La nueva distribución territorial del SIP encomienda a Segovia la gestión financiera de ocho provincias

El volumen de negocio que manejará el equipo que dirija Miguel Ángel Sánchez Plaza multiplica los activos que hasta ahora controlaba Caja Segovia.

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El nuevo equipo directivo que se forme a partir de mañana lunes en Caja Segovia bajo la batuta de Miguel Ángel Sánchez Plaza, ampliará su ámbito de actuación a ocho provincias de tres comunidades autónomas diferentes.

Así lo establece el nuevo contrato de integración resultante del Sistema Institucional de Protección (SIP) en que se integró Caja Segovia con otras seis entidades (Caja Madrid, Bancaja, Caja Insular de Canarias, Caixa Laietana, Caja Ávila, y Caja Rioja).

Esta decisión supone triplicar el volumen de negocio que manejaba hasta ahora Caja Segovia, que fue de 5.600 millones en 2009, último ejercicio económico del que se han facilitado datos. Las previsiones cifran en 13.000 millones de euros el movimiento económico del nuevo territorio de referencia.

La Dirección Territorial que le corresponderá a Sánchez Plaza y a los órganos de gobierno de Caja Segovia agrupa 181 oficinas, frente a las 117 que tiene ahora Caja Segovia. Ello supondrá una plantilla de unos 700 empleados. La de Caja Segovia es de 550 trabajadores. Las oficinas del grupo se encuentran distribuidas en las provincias de Segovia, Valladolid, Soria, Palencia, Burgos, León, Asturias y Cantabria.

El reparto territorial que corresponde a Segovia se ha realizado en base a la estructura prevista por el Banco Financiero y de Ahorros, resultante del nuevo SIP, de modo que existen siete zonas diferenciadas. Caja Avila también verá crecer su volumen de negocio pues pasaría de 4.700 millones de euros a los 11.000 millones. Junto a las oficinas de Ávila también gestionaría las de Galicia, Zamora, Salamanca, Badajoz, Cáceres, Huelva y Cádiz.

Estos nuevos repartos se producen después de que el Consejo de Administración de Caja Segovia aprobara el pasado jueves la modificación del contrato de integración en el SIP, en base al cual se transfieren los activos y pasivos de los negocios al Banco Financiero y de Ahorros S.A. la entidad resultante del SIP. A continuación, desde el Banco se ha realizado una distribución territorial de todo ese negocio entre las entidades socias fundadoras. De este modo, el banco reparte la gestión de todos los activos y pasivos a las respectivas cajas. Éstas por su parte mantienen su naturaleza de entidades de crédito, ya que ejercerán las facultades de gestión sobre la actividad del negocio minorista, con su marca, en sus territorios naturales.

Aún queda pendiente de negociación cómo quedarán las empresas participadas por Caja Segovia y por el resto del grupo financiero.

El contrato de integración del SIP ya contemplaba la posibilidad de agrupar los activos si las condiciones lo requerían. Por lo tanto, el consejo de administración hizo uso de esta opción y se adelantaba así el calendario inicialmente previsto. El Banco de España había transmitido a todos los SIP la “necesidad de realizar este traspaso a la mayor brevedad posible, dada la sensibilidad actual de los mercados”. Su objetivo es dar una “imagen sólida, entendible y creíble de la reestructuración del sistema bancario español” para volver a ganar la confianza perdida. Ello ha conllevado tener que adelantar los planes previstos por los órganos de gobierno de las entidades socias.

Los acuerdos conllevan también la unificación de las políticas financieras y comerciales de todas las entidades de modo que ofrecerán condiciones similares para no competir entre ellas. Los resultados y los beneficios se mutualizan. El nuevo grupo funciona ya como una única entidad. Se trata, pues, del tercer banco del país por tamaño, con 340.000 millones de euros en activos, y el primero por volumen de negocio en banca comercial y de empresas (más de 390.000 millones de euros).

Pero las oficinas seguirán manteniendo la misma imagen que hasta ahora, si bien su operativa estará unificada en todo el grupo. La sede social del Banco y la dirección de las sociedades participadas se ubican en Valencia, mientras que la sede operativa está en Madrid. El grupo tiene una gran implantación territorial con oficinas en todas las provincias españolas. Además, cuenta con presencia en países como Alemania, Austria, China, Estados Unidos, Francia, Irlanda, Italia, Polonia, Portugal y Reino Unido.

Ventajas e inconvenientes.- Menos oficinas, más cajeros, las mismas comisiones… Modificaciones. Los clientes de Caja Segovia verán que algunas oficinas se cierren en lás próximas semanas. En principio se han definido siete, las que menos actividad registran, situadas en la Urbanización Parque Robledo, en Valsaín, Espirdo, Revenga, y una de las tres que hay en Cuéllar.

Por contra, los usuarios de Caja Segovia pueden utilizar también los cajeros de Caja Madrid, Bancaja y del resto de socias para sacar dinero a débito sin coste añadido. El nuevo Banco Financiero y de Ahorros dispone de 7.500 cajeros. Paulatinamente se irán incrementando las operaciones que podrán realizarse en toda la red de las siete entidades. Los clientes que tienen ya contratados servicios (depósitos, cuentas, tarjetas, seguros…) mantendrán sus condiciones contractuales iniciales. En los contratos indefinidos como cuentas o tarjetas, las entidades pueden modificar las comisiones e incluso incluir otras nuevas, siempre y cuando se lo comuniquen con la suficiente antelación a sus clientes.