinco minutos, comience.

Así se vio alguno el lunes en mitad del patio de butacas del Teatro Juan Bravo de la Diputación, consciente, desde la música ambiental, de que lo que iba a suceder sobre el escenario iba a ser algo maravillosamente extraordinario: un espectáculo ideado para niños pensado para mayores. Eso, o algo parecido, es ‘El rock suena en familia’, en el que el grupo vallisoletano Happening simplemente hace honor a su nombre y consigue que suceda. Consigue que bebés bailen al compás de un cuatro por cuatro y que niños de cuatro años griten como histéricos, cual fan de The Beatles, mientras sus padres cantan “Twist and shout” y vuelven loca su lengua tratando de decir sin trabarse “come on, come on, come on baby”.

Eso pasó, sucedió, después de más de media hora haciendo un repaso por el rock; desde sus inicios más tristes y sus días previos de blues. Y es que Carlitos, Sergio y Galleta no estaban en Segovia únicamente para colgarse su guitarra y su bajo y sentarse a la batería y dar un concierto como cualquier otro concierto de rock. Carlitos, Sergio y Galleta estaban en Segovia, en primer lugar, para contar que el músico de rock puede ser cercano, para corroborar que los profesores de música de los colegios segovianos parecen ser bastante eficientes y certificar que hay muchos padres que comparten con sus hijos su amor por las buenas canciones y también para explicar, de una manera divertida qué es un manager, qué se puede encontrar en un camerino o qué hace de un buen riff algo especial.

Del traqueteo del tren en los campos de algodón a los motivos que dieron origen a los primeros videoclips, de la forma en la que un nombre busca sus recovecos para convertirse en artístico a las especiales circunstancias en las que fueron grabados o compuestos algunos de los temas más importantes de la Historia de la música internacional. De la ropa extravagante a los falsetes. Todo esto fue compartido ayer entre las butacas y el escenario del Teatro Juan Bravo de una forma natural; como una conversación entre iguales sobre música a la que no quisieron faltar ni Paul McCarteny, ni Slash ni Angus Young ni los propios Happening, que acabaron el concierto con un tema propio, ‘Las manos de colores’, en la que el rock giró de perfil y fueron los menores quienes terminaron dando a sus padres la bienvenida a su mundo y a sus días de paz y música.