Autoridades y responsables de la restauración, junto a la recuperada imagen de la Virgen de la Piedad. / Kamarero
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La iglesia parroquial de Santa Eulalia acogió este viernes el acto de presentación de la restauración realizada en la Virgen de la Piedad, una talla de caliza policromada descubierta en 2009 en una hornacina oculta sobre la portada del templo. La actuación para recuperar la pieza ha supuesto una inversión de 7.449,87 euros, cofinanciados con fondos FEDER, y ha sido promovida por el Servicio Territorial de Cultura y Turismo de la Junta en Segovia.

El delegado territorial, José Mazarías, participó en la convocatoria a la que también asistieron Alfonso Águeda, delegado de Obras del Obispado de Segovia; Ruth Llorente, jefa del Servicio Territorial de Cultura y Turismo; y la responsable de la restauración, María Magdalena García.

La Virgen de la Piedad es una pieza fechada entre los siglos XV y XVI. Es una obra de calidad, considerada como uno de los pocos ejemplos de tallas en caliza policromada que se conservan en la provincia de Segovia; muestra la capacidad del escultor para conjugar el contraste de la muerte, reflejado en el cuerpo de Cristo, con la serenidad de la Virgen, visible en un bello rostro y expresivos pliegues en los ropajes.

Esta imagen presentaba un estado de conservación estabilizado, pero con numerosos deterioros, fundamentalmente con pérdidas de volúmenes en el pecho y la cabeza de Cristo, craquelado de la policromía, repintados y suciedad superficial. Estas alteraciones y la importancia de la pieza han hecho preciso el tratamiento de restauración para devolverle su unidad estética, artística, devocional e histórica.

“La talla estaba cubierta de mucha suciedad superficial y de varias capas de policromía, al haber sido repintada a lo largo de los tiempos. A medida que avanzaba la limpieza la propia talla iba pidiendo qué capas quitar; ha sido un trabajo de escucha de la talla”, explicó la restauradora, María Magdalena García.

La responsable de los trabajos apuntó, además, que ha sido necesario reconstruir parte del rostro y del abdomen del Cristo, que habían sido devastados, “porque si no la talla no tendría una lectura correcta”Cuando estaba tapiada en la fachada habían devastado parte de la cabeza del Cristo y del abdomen, y eso se ha reconstruido porque si no la talla no tendría una lectura correcta. Se ha tratado de una restauración “lento y minucioso” de limpieza y consolidación de la policromía y que ha llevado tres meses de trabajo.

Una vez finalizada la restauración, se determinó que no era adecuado para su correcta conservación volver a colocar la imagen en la hornacina de la entrada de la iglesia, aunque seguirá en el templo, en el lateral de la nave de la Epístola. “El consejero tiene una idea que me parece muy acertada, y es la de que aquellos elementos que se vayan recuperando del patrimonio cultural permanezcan en el sitio donde fueran encontrados. Los museos tienen que existir, pero siempre que se pueda, como en este caso, no hay mejor sitio para contemplar y disfrutar esta imagen que aquí, en la iglesia de Santa Eulalia”, aseguró el delegado territorial, quien quiso felicitar a la restauradora por su “fantástico” trabajo.

El proyecto original contemplaba dos fases: la primera, la restauración de la imagen; y la segunda, la realización de una réplica de resina para la fachada. El delegado de Obras del Obispado, Alfonso Águeda, hizo un llamamiento para que este último punto no caiga en saco roto y así poder cubrir “el vacío que ahora hay en la entrada”.