La muerte de otro joven bañista reabre el debate sobre los usos del Pontón Alto

“Patata caliente”. La Subdelegación del Gobierno dice “no tener competencias para prohibir el baño”. La Junta afirma que son los ayuntamientos quienes deben pedir la declaración de zonas aptas. Los pueblos evitan presentar solicitudes, por la responsabilidad que acarrea.

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Los equipos de rescate movilizados para buscar al joven bañista desaparecido la tarde del domingo en las aguas del Pontón Alto localizaron ayer, a primera hora de la mañana, su cadáver.

El ahogado, E.M., de 22 años y natural de República Dominicana, se había desplazado hasta el embalse segoviano desde la localidad donde residía, Majadahonda (Madrid), en compañía de familiares y amigos. A la hora de emprender el regreso, el grupo echó en falta al finado, y dado que varias personas le habían visto introducirse previamente en la aguas del Pontón Alto, se alertó al Servicio de Emergencias 112 Castilla y León.

A pesar del gran número de efectivos desplazados al lugar el mismo domingo (agentes de la Guardia Civil, Bomberos de Segovia, Protección Civil de La Granja, Grupo de Especialidades Acuáticas de la Guardia Civil y hasta un helicóptero del 112), la búsqueda resultó infructuosa, debiendo suspenderse al caer la noche.

A primera hora de ayer, el dispositivo se reanudó y, poco después, los buceadores profesionales localizaron el cadáver, cerca de la margen izquierda del pantano.

El ahogamiento de un bañista es un suceso que se repite periódicamente en el pantano del Pontón Alto en época veraniega. Esta reiteración de la tragedia conmocionó ayer a la sociedad segoviana, como muestra un comentario publicado en eladelantado.com, que, tras lamentar lo sucedido, un internauta afirmaba de forma tajante, que “se hace necesaria la toma de medidas”. En ese sentido, con el fallecimiento del joven de origen dominicano recupera la actualidad un artículo publicado en EL ADELANTADO, hoy hace justo un año, en el que el director técnico de la Escuela Segoviana de Socorrismo, Luis Miguel Pascual, alertaba que el Pontón Alto “no puede seguir en esta situación, en la que los usuarios se siguen bañando sin que haya una regulación”. Un año después de aquellas palabras, la situación permanece invariable.

Entre los representantes de las administraciones públicas, el primero en intervenir ayer fue el alcalde del Real Sitio de La Granja, José Luis Vázquez, quien en un tono duro exigió que las diferentes autoridades competentes se pongan manos a la obra para que “nunca más” se vuelva a producir una tragedia así.

Pero, en realidad, ¿quién tiene las competencias para autorizar o prohibir el baño en el Pontón Alto?. Se trata, como ya denunció el propio Pascual, de una “patata caliente” que unas administraciones se pasan a otras.

El Pontón Alto, que entró en funcionamiento en 1993 y se cobró su primera víctima en el verano de 1995, pertenece a la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD). Su titular es, pues, el Estado. Sin embargo, desde la Subdelegación del Gobierno se explicaba ayer que la Ley de Aguas “establece el derecho de todos los ciudadanos a bañarse en los cauces públicos”. “No tenemos facultad para prohibir el baño en el Pontón Alto”, añadía la misma fuente.

En cuanto a la administración regional, la Junta de Castilla y León reguló en 1997 las zonas de baño de toda la autonomía, aunque atribuyendo a los ayuntamientos una larga serie de responsabilidades que han motivado que la mayoría de ellos descarte realizar tal solicitud. La provincia de Segovia es un ejemplo de esta situación. En 2011, únicamente cuenta con una zona de baño declarada “apta”: el embalse de Linares del Arroyo, en el municipio de Maderuelo.

En el caso concreto del Pontón Alto, desde el Ayuntamiento del Real Sitio de San Ildefonso se ha advertido, en numerosas ocasiones, que el baño no está autorizado. De hecho, el municipio llegó a instalar carteles en ese sentido en la zona. “Cuando ponemos esos carteles recordando la situación, inmediatamente los quitan, eso no sirve para nada”, lamentó en su momento Vázquez, que hoy volverá a verse en la tesitura de tener que acompañar en el dolor a una familia que únicamente sabe que ha perdido a un ser querido y desconoce de quién es la responsabilidad del suceso.

¿Por qué casi siempre son extranjeros los ahogados?

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La Escuela Segoviana de Socorrismo afirma que diversos estudios demuestran que la población inmigrante tiene un riesgo de ahogamiento entre dos y cinco veces mayor que los españoles.

“Las razones son diversas, pero la más importante apunta a que la cultura y la educación cívica que se viene desarrollando en nuestro país desde hace años en relación con el medio acuático, especialmente con los niños y las familias a través de los cursos de natación, las normativas y la presencia de socorristas, tiene un efecto protector altamente positivo”, explica la Escuela Segoviana de Socorrismo en un documento elaborado sobre el Pontón Alto.

A juicio de la entidad, “la mayoría de las poblaciones de inmigrantes no traen de sus países de origen un bagaje similar al de los españoles, al menos en lo relativo a la prevención de accidentes en el medio acuático.

Los tres últimos ahogados en el Pontón Alto no nacieron en España. En 2007 falleció un joven de origen marroquí. En 2009, una menor de edad con orígenes en Angola. Y ahora, el bañista natural de República Dominicana.