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La iglesia de San Martín, joya del románico segoviano cuya arquitectura da forma a una de las más hermosas plazas de las capitales del mundo,  sufre como todos los monumentos el desgaste del tiempo, y quienes ahora son responsables de su cuidado y mantenimiento se afanan por  conservar este valioso legado patrimonial. En la mañana de ayer saltaron las alarmas ante el precario estado de conservación del chapitel de la torre, cuyos elementos ornamentales amenazaban con desprenderse y caer, con el consabido riesgo no sólo para la estructura del templo, sino para las personas que transitan por la Calle Real.

Ante  esta posibilidad, la Unidad Parroquial  Segovia Centro – que agrupa las iglesias de San Martín, San Miguel, La Trinidad, San Andrés y San Esteban- decidió emprender una intervención de urgencia para consolidar la zona deteriorada, así como a acordonar la zona para evitar posibles problemas a los ciudadanos;  tarea que fue realizada por el Ayuntamiento de Segovia.

El responsable de la UP Centro, Andrés de la Calle, señaló que los problemas en esta  zona del templo  ya se habían detectado, pero “posiblemente las tormentas de lluvia de los últimos días hayan agravado la situación, por lo que hemos decidido anticipar las obras para evitar males mayores”.

Así, a partir de mañana miércoles, una grúa de grandes dimensiones ocupará la zona hoy acordonada para poder hacer accesible a los albañiles el trabajo,  cuya duración estará determinada por el análisis de su estado de deterioro.

En este sentido, desde la Delegación Diocesana de Patrimonio se explica que el problema había sido ya detectado desde el pasado mes de Diciembre, pero la situación se ha agravado y ha obligado a llevar a cabo una actuación “urgente”, que se ha puesto en conocimiento del Servicio Territorial de Cultura de la Junta de Castilla y León y de la concejalía de Patrimonio del Ayuntamiento de Segovia.

El riesgo mayor está en un trozo de moldura situado en la zona sudeste del chapitel de la torre, que puede tener un peso de unos 60 kilos, que tiene un evidente riesgo de caída, aunque su situación indica que, de producirse, lo haría sobre la cubierta del atrio;  aunque los técnicos no descartan que el  ‘efecto arrastre’  pudiera llevarlo hasta la calle, por lo que se decidió acordonar la zona.

Las obras de urgencia serán sufragadas íntegramente por la parroquia,  que está a la espera de ver aprobado el proyecto integral de restauración del cimborrio y la torre, que ya ha sido redactado por el arquitecto Félix Trapero y que necesitará un más que probable apoyo financiero desde las instituciones, dadas las especiales características de la obra.

La cigüeña impide la llegada de la veleta a la torre de San esteban

El periodo de nidificación de la cigüeña  -que elige para el nacimiento y cría de sus cigoñinos las torres y espadañas de iglesias y templos entre otras zonas de gran altitud- está haciendo esperar la  instalación de la veleta de la torre de la iglesia de San Esteban, que tuvo que ser retirada de urgencia el pasado  22 de diciembre ante la posibilidad de que el temporal de viento que en aquellos días asoló la provincia pudiera hacer caer sus cerca de 400 kilos de peso a la bonita plaza a la que da nombre.

Andrés de la Calle señaló que la restauración de la veleta, encargada al herrero segoviano Elías de Andrés, está ya terminada, a la espera de que a finales de julio previsiblemente las cigüeñas abandonen este emblemático enclave y  se pueda llevar a cabo la instalación de la veleta.

Para ello, será necesario eliminar el cubo de ladrillo y cemento que actualmente culmina la torre, que será reemplazado por la estructura que soportará la veleta,  que volverá a tener un sistema giratorio para evitar el ‘efecto vela’ que causó el problema que obligó a su retirada.