La comunidad segoviana en Cataluña ve con preocupación los efectos del ‘procés’

Casi 5.000 segovianos residen actualmente en la Comunidad Catalana, mientras que en el conjunto de la provincia viven 690 catalanes

La actualidad política sigue apuntando a Cataluña como foco de atención, lo cual mantiene en vilo a muchos segovianos, tanto residentes aquí como en alguna de las provincias catalanas. Son casi 5.000 los de aquí que residen actualmente en aquella Comunidad Autónoma.

El sentimiento de “preocupación” resulta común entre los consultados por este periódico. Lo que ocurra el próximo domingo, como en los días siguientes, genera incertidumbre, tanto a nivel político como social.

Lo que durante mucho tiempo era un problema de políticos se ha transformado en un clima de crispación general que se palpa a kilómetros de distancia. Las dos partes en las que ha quedado dividida la sociedad catalana no permite quedarse impasible. Obliga a sus ciudadanos a tomar partido, a favor o en contra de un referéndum declarado ilegal.

Esta polarización hace que muchos segovianos que viven allí eviten ofrecer su opinión de forma pública porque saben que no será del agrado de la otra parte. Desde el Hogar Centro Castellano y Leónés de Cataluña declinan hacer declaraciones. En este centro existe un claro arraigo con la unidad de España. De hecho tienen convocada una reunión el 12 de octubre para celebrar el Día de la Hispanidad con una comida a base de productos típicos.

Por otro lado, un empresario segoviano, nacido en La Matilla, que lleva cerca cinco décadas en Barcelona y que prefiere no dar su nombre, reconoce tener cierta “intranquilidad”, con lo que pueda ocurrir “Las cosas se han llevado muy lejos”, afirma. No hay una sola causa que ha generado este grado de crispación: “Se ha dejado que las heridas echen raíces y ahora es complicado un acuerdo”. “Creo que nadie quiere una ruptura total. Lo único que cabe es un arreglo, al menos un parche que pare este tema. Alguien debe ceder”, resume. En este sentido, Segovia, que lleva décadas siendo una provincia emigrante —la mayoría a Madrid, pero gran parte también a Cataluña y al País Vasco—, mantiene a su propia gente con sentimientos encontrados.

A POR ELLOS Muy poco está favoreciendo la frase ‘A por ellos’, que en Segovia —y en especial en Cuéllar— tiene un tono festivo o deportivo. “Se ha utilizado para aumentar la crispación”, señala José Antonio Gómez, segoviano residente en la ciudad de Tarragona, funcionario y licenciado en Psicología. “Sin entrar en cómo hemos llegado hasta aquí; y dejando de lado la remota, casi imposible segregación de Cataluña; solamente hablando del referéndum: éste ya no es solo de Puigdemont, es de millones de personas muy implicadas. Impedir a toda costa (¡A por ellos!) que la gente vote va a generar mucha frustración y rabia. Hay que dar algo a esa gente”, resume.

Los gritos de ‘A por ellos’ a la salida de los convoyes de policías y guardias civiles difundidas por redes sociales y wasap también preocupan al empresario segoviano. “Duele ver esas reacciones. A la Guardia Civil y a la Policía las respeto y admiro, pero no puede haber abucheos de ese estilo porque se manipulan y crean un efecto muy negativo aquí”. “Son cosas que no gustan”, dice lamentándose. Estas reacciones pueden sacar a la calle a la gente más violenta, según este empresario. “Los más exaltados se crecen en esta situación”, teme.

A la par, los independentistas invitan a que se vean largas colas de gente queriendo votar el domingo. “Lo importante es llegar a un punto en que no haya vencedores ni vencidos. Espero del buen hacer de los que dirigen España y Cataluña, que sean inteligentes poque una ruptura sería terrible”, concluye.