La Policía Local informa de los cambios a pie de calle al transporte de reparto

La falta de sincronización entre la apertura de algunos establecimientos y el tramo de la actividad en la Calle Real puede derivar en un conflicto entre comercios y suministradores

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Jornada lluviosa la de ayer lunes en la que los peatones, parapetados bajo sus paraguas, transitaron por la Calle Real libre de vehículos a partir de las 10.20 horas, minuto más minuto menos, en virtud de la entrada en vigor de las modificaciones de la Ordenanza municipal de circulación relativas a la carga y descarga de mercancías y productos. La versión oficial, la del equipo de Gobierno socialista del Ayuntamiento, fue “que todo ha transcurrido con normalidad”, en palabras de la alcaldesa, Clara Luquero.

Igual que la del concejal de Tráfico, Transportes y Movilidad, Ramón Muñoz-Torrero, que supervisó personalmente, junto al intendente jefe de la Policía Local, Julio Rodríguez Fuentetaja, la puesta en marcha de los cambios en el horario de carga y descarga. Ésta afecta a otras zonas de la ciudad, como la Plaza Mayor (donde se ha ampliado) o la del Azoguejo, pero ha generado malestar, sobre todo, en gran parte del sector del comercio con sede en la Calle Real. La coincidencia de peatones y vehículos durante las primeras horas de la mañana no ocasionó aparentemente ningún problema para los primeros pero algunos transportistas encontraron cerrada la puerta de los establecimientos donde iban a entregar mercancías, por lo que procedieron a dejar el correspondiente aviso.

En este sentido, la falta de sincronización entre el horario de apertura de determinados comercios, las 10 de la mañana, y el del nuevo tramo para carga y descarga, puede ocasionar un conflicto entre los primeros y las empresas que les suministran, según hicieron constar empleados de empresas de transporte.

El edil de Movilidad insistió en que los servicios municipales “van a hacer un seguimiento para comprobar si, como pensamos, las medidas adoptadas son positivas, o si hay que realizar algún ajuste”. La presencia de la Policía Local en esta céntrica vía peatonal fue sensiblemente superior a la de otros días —hasta seis agentes pudo observar El Adelantado— y su función a lo largo de esta semana consistirá en informar personalmente, a pie de calle, de las modificaciones en los horarios de carga y descarga.

También se ha procedido a cambiar las señales verticales en los accesos, donde se informa de que se trata de una calle peatonal, excepto para carga y descarga en el tramo horario permitido, que en el caso la Calle Real se inicia a las 7.30 horas y concluye a las 10.00, aunque los vehículos pueden permanecer en la vía hasta las 10.15 horas.

Tanto la alcaldesa como Muñoz-Torrero informaron asimismo de que durante esta semana se instalarán las cámaras de vigilancia que permitirán conocer con exactitud el número de vehículos que accede a la Calle Real, en que momento de la mañana y si incumplen la ordenanza en lo relativo a los horarios de carga y descarga. En este sentido, han recordado que hasta la semana que viene no se empezará a aplicar con todo el rigor la modificación a esta ordenanza municipal.

Luquero comentó que espera la colaboración de todos los implicados y añadió, además, que “deben hacerlo porque es una normativa municipal y si se incumple habrá sanciones”.

Entre los peatones y los vecinos de la zona, incluso una minoría de comerciantes o empleados de establecimientos ubicados en la Calle Real, la medida ha sido bien recibida. De hecho, ayer, nada más abandonar la Calle Real los últimos vehículos de reparto para acceder al Azoguejo, empezaron a subir por esta vía, en dirección a la Plaza Mayor, tres grupos de visitantes, uno de turistas orientales y dos de estudiantes de Secundaria.

Desde el Gobierno municipal insistieron en que estas medidas “pretenden reducir los riesgos para los peatones que transitan por la zona y eliminar la imagen caótica del centro de la ciudad y los riesgos para el rico patrimonio histórico. En definitiva, se trata de dar prioridad “a la seguridad vial y la movilidad segura, protegiendo al colectivo más vulnerable: el peatón”.

Además de la citada modificación en la Calle Real, se han producido cambios en los viales situados en el recinto amurallado (Zona ORA, Plaza Mayor) y calle de San Juan, donde el horario es más amplio, desde las 7.30 a las 11.15 horas, así como en el Azoguejo, donde la carga y descarga queda establecida entre las 8 y las 10.45 horas, debiendo quedar libre de vehículos a las 11 horas.

Sanciones

80 euros. La Ordenanza municipal de Circulación establece que realizar operaciones de carga y descarga fuera del horario establecido, salvo que cuente con autorización municipal, será considerado falta leve, y está sancionado con una multa de 80 euros.

Infracciones: Entre otras, se consideran también faltas leves: realizar operaciones de carga y descarga sin evitar ruidos innecesarios y cualquier otra molestias a los vecinos, peatones y otros usuarios de la vía; dejar mercancías y demás materiales que sean objeto de carga y descarga en la acera o en la calzada; realizar estas operaciones con vehículos no autorizado o donde esté prohibida la parada, salvo autorización expresa.