La Virgen de los Remedios, en su hornacina recién restaurada de la fachada de la Casa de la Lectura. / Kamarero

La imagen de la Virgen de los Remedios ha vuelto esta semana la fachada de la Casa de la Lectura después de unos “leves” trabajos de restauración que básicamente han consistido en una limpieza, según ha explicado la concejala de Cultura, Gina Aguiar.

La reposición de esta escultura de bulto redondo, con niño, en la hornacina de la fachada se llevó a cabo el lunes y hasta entonces estaba custodiada en La Alhóndiga, concretamente en las dependencias del Archivo Municipal.

Aguiar sostiene que se ha colocado cuando estaba previsto

Ciudadanos y responsables de negocios de la zona de la Calle Real se hicieron eco de que la hornacina estaba vacía cuando el pasado mes de octubre se reabrió este edificio municipal tras las obras de mejora de accesibilidad y restauración de los elementos ornamentales exteriores. Aguiar sostiene que se ha colocado cuando estaba previsto.

Aunque el inmueble tiene su origen en un monasterio de monjas cistercienses del siglo X, todo indica que la comunidad se mudó al poco tiempo extramuros y lo que entonces era un conjunto de edificios y dependencias de diferentes alturas y materiales paso a ser Cárcel Real. El mal estado de los mismos hizo que el Concejo se planteara su derribo y reconstrucción, así como la reordenación de las calles contiguas. Fue objeto de varias obras hasta que en la última década del siglo XVI se llevaron a cabo la primera remodelación de cierta importancia, con actuaciones que se prolongaron durante el primer tercio del siglo XVII. En 1737 se realizaron nuevas obras, una reforma con la que la Cárcel Real alcanzó la fisonomía exterior que todavía hoy se puede apreciar. De esa época datan la hornacina y la Virgen.