La noche del ‘apuntón’

Cerca de un centenar de jóvenes llenaron la sala de estudio del Centro Cultural San José en el primer fin de semana que abrió sus puertas durante la noche.

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Unos van de botellón y otros vamos de apuntón”. La resignada ironía de esta frase pronunciada en la madrugada del sábado resume la actitud de los más de un centenar de jóvenes que este fin de semana optaron por anteponer la obligación a la devoción y entregarse a maratonianas sesiones de trabajo en la sala de estudio del Centro Cultural San José, que por primera vez abría sus puertas a los estudiantes segovianos en horario nocturno.

La iniciativa puesta en marcha por el Ayuntamiento de Segovia tuvo una magnífica acogida por parte de los estudiantes, en su mayoría universitarios, que minutos antes de la hora de apertura de la sala aguardaban a la puerta del centro cultural para intentar acceder a una de las 140 plazas de las que dispone la sala de estudio del centro cultural situado en el antiguo Mercado Municipal de la calle Tomasa de la Iglesia.

Al filo de la medianoche, cuando en un sábado normal la mayor parte de los estudiantes llenan bares y discotecas, este fin de semana llenaban la sala de estudio, conscientes de que la semana que hoy comienza se antoja crucial para el desarrollo del curso académico con los temidos “exámenes de febrero”.

En las mochilas y bolsas de los estudiantes, las carpetas de apuntes y los libros de texto hacían sitio también a los termos de café y las bebidas energéticas, imprescindibles para sujetar el lógico cansancio motivado por robar horas al sueño en beneficio de los estudios.

Dentro de la sala, el ambiente es de máxima concentración, donde el silencio únicamente es roto por el sonido de los folios de apuntes y de algún leve murmullo de consulta de dudas entre compañeros.

La planta inferior del Centro Cultural se convertía en una improvisada zona de descanso donde las máquinas de café y bebidas eran lugares de encuentro para hacer un pequeño alto en el camino antes de seguir con la tarea, mientras que otros afrontaban el frío de la noche para apurar un cigarrillo fuera del recinto.

“Yo voy a intentar aguantar por lo menos hasta las cuatro o las cinco de la mañana”, aseguraba con voz firme una joven estudiante de Publicidad de la UVa que aplaudía la apertura de esta sala de estudio en su horario nocturno porque “nos permite aprovechar mejor el tiempo en un ambiente adecuado”.

Otra universitaria procedente de Bilbao aseguraba que las salas de estudio nocturnas “son muy comunes en mi ciudad, sobre todo en épocas de exámenes, donde se mantienen abiertas las 24 horas del día”, y señalaba que esta experiencia “debe repertirse, porque era algo muy demandado”.

Aunque la mayor parte de los estudiantes alabaron esta idea, también quisieron dejar constancia de algunas sugerencias que pueden mejorar este servicio, tales como la instalación de mamparas de separación que puedan dar una cierta privacidad a los grupos de estudiantes, o zonas habilitadas para el uso de ordenadores portátiles para aquellos que requieren apoyo informático para preparar sus exámenes.

La sala de estudio de San José mantendrá este horario hasta el próximo 11 de febrero, con un horario de 8:15 a 14:45 horas; de 16:00 a 21:00 y de 22,00 hasta las siete de la mañana de lunes a viernes y de 09:00 a 14:00 horas; de 16:00 a 21:00 horas y de 22,00 a ocho de la mañana los sábados y domingos. Además, el resto de salas de estudio disponible del CIEEES de San Millán, La Albuera y San Lorenzo también continúan con sus horarios ampliados hasta el 11 de febrero.