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El Coronel José María Martínez Ferrer, quien durante los últimos 3 años ha ocupado el cargo de Director de la Academia de Artillería de Segovia, Centro Docente en el que también se imparten Estudios superiores en Segovia, cambiará de destino dentro de un mes.

Nos recibe en su despacho, perfectamente uniformado, aunque habitualmente, nos dice, viste el uniforme de campaña, porque es más cómodo. Al comenzar la charla, se observa que habla “muy deprisa” y que todos los datos están en su cabeza… nada de “chuletas”.

Durante la conversación, observamos que “su espíritu y estilo artillero”, del que nos habla, le hacen mostrar pasión por su trabajo y que, la formación de los alumnos de la Academia de Artillería, Oficiales o Suboficiales, son objetivo prioritario.

De los logros y carencias de la Institución Militar, de los estudios muy especializados que se imparten, del trabajo que se hace para integrarse en la sociedad segoviana, e incluso, de la festividad de Santa Bárbara, ya a la vuelta de la esquina, nos habla a continuación…

—Desde hace tres años dirige la Academia de Artillería ¿Cuál ha sido la trayectoria profesional de José María Martínez Ferrer hasta hoy?
—Comencé mis estudios en la Academia General Militar en el año 1984. No tengo familia militar, fue una vocación espontanea que se ha ido confirmando poco a poco.

Después, vine a Segovia. Estuve desde el año 86 al 88 con mi Promoción, la 277 Promoción del Arma de Artillería y la 44 de la Academia General Militar. Aquí estuve dos años que me marcaron y además, me permitieron conocer a mi mujer, durante los fines de semana en Madrid.

Volví a Zaragoza para realizar el quinto año. Ya como militar, he estado en diferentes unidades de Artillería en Madrid, en Pontevedra (Descubrí lo bien que se vivía en Galicia)…. Estando allí hice mi primera misión en los Balcanes. Posteriormente, el ejército me trasladó a la zona del Estrecho, siempre he estado en unos destinos muy satisfactorios personal y profesionalmente y, siempre he podido estar con mi familia.

Al ascender a Comandante, hice el curso de Estado Mayor, que cambió mi carrera. Estuve en el Cuartel General del Mando de Artillería Antiaérea, primero de Comandante y, más tarde, de Jefe de Estado Mayor del Mando de Artillería Antiaérea… Hice el curso de Estado Mayor en el Reino Unido. Después, tuve una época de profesor en lo que es el Ámbito Conjunto fuera del Ejército de Tierra. Estuve en el Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional y, en particular, en la Escuela Superior de las Fuerzas Armadas, como Profeso del Departamento de Operaciones del Curso de Estado Mayor… primero fui alumno y luego profesor.

Hice el mando de Teniente Coronel como Jefe de Estado Mayor del Mando de Artillería Antiaérea, después estuve como Analista de Operaciones, llevando las operaciones que se realizaban en Mali, en Somalia…

En 2016 ascendía Coronel y, desde entonces llevo casi 3 años como Director de la Academia de Artillería. Ha sido una trayectoria “muy artillera” y, todos los destinos han sido muy gratificantes.

— Tiene una amplia “Hoja de servicios”…
— No más que la mayoría de mis compañeros de promoción, todos tienen unas trayectorias brillantísimas. Los militares nos movemos mucho por España, estamos en todo tipo de destinos, se nos pide que seamos capaces de hacer cosas diferentes… Nos preparan para eso.

— ¿Han cambiado mucho las cosas en esta Academia de Artillería desde que estuvo como alumno?
— Algunas cosas han cambiado y otras permanecen igual. Cuando salí de la Academia en el año 88, no formábamos parte de la OTAN, había Servicio Militar Obligatorio, las mujeres no formaban parte de las Fuerzas Armadas… es decir, que tanto la sociedad como España, han cambiado muchísimo pero, es cierto que otras cosas no lo han hecho: El espíritu y el estilo artillero… lo que aprendí y viví en los años de formación, no han cambiado tanto.

— Para un Artillero ¿Cómo es verse como Director de la Academia de Artillería?
— Lo más bonito que le puede ocurrir a un artillero en la vida es ser Director de esta Academia. Jamás me imaginé a mí mismo en este puesto.

No he estado nunca destinado en Segovia. Desde que salí de aquí como Alférez Cadete, he estado en diferentes partes de España y ahora he tenido la suerte de estar aquí durante 3 años. Creo que esta es la satisfacción personal y profesional más grande que he tenido en mi vida. No sé lo que pasará en un futuro pero, el honor de ser el responsable de la formación de los futuros oficiales y suboficiales de artillería, es algo que no se puede pagar.

— Desde hace tiempo, la Academia de Artillería ha abierto sus puertas para que los segovianos sientan a esta Institución como “algo suyo”. Se sigue esta vía…
— No ha cambiado nada desde el 250 Aniversario. Entonces se hizo un esfuerzo muy grande por abrir la Academia a la sociedad y, en particular, a la sociedad segoviana. Lo que se ha hecho desde entonces es profundizar en una línea que entonces comenzó.

Intentamos multiplicar y fortificar los lazos que tenemos con Segovia de todas las formas posibles: En el ámbito deportivo, cultural y apoyando siempre a los eventos organizados por las Instituciones. Mostrando todo lo que hacemos aquí, en el mayor grado posible, porque este no deja de ser un Centro Militar, a la participación de la sociedad civil.

— ¿Observan que aumenta el interés por conocer estas instalaciones y la labor que la Academia realiza?
— Lo intentamos. Seguimos encontrado segovianos que nos dicen: “¡Ah! ¿Se puede visitar la Academia de Artillería?”… Aprovecho para decir que sí, que tenemos visitas los martes, jueves y sábados, a las 11 de la mañana, con reserva previa porque no somos un Museo, somos un Centro Militar en activo pero, aprovechamos todas las oportunidades para abrirnos.

Por ejemplo, cualquier iniciativa que organiza el Ayuntamiento, si podemos, participamos. Así hemos participado en “La Noche del Patrimonio”, en “El Tiempo de Ánimas” patrocinando una visita a lo que es la presencia militar en el Cementerio del Santo Ángel. En relación con las Instituciones, hemos acogido el pasado año los Premios de la Diputación, colaboramos con la Media Maratón, tenemos vínculos importantes con la Cofradía de la Soledad Dolorosa de la Parroquia de Santa Eulalia….

— En las visitas que los segovianos o nuestros visitantes hacen a la Academia de Artillería ¿Recuerda algún caso especial? ¿Recuerda alguna anécdota?
— Sobre todo es destacable la reacción de personas que, o su padre o su abuelo fueron artilleros. Sienten una emoción muy especial cuando les llevamos a la Galería de Promociones en la que está escrito el nombre de cada uno de los artilleros que han sido alumnos de la Academia. Hay gente que se emociona. Esta es la parte más sentida cuando hay algún ser querido porque, “nosotros, los artilleros, recordamos a todos y cada uno de los alumnos del Real Colegio, en especial a los caídos, pero todos, aquí encuentran sus sitio”.
Otro momento especial es cuando las Promociones vienen aquí a celebrar los 25 años, los 40, los 50… desde la salida de la Academia… Es otro momento muy especial para ellos, porque se reencuentran con el lugar donde se forjó su alma en esos años.

— El nuevo curso en la Academia de Artillería ha comenzado oficialmente hace solo unos días ¿Cómo se plantea? ¿Qué novedades hay?
— El cambio grande se produjo en el año 2012. Hace 7 años se decidió que, en general, el estudio de todas las Fuerzas Armadas, tenían que integrarse dentro del Sistema Educativo General, con lo cual, a diferencia de cuando yo estuve en la Academia General Militar y en la de Artillería, los alumnos: Caballeros y Damas Alféreces Cadetes, tienen el Grado de Ingeniería de Organización Industrial.

Durante los cuatro años que están en Zaragoza, realizan estudios militares y civiles, que los imparte la Universidad de Zaragoza desde el Centro Universitario de la Defensa y, vienen aquí para realizar el 5º año de la carrera, que es una especie de Master de especialización porque ya vienen con el Grado de Ingeniería. Ahora mismo están terminando el Trabajo de fin de Grado (TFG).

En relación a los suboficiales, esta Academia se creó como Real Colegio… solo como Academia de Oficiales, pero hoy día es también Academia de Suboficiales. Hoy, los Sargentos Alumnos y, los Caballeros y Damas Alumnos, pasan más tiempo en la Academia que antes.

Están con nosotros 3 años. Al principio realizan una fase inicial de Formación Militar General, en la Academia General Básica de Suboficiales del Talar, donde están 6 meses. Luego están primero, segundo y tercer curso aquí, en Segovia. Luego vuelven a la Academia de Suboficiales, en el Talar, para recibir sus Despachos de Sargentos de manos de Su Majestad del Rey.

En el caso de los Suboficiales, la formación que reciben del Sistema Educativo General forma parte de la Formación Profesional. Es un Título Técnico Superior y tiene 2 modalidades, la de Mecatrónica Industrial y de Administración de Sistemas en Redes, una formación “muy técnica”. Los Sargentos Alumnos llevan a cabo su especialización en Artillería de Campaña y Artillería Antiaérea.

— Hoy, el Ejército tiene una proyección internacional importante…
— Sin duda, el inglés es uno de los caballos de batalla que tenemos en nuestra formación e intentamos inculcar a los Oficiales y Suboficiales que, para ser competentes hoy, no vale solo con saber mucha “táctica” y mucha “técnica”. La mayoría de las operaciones son combinadas, en cooperación con otros aliados de la OTAN, de la Unión Europea o, en el marco de las Naciones Unidas. El dominio de un segundo idioma como el inglés, es absolutamente imprescindible y, si encima saben un poco de francés, muchísimo mejor.

Además, tenemos que crear en ellos esa mentalidad expedicionaria. Hace unos años el ejército era más territorial pero hoy, tienes que estar preparado para combatir, tanto en la defensa del territorio nacional como, en la defensa de los intereses de España, en cualquier parte del mundo

— Por eso los estudios que están relacionados con el ejército son cada vez más exigentes. Se considera que ahora, por las notas que se exigen… no se puede acceder fácilmente.
— Siempre ha habido un proceso de selección muy exigente. Ahora mismo, contamos con personas que tienen unas medias muy altas y, estamos muy orgullosos.

La vida militar es muy exigente. Tienes que tomar decisiones con información incompleta y en situación de riesgo. Necesitamos a los mejores.

Tenemos muy buena materia prima: Los jóvenes, oficiales o suboficiales que estamos formando en la Academia, son de lo mejor e intentamos prepararles para el mundo del siglo XXI, para el mundo militar y el mundo civil y, sobre todo, intentamos que prime en ellos la capacidad de adaptación porque es muy difícil prepararles para un conflicto.

Recuerdo que para los que estudiábamos en los 80, la posibilidad de ir desplegados a Somalia, a Mali, a Afganistán o a Kósovo… era absolutamente impensable. Los Tenientes y Sargentos que estamos formando, realizarán operaciones… quien sabe dónde y de qué tipo. Necesitamos prepararles para eso.

— ¿Cuántos alumnos hay en la Academia de Artillería en el curso que ha comenzado hace unos días?
— Hay que diferenciar entre Oficiales y Suboficiales. Como fruto de los Planes de Estudio en la Academia contamos con un curso de Oficiales y, estas promociones tienen unos 40 alumnos. En particular, la que se ha incorporado ahora es la 75 Promoción de la Academia General Militar, que es la 308 de Arma de Artillería, está formada por 37 hombres y 3 mujeres.

También tenemos 2 promociones de Suboficiales con 80 y 90 alumnos en cada una. Ahora tenemos 2 cursos y, en enero, se incorporará el tercero. Tenemos hoy 213 alumnos: 199 hombres y 14 mujeres. Cuando se incorpore el nuevo curso en enero, la Academia estará completa y tendrá un total de 297 alumnos.

— ¿Se imparten oro tipo de cursos?
— Si, hay cursos de perfeccionamiento. El esfuerzo principal de la Academia y por lo que está creada es para dar estos cursos de formación.

Existen determinados cursos que en un arma tan técnica como es Artillería los denominamos Formación de Perfeccionamiento. Tradicionalmente, el curso importante de la Academia ha sido el Curso de Electrónica, que aporta una capacitación técnica imprescindible. Como este, hay otros a lo largo del año y, no podemos olvidar el mundo del apoyo al adiestramiento desde la simulación, otro de los caballos de batalla de la Academia. Estos cursos hacen de nosotros un Centro puntero.

— Después de recorrer todo lo positivo… ¿Alguna carencia?
— La Academia necesita cosas… En el tema de capacidades de simulación, estamos muy bien y, en relaciones con la ciudad de Segovia, estamos estupendamente pero, lo que necesitamos es… Si tuviéramos más personal, estupendo; si tuviéramos más créditos, estupendo pero, nos damos cuenta de la situación que atraviesa España y formamos parte de un conjunto… La Academia de Artillería forma parte del Ejército, que a su vez forma parte de las Fuerzas Armadas, que forma parte de la Administración General del Estado… y, necesitamos tanto dinero como sea posible pero, somos conscientes de las necesidades que hay.

¿En qué campos podemos mejorar? Pues… A causa de la gran movilidad que existe en el Ejército, el personal no tiene toda la estabilidad que nos gustaría y, tenemos que optimizar el paso de información entre el personal con experiencia que se va, para que el que llega está informado convenientemente.

Otra de las cosas en las que podríamos mejorar es el nivel de inglés. Nunca se sabe suficiente. Estamos mejorando mucho y muy rápido pero, hoy tenemos que aspirar a lo óptimo pues todas nuestras operaciones son “multinacionales”. Otro campo en el que nos gustaría avanzar un poco más es en el contacto con otras Universidades. La verdad es que tenemos una “muy buena relación” con ellas: UNED, IE University (Pronto tendremos un debate en Inglés) y, la Universidad de Valladolid, con quienes hemos organizado una Jornada sobre Valores Democráticos.

— En pocos días cambiará de destino… Dejará la Academia de Artillería a mediados de diciembre…
— Los militares estamos para servir. Me ha tocado varias veces cambiar de destino, unas veces de modo voluntario y otras… Me voy a ir de Segovia con mucha pena pero, el destino de Coronel Director de la Academia de Artillería es un puesto de 3 años y tengo que dejar que otro compañero venga a disfrutar como lo he hecho yo.

El Coronel Alejandro Serrano, que ya está designado, pronto verán los segovianos que es “lo mejor que se puede tener en esta Academia”. En mi caso, todavía no se cual será mi destino, me dicen que hay muchas posibilidades de que ascienda a General pero… habrá que esperar.

— En este caso, se despide de la Academia con toda una fiesta, Santa Bárbara… Es el día 4 de diciembre, estará casi todo preparado… ¡Un buen final!
— Sí, es un buen final. Para la Academia, noviembre es una época muy intensa. Los cursos están al completo, tenemos las actividades que organizamos con otras Universidades de Segovia y, además, tenemos preparación de nuestra festividad, Santa Bárbara. Además, hacemos coincidir la Fiesta de Santa Bárbara con una Jura de Bandera en la Plaza Mayor, lo que nos permite visualizar la relación que nos une con el pueblo y la sociedad, de la mejor forma posible….

No hay mejor forma de despedirse del mando de la Academia que con una Festividad como la de Santa Bárbara.